El Nou PASOK

Julio Embid 

El 4 de octubre de 2009 el Partido Socialista Panhelénico (PASOK) de Yorgos Papandreu ganaba las elecciones parlamentarias de Grecia con tres millones de votos (43,9%) obteniendo una cómoda mayoría de 160 de 300 diputados.

 Cuando entraron en el gobierno los socialistas griegos se encontraron una tonelada de telarañas en tesorería. Papandreu acudió al Consejo de la la Unión Europea a avisar que el anterior gabinete popular de Karamanlis había trampeado las cuentas en colaboración con ciertas consultoras internacionales y que sería necesaria una multimillonaria ayuda exterior para salvar al país. El gobierno de Alemania le dijo que sí, que el Banco Central Europeo y los estados miembros de la Eurozona le darían el crédito, pero que antes preguntase en el FMI que recortes habría que hacer antes de recibir la panoja.

 Tales fueron los recortes y la guerra interna dentro del PASOK que menos de tres años después el gobierno tuvo que convocar elecciones anticipadas. El 6 de mayo de 2012, dos años y medio después, el PASOK obtenía 833.000 votos (13,18%) con Evangelos Venizelos como candidato y tan sólo 41 diputados. Como no estaban contentos con semejante revolcón, los socialistas griegos decidieron apoyar la investidura del candidato popular Samaras y seguir con los recortes y la austeridad, esta vez, como socio de gobierno. Pero como el gobierno de Gran Coalición no tenía mayoría, al mes siguiente el 17 de junio de 2012 se repitieron las elecciones y el PASOK se volvía a estrellar con 756.000 votos (12,28%) y 33 diputados. Ahora sí que sí, el precipicio estaba cerca, pero los socialistas griegos siempre estaban dispuestos a dar un paso adelante.

 El 14 de marzo de 2004, el Partit del Socialistes de Catalunya (PSC) lograba sus mejores resultados hasta la fecha con 1.586.000 votos (39,47%) en unas elecciones generales, que ganaba el PSOE a nivel nacional. En la Generalitat de Cataluña gobernaba el Primer Tripartito que colapsó tras el encuentro de Perpiñán, pero que sería reeditado tras las elecciones autonómicas de 2006, con los mismos partidos: PSC, ERC e ICV-EUiA, pero con distintos protagonistas. En 2008 los socialistas catalanes volvían a ganar las elecciones generales en Cataluña con 1.672.000 votos (45,3%) y Carme Chacón como candidata. Desde entonces la caída ha sido en picado, cual Dragón Khan.

 El periodista Xavier Vidal-Folch explicaba en su libro ¿Cataluña Independiente? (Editorial La Catarata, 2013) cómo ha sido el descenso del PSC hacia los infiernos, por una política errática en materia soberanista, unido al descrédito del PSOE y la movilización de los extremos. Sin embargo esto no sería posible sin la inestimable colaboración de una buena parte de los cuadros internos del PSC, siempre dispuestos a cavar más honda la fosa común.

 En las últimas elecciones autonómicas del 25 de noviembre de 2012 el PSC fue el segundo partido en votos 524.000 (14,4%) y el tercero en escaños, 20 (por 21 de ERC), ya con el ex-alcalde de Terrassa Pere Navarro de candidato. 

Hoy las encuestas dan al PASOK y al PSC, un 5% y un 11% respectivamente. Algo tiene que cambiar, más allá de nombres, o probablemente los partidos socialistas catalán y griego, acompañen al Partido Socialista Italiano (PSI), al Partido Socialista Popular (PSP) de Tierno-Galván en los libros de historia parlamentaria.