El “índice de malestar económico”?, en el mínimo histórico.

Miguel Sebastián
Universidad Complutense de Madrid

El índice de malestar económico de la economía española alcanzó recientemente su mínimo histórico, algo que ha pasado desapercibido entre analistas y medios de comunicación, con frecuencia más interesados en las malas noticias o en los riesgos macroeconómicos. Este índice es el mecanismo de valoración universalmente aceptado para medir los logros económicos de los gobiernos. Se basa en la tasa de paro y la tasa de inflación, que son las variables que los ciudadanos sistemáticamente identifican como sus máximas preocupaciones económicas. Así ocurre en todos los países y también en el nuestro. Además, esta percepción social coincide plenamente con la percepción de los analistas económicos. En efecto, dichas tasas recogen los dos desequilibrios macroeconómicos más importantes que puede sufrir un país, con implicaciones para el crecimiento económico a largo plazo: el paro y la inflación. El índice es la suma simple de la tasa de paro y de la tasa de inflación de cada período, generalmente años o trimestres. Cuanto más bajo es el índice, menor es el grado de malestar económico que sufre una sociedad y viceversa.

El índice fue creado en los años 60 por el economista americano Arthur Okun, asesor económico del Presidente Johnson (una profesión que en EE.UU. es respetada y valorada), que lo llamó “misery index”?, traducido al español como “índice de malestar”?. Es un índice universalmente aceptado porque en él se ven reflejadas todas las escuelas de pensamiento. Para algunas de estas escuelas, paro e inflación son sucesos independientes, por lo que para medir el éxito o fracaso de una política hay que sumarlos. Para muchos otros economistas en el corto plazo, hay una relación inversa entre paro e inflación. Es decir, cuanto más alto es uno, más baja la otra y viceversa. Por ello, la forma de evaluar el éxito de la política económica también es sumar ambas tasas. Si la suma se eleva, la política económica no está siendo exitosa y lo contrario cuando el índice se reduce.

El índice de malestar económico en España

El gráfico adjunto recoge la serie trimestral del “índice de malestar económico”? para la economía española desde el primer trimestre de 1977 hasta el primer trimestre de 2007. Se trata del período histórico que engloba el conjunto de datos homogéneos disponibles por el INE para las tasas de paro e inflación.

El índice alcanzó su máximo nivel en el cuarto trimestre de 1977, con un 32,7, por las elevadas tasas de inflación que dieron lugar a los Pactos de la Moncloa. Y alcanzó picos importantes en los años 80, en que la tasa de paro superó el 20% y en la crisis de 1993-94, en que alcanzó el 23%.

El índice ha alcanzado su valor mínimo histórico en los dos últimos trimestres consecutivos, el último de 2006 y el primero de 2007, con un valor de 10,9, lo cual indica un nivel de bienestar desconocido en la historia reciente de España.

En el período de gobierno de Aznar, el índice de malestar económico alcanzó en promedio el valor 16,9, con un valor de 18,2 en la primera legislatura y de 14,2 en la segunda. En lo que llevamos de legislatura del gobierno de Zapatero el índice ha alcanzado el promedio el valor 12,5, lo que también indica que la mejora del bienestar económico no es sólo puntual de un trimestre, sino que se trata de un fenómeno sistemático en los años de gobierno de Zapatero.

Estos datos contrastan notablemente con el discurso económico de Rajoy, que señala que la economía española “vive de las rentas”? y “de la inercia de la política económica del PP”?. Si así fuera el índice no habría mejorado, o no lo habría hecho en los trimestres más recientes, que han sido los mejores desde un punto de vista macroeconómico.

El buen comportamiento de este índice de malestar no debería, sin embargo, ser motivo de autocomplacencia para el actual gobierno, que debe embarcarse en un decidido programa económico que impulse la eficiencia y la productividad de nuestra economía para la próxima legislatura.