El largo e incierto camino

Guridi

Fue, pues, la abstención. El Comité Federal decidió que va a optar por lo que se considera la mejor opción para el país, pero el peor escenario para el partido. Desde mi punto de vista, se ha pecado de cortoplacismo, pese a que sus impulsores crean que es una estrategia que les permitirá ganar tiempo.

Por un lado, terminará habiendo gobierno y presupuestos. Y las CCAA tendrán de nuevo dinero en sus cuentas para poder mantener sus servicios. Por otro, Susana Díaz tendrá tiempo de intentar lavar su imagen a fondo, pese a que su influencia en la Gestora sea la de pretender unanimidades brutales a la andaluza. Algo que es un profundo error, porque si algo no debe de ser una Comisión Gestora es ser una dirección arrogante.

Yo creo, como he venido siempre defendiendo, que las estrategias para ganar tiempo nos perjudican más de lo que nos benefician. Así pasó durante todo el mandato de Pedro Sánchez, como también ocurrió durante el mandato de Rubalcaba. El tiempo que pasa sólo sirve para que la gente recuerde nuestras promesas rotas y para abandonar espacios que son ocupados por nuestros adversarios políticos o que quedan directamente desiertos, cortando más lazos con nuestra sociedad.

Sinceramente, veo un escenario demasiado difícil como para que la táctica dominante sea sólo ganar tiempo y esperar. Si el PSOE quiere salir de su espiral descendente, debe embarcarse cuanto antes en una espiral frenética de actividad. En lo parlamentario, haciendo oposición y contándolo. Porque la gente ve la tele en lugar de leer el BOE. Algo que saben muy bien en Podemos, donde mandan a sus primeros espadas mientras nosotros enviamos a Pedro Saura.

En lo interno, debemos de mandar a gente a las agrupaciones a que den la cara, explique lo debatido en el Comité Federal y se arriesgue a ser insultado, cuestionado y rebatido. Pero la sufrida y menguante militancia merece ser escuchada y recibir acuse de recibo de sus ideas.  

Además, debe de prepararse ya mismo un rearme ideológico de cara al Congreso. Un debate extenso, público y transparente donde, por favor, quede claro que ninguna idea sobra.  

Además debe de pasarse a la ofensiva con personajes como el Alcalde De Jun, que ha contaminado un proceso de recogida de firmas al engañar a los firmantes e inventarse cifras sólo para salir en la tele.  

Y con respecto a Pedro Sánchez, es todo tan fácil como que se atienda a los que han dado los pasos que el dice defender antes que él. Con sinceridad, me da igual si se abstiene o no, si dimite o no. Ya ha demostrado que es experto en apuntarse victorias ajenas y en esconderse detrás de los suyos en las derrotas.  

Pedro Sánchez seguirá en su papel de dar pasos atrevidos, independientemente del coste que suponga para el partido o para sus colaboradores. 

Así que corresponde a todos los demás pacificar más, dar menos órdenes, y hacer un esfuerzo de diálogo, de humildad y de trabajo.  

El PSOE ha elegido voluntariamente el camino del desierto. El más largo, el más duro y el más incierto. Queda ver si esa elección, además de voluntaria, es consciente