El PSOE, explicado en frases de Baltasar Gracián

 Guridi

“SEÑAL DE TENER GASTADA LA FAMA PROPIA ES CUIDAR DE LA INFAMIA AJENA” 

Las cabezas dirigentes del PSOE, viendo su fama gastada en las encuestas, se encargan de alimentar los fuegos que consumen las reputaciones ajenas para conservar los rescoldos de la propia. 

El mejor caso ha sido la notable ausencia de comentarios a la entrevista que Zapatero concedió a Ana Pastor (la periodista, no la privatizadora). Zapatero, haciendo gala de sus convicciones personales, ni atacó a los demás, ni se defendió en la entrevista. Como ya hemos comentado anteriormente, a los actuales dirigentes de Ferraz no sólo les parece bien que se arrastre por el fango a quien les conservó o les concedió la carrera política, sino que se quejan amargamente del efecto que esa entrevista puede haber tenido sobre la intención de voto y “la marca”. Yo expondré sucintamente mi opinión con dos ejemplos:

 Rubalcaba: “Para muchos españoles lo peor está por llegar” 22/10/2013

 Zapatero: “A partir de hoy queda mucho por hacer y mucho por vivir, lo mejor de nuestras Vidas. Lo mejor no está en nuestras mochilas, ni en el pasado; el mejor día de nuestra vida está por llegar” 23/07/2000

Que cada uno evalúe lo representativo de estas frases y sus efectos sobre la intención de voto y la marca.

“EL PRIMER PASO DE LA IGNORANCIA ES PRESUMIR DE SABER”

Pero continuemos con las acciones sobre las famas ajenas: el Confidencial Digital, diario de derechas siempre dispuesto a airear cualquier chisme sin contrastar, nos obsequiaba hace pocos días con este magnífico titular: “Elena Valenciano está dispuesta a liderar la candidatura del PSOE a las europeas” y añadía: El perfil que busca Rubalcaba: mujer, joven, y con experiencia internacional. Cualquiera que conozca mínimamente a la Vicesecretaria General puede advertir las mentiras que se esconden tras este titular, probablemente filtrado vía Whatsapp por varios compañeros de Ejecutiva, que desean librarse del omnipresente control de Valenciano sobre todo lo que pase en Ferraz y en el Grupo Parlamentario Socialista.

Y es que, siguiendo con las cosas que pasan a través del Whatsapp, la Vicesecretaria General lo usa permanentemente, ya sea para impartir instrucciones y ser informada de todo a través de diferentes grupos, como para conversar con sus periodistas favoritas. Todo lo que se hace y se dice en el PSOE y en los grupos del Congreso y el Senado tiene que tener la autorización de  Elena Valenciano. Varios diputados y senadores, a los que se les hace el vacío más absoluto, pueden dar fe de lo que ocurre si se muestra algo de iniciativa, por leal y bienintencionada que sea.

Pensar que una persona que ha conseguido que nada se pueda hacer sin ella, estaría dispuesta a hacer las maletas de buena gana para irse a Bruselas, es pecar de una ingenuidad apabullante. Rubalcaba, siguiendo su fórmula de actuar como un ministro, la tiene de Secretaria de Estado para el PSOE y está muy cómodo dejando en sus manos todos los asuntos que no le interesan. Que son -¡ay!- muchos.

“LA FORTUNA SE CANSA DE LLEVAR SIEMPRE A UN MISMO HOMBRE SOBRE LAS ESPALDAS”

 Mientras, el pobre Juan Fernando López Aguilar se ofrece públicamente a repetir candidatura en las Europeas, esperando ser escogido como mal menor, en caso de que tanto tira y afloja quede en tablas. Lo que López Aguilar no puede evitar es que nombres como el de Diego López Garrido o Ramón Jáuregui suenen con más fuerza que el suyo. Y, de la misma manera que ya han mostrado la puerta de salida a su amiga, la joven Beatriz Talegón, no pasará mucho tiempo hasta que se la muestren a él, que se considera el último superviviente del Zapaterismo.

