El pacto que no va a ser

Guridi

Olvidémonos de las beatíficas apariciones de los matoncetes de Podemos en los medios de comunicación amigos. No quieren pactar de verdad con el PSOE y no lo harán. Ni los números salen, ni ellos quieren que salgan. Lo que Podemos quiere es aparentar que han tratado de lograr “un gobierno del cambio” y el PSOE, malvada fuerza inmovilista, se lo ha impedido. No piensan de verdad en el gobierno, sino en las siguientes elecciones. Y, como todo lo que hacen, es ventajismo disfrazado de buenas palabras y un aluvión de mentiras y medias verdades.

¿Qué puede hacer el PSOE? Pues seguir el juego a Podemos. No estamos como para liarnos en disputas internas. Hagamos como que de verdad queremos formar un Gobierno y que sean ellos los que se quemen al pedir cosas imposibles o decir una tontería diferente cada día. Jugar, como ellos juegan, a elevar el listón. ¿Qué quieres el Ministerio de Defensa? Vale, pero a cambio de que Pablo Iglesias no sea vicepresidente. ¿Que quieres ser vicepresidente? Vale, pero a cambio de que votes a favor del PSOE en el Ayuntamiento de Gijón, retires las enmiendas a los presupuestos en Asturias y Extremadura y permitas que el CNI esté bajo el mando de un segundo vicepresidente socialista y ministro de la Presidencia. Se puede hacer. No es tan difícil y les hará a ellos más daño que a nosotros.

Pero también hace falta que estemos calladitos de una vez. Ni Luena puede estar todo el día agitando a la gente contra los “barones”, ni los “barones” se pueden pasar el día amagando y no dando. El Comité Federal de este sábado es una oportunidad perfecta para poner estrategias en común y templar gaitas.

La mejor manera de salir de la trampa de Podemos y del paso atrás estratégico del taimado Rajoy es querer los envites de ellos dos. Aquí todo el mundo juega de farol y hacen creer que el PSOE es el problema para formar gobierno, cuando en realidad es la solución por la que tiene que pasar todo gobierno. Así que menos complejos y a la batalla.

Algunos ya advertimos de cómo era Sánchez antes; Susana Díaz y los barones le prefirieron antes que a alguien solvente. Pues ahora toca apechugar con el error. Porque seguir con tejemanejes internos no va a solucionar nada. Que Sánchez tiene fecha de caducidad ya lo sabemos todos, pero mejor que le dejemos quemarse frente a Podemos, para demostrar que para formar un gobierno de izquierdas hay dos problemas: los números y Podemos.

¡Negóciese, pues! ¡Retransmítase! Nada hizo más daño a Podemos en Asturias que la retransmisión en directo de sus miserias negociadoras para el Ayuntamiento de Gijón. Póngase un comité negociador con José Enrique Serrano, Hernando, Narbona y Batet, preséntense éstos con cajas y cajas de papeles, con cifras, leyes, organigramas y la intención de negociar públicamente un pacto de 200 páginas que será sometido a referéndum en la militancia y hecho público al negociarse. A la alemana.

Ahí los de Podemos tienen muchísimo más que perder que nosotros. Y la negociación pública iba a ser una mina para los periodistas. No hay equipo negociador podemita que aguante ese desgaste. Y menos, con la cantidad de contradicciones y bobadas que llevan arrastrando a sus espaldas.

Así que, menos lío interno y más trabajo. Que nos jugamos algo más que la silla. Nos jugamos la supervivencia del PSOE y mejorar la vida de la gente. Que la desigualdad, el paro, la educación, la sanidad y la infancia no preocupan ni al señorito Rajoy, ni al arrogante Pablo.