El hueco y la independencia

Julio Embid

El pasado noviembre de 2014 escribí un artículo en eldiario.es sobre el Partido Socialista de Madrid (PSM) titulado Mind the Gap, (Cuidado con el hueco) dónde advertía de lo que podría suceder si Tomás Gómez seguía siendo el candidato socialista para la Comunidad de Madrid frente a un Antonio Miguel Carmona, que como candidato socialista para el Ayuntamiento de Madrid, entonces pintaba bien en las encuestas.

Evidentemente, este artículo estaba escrito mucho antes de la irrupción de Manuela Carmena y Ahora Madrid en la escena política, las escisiones, contraescisiones y purgas de IU-Madrid, la purga ferraciana de Tomás Gómez, con cambio de cerradura incluído, y la designación de la expresidenta Esperanza Aguirre como candidata al ayuntamiento por el Partido Popular. Hoy seis meses después, me permito hacer una revisión porque al final, a pesar de lo que nos decían las series históricas acerca de las elecciones simultáneas, sí hubo hueco, mucho hueco.

En elecciones simultáneas, sucedidas a la vez, a la misma hora, en los mismos colegios electorales pero en distinta urna: el candidato socialista para la Comunidad de Madrid Ángel Gabilondo obtuvo el 25,7% y 416.000 votos en la ciudad de Madrid frente al candidato socialista para el Ayuntamiento de Madrid Antonio Miguel Carmona que obtuvo 249.000 votos y un 15,2%. ¿Dónde fueron esos 167.000 votos de hueco? Pues evidentemente a Manuela Carmena, la cual obtuvo, en Madrid, 150.000 votos más que la suma de los votantes de Podemos e IU en las autonómicas.

Y ahora vamos a buscar el detalle. ¿Fue homogéneo el hueco en los distritos de Madrid? La media de diferencia entre una candidatura y otra fue del 10,40%. Sólo en tres distritos estuvo por debajo del 9%: Villaverde, Puente de Vallecas y Salamanca. Así podemos afirmar que no fue una cuestión de renta (ya que los dos primeros son aquellos con la renta inferior de la ciudad de Madrid frente al tercero cuya renta siempre está entre las primeras de la lista). Sin embargo hay dos distritos donde el Partido Socialista tendría que hacérselo mirar mucho ya que el hueco fue superior al 14%: Centro y Arganzuela.

Figura 1. Diferencia en porcentaje de voto al PSM-PSOE entre las listas autonómica y municipal en los veinte municipios madrileños más habitados en las elecciones de mayo de 2015.

Grafico 01062015

Fuente: Ministerio del Interior

¿Y en la Comunidad de Madrid pasó lo mismo? Pues si tomamos los veinte municipios más habitados, aquellos dónde viven más del 90% de los habitantes de la región, vemos que en todos menos uno (Fuenla) ha resultado mucho más votada la lista autonómica que la local. Y Madrid no ha sido dónde el hueco ha sido mayor. Así pues, parece evidente, que este hecho no sólo es mérito de Carmena y demérito de Carmona, sino que algo habrá aportado también el catedrático de filosofía Ángel Gabilondo para salvar los muebles del Partido Socialista.

Parece pues que, a pesar del ruido generado por twitter, durante un par de días, la decisión de la dirección federal del PSOE de apartar a Tomás Gómez como candidato regional fue acertada. Tal vez la única solución para una marca tan denostada en el ámbito urbano sea recuperar a figuras de renombre independientes, de la universidad, con programas políticos propios, reconocibles para el ciudadano y desestimar a los candidatos del aparato local, especialistas en ganar congresos y en perder elecciones, que llevan viviendo en la sede desde los tiempos de Paco el de Chamberí. La regeneración del Partido Socialista es imprescindible si este quiere seguir siendo una fuerza alternativa de gobierno. Perder el tiempo recogiendo avales, poniendo recursos y centrados en el ruido interno, no tiene para los ciudadanos ningún sentido.