 “PON UN GRAMO DE AUDACIA EN TODO LO QUE HAGAS”

Otra fama que arde con la llama que le prenden los demás es la de Tomás Gómez. El actual Secretario General del PSM intuye muy bien cómo se leen las encuestas en el Federal: pase lo que pase, todo es mejor si él no es el candidato.

En el páramo que es el socialismo madrileño, el ex alcalde de Parla sigue decidido a darlo todo por ganar las elecciones y a proteger la autonomía que tanto le cuesta mantener. Ya ha demostrado que se siente cómodo en la bronca, por lo que los aspirantes a disputarle el liderazgo temen enfrentarse abiertamente con él, mientras se venden ante los periodistas como las auténticas esperanzas para Madrid. Le ocurre sobre todo a Pedro Sánchez, al que Valenciano y Óscar López animan para presentarse en unas posibles primarias, pero que no termina de dar el paso, por miedo al cuerpo a cuerpo y a la derrota. Y le ocurre a uno de los últimos ejemplares vivos de los que se llamaba “acostismo”: José Cepeda. Lo malo es que los apoyos de Cepeda en el PSM cabrían holgadamente en una gasolinera. Además, incluso la militancia más crítica con Gómez aún no entiende qué pinta en la Asamblea de Madrid y en el Comité Federal alguien que aún no ha explicado el bochornoso caso del “pinchazo” de los móviles de sus ex-novias.

POR GRANDE QUE SEA EL PUESTO, HA DE MOSTRAR QUE ES MAYOR LA PERSONA” 

El perdedor, si se declara batalla abierta en Madrid, será Jaime Lissaveztsky, cuyo liderazgo no aguantaría ser sometido a votación de militantes y simpatizantes. Y que despierta poco o ningún entusiasmo en el electorado. Tras haber asistido al enésimo fiasco olímpico, Lissavetzsky se hace cruces para que su amigo Alfredo sepa sacarle a tiempo de las desgracias de un puesto que le aburre y que le obliga a algo que odia casi tanto como él: ver gente, escucharles y estrechar manos. Aunque sean las de sus compañeros y compañeras de Grupo Municipal. 

“TODO LO QUE REALMENTE NOS PERTENECE ES EL TIEMPO; INCLUSO EL QUE NO TIENE NADA MÁS, LO POSEE” 

Ante tamaño panorama, poco consuelo nos queda. Excepto saber que el tiempo corre en contra de esta situación de estancamiento. Hay demasiados frentes abiertos, demasiadas pelotas en el aire y demasiadas ganas de cambio en la militancia y en el electorado para que esto dure muchos años más. Los propios barones y cuadros del PSOE saben que, cuanto más tiempo pase, más fácil es que la situación se les vaya de las manos; ya sea por una rebelión abierta de la militancia o por otro desastre electoral que haga peligrar la supervivencia del Partido Socialista. 

La autoridad política sólo funciona si es reconocida por aquellos sobre los que se desea ejercerla. Y el reconocimiento a los actuales responsables de esta situación mengua a pasos agigantados, de la misma manera que su capacidad para controlar los tiempos y los procesos internos de la organización. Esto es evidente ya en las fisuras abiertas entre ellos, igual que es evidente que el talento y las soluciones a esta situación están fuera de las plantas cuarta y quinta de Ferraz. Y las paredes del edificio no pueden ser siempre impermeables a lo que la gente demanda del PSOE.

Terminaremos con otra cita, no de Gracián, al que detesto, sino de Zapatero:

“Nuestras mejores armas son los ideales, las convicciones, y tenemos que afirmarlas día a día. Que no pase un solo día que no recordemos cuales son, estemos en la gestión, estemos en la sociedad, estemos donde estemos.

Recordemos cuales son nuestros principios y nuestros ideales. Debemos redefinir nuestra identidad, afirmar nuestra identidad, nuestra vocación mayoritaria desde una identidad inequívoca de proyecto de progreso y de proyecto socialista. Debemos, me lo habréis oído muchas veces en esta campaña, parecernos a la sociedad que aspiramos a representar.

Eso es lo que crea las condiciones objetivas de la identidad y de ser mayoría.”