El equilibrio parece imposible

Millán Gómez

Semana de Doctor Jekyll y Mister Hyde en Génova, 13. Sensaciones contrapuestas. Una de cal y otra de arena. Una respuesta contundente y ejemplar; unas declaraciones desmedidas e infundadas. Como si de un intento de decir una cosa y la contraria se tratase, el PP ha ofrecido dos caras antagónicas y propias de una formación que no tiene clara su línea de actuación y que fluctúa dependiendo del momento. Es decir, exactamente lo mismo que critica, con razón en bastantes ocasiones, al Gobierno central de este nuestro país.

El PP nacional obligó a Camps a retirar una denuncia contra tres medios de comunicación (La Sexta, TVE, Cuatro). También protestaron ante Telecinco. El President valenciano considera que era un ultraje que informasen sobre la inclusión en  sus listas electorales de individuos imputados por presuntos casos de corrupción. Como ven, una traición imperdonable, un antipatriotismo desmesurado e inaceptable. No me dirán que no hay razones para tamaña reclamación. ¡Por  favor! ¿Qué los medios de comunicación informen? ¿En qué país se ha visto eso?

El secretario de Comunicación del PP, Esteban González Pons, salió a enmendar la plana desautorizando a sus compañeros valencianos (significativo porque él también es de aquella tierra) y declaró, con toda la razón del mundo, que “la libertad de prensa es sagrada”. Pons gustará o no por sus ideas pero es un buen orador. También, en un gesto de gremialismo que se agradece, la Federación de Asociaciones de la Prensa de España criticó asimismo la denuncia del PP de la Comunitat Valenciana. Los populares valencianos obedecieron como alumnos responsables y retiraron la denuncia. Es curiosa la capacidad que tienen algunos responsables del PP a nivel autonómico para ser gallitos en bastantes ocasiones y luego hacer mutis por el foro. Lógicamente, huelga decir que en este caso actuaron correctamente. En resumen, actitud modélica la del PP desde Génova en este caso, más allá de que quizás jurídicamