El precio político (versión 2.0)

Aitor Riveiro

“El Estado español no tiene que pagar ningún precio político a ETA. (…) Si nos situamos en la ecuación el fin de la violencia comporta que hay que pagarle un precio político a ETA, no habría solución. Eso equivale a plantear la rendición del Estado. Con esa ecuación, no hay solución�. Quién así habla no es un miembro del PSE, del PP, del Gobierno ni uno de los muchos que escribimos, con mayor o menor acierto, sobre el proceso de paz. Estas palabras son de Arnaldo Otegi y las publicó ayer La Vanguardia. Definitivamente, algo se está moviendo en la izquierda ‘abertzale’.

Tras el atentado de Barajas que terminaba con el proceso de paz y las esperanzas de los españoles muchos pidieron un gesto a Batasuna, un desmarque de la banda terrorista, un paso adelante,… Sorprendentemente, la organización que dirige Otegi ha ido más allá de lo que los más optimistas podían esperar. Parece evidente que la estúpida acción de ETA ha tenido el efecto contrario al deseado: en vez de amedrentar al Gobierno y al PSOE y servir de demostración de fuerza a sus propios correligionarios, ha servido para que se levanten las voces discordantes dentro del entorno de ETA y para que Batasuna tome la iniciativa.

Tres son los gestos más destacados de la formación ilegalizada desde aquél fatídico 30 de diciembre. El primero, la exigencia a ETA de que volviera a las posiciones anteriores al alto el fuego permanente. El segundo, la propuesta de integrar Navarra y Euskadi en una única autonomía dentro del estado español previa “aprobación de los ciudadanos de ambas comunidades�. El tercero, la entrevista de ayer. Y ahora… ¿qué?

El Gobierno no debe pasar por alto los esfuerzos que está haciendo Arnaldo Otegi para evitar que lo poco que queda del proceso de paz se pudra y debe hacer todo lo que esté en su mano para atraer al mundo de ETA a la democracia. José Luis Rodríguez Zapatero fue muy valiente al iniciar el diálogo con Batasuna y con ETA y debería volver a serlo ahora. La mayoría del Congreso actual apoyará siempre al presidente en su camino hacia la paz y no podemos esperar que el Partido Popular cambie de actitud, por lo menos hasta las elecciones generales de 2008.

Sin embargo, el Gobierno debe tener cuidado. Ya cometió el error de confiarse durante la tregua de ETA y, en ocasiones, parecía que no eran conscientes de cómo es la bestia que tenemos en frente. Debe mantenerse fuerte en sus convicciones, exigir a Batasuna que condene el terrorismo y a ETA que deponga definitivamente las armas. Firmeza, pero asegurándose de que aquellos que, parece, lideran el cambio en Batasuna puedan respirar y presentarse ante sus correligionarios no como los que firmaron la derrota, sino como los que consiguieron llegar a un acuerdo con el estado español.

España no tiene que pagar ningún precio político a ETA porque ya lo hemos pagado. De esto nos dimos cuenta a este lado de la trincheras hace mucho tiempo, pero parece que poco a poco se dan cuenta en el otro lado. Tampoco necesitamos, en contra de lo que dijo Acebes hace unos días, que haya vencedores y vencidos. Lo que necesitamos es que la pesadilla que es ETA desaparezca y que los ciudadanos del País Vasco vivan por fin libres.

P.D.: El de hoy es el artículo 101 de Debate Callejero. Quizá sea pronto para hacer un balance de lo que es y deja de ser este blog pero una cosa sí está clara. Estos 101 artículos no hubieran servido para nada sin los 2.633 comentarios que han completado, contradicho, criticado, alabado, desmontado, aplaudido cada uno de los artículos. Muchas gracias a todos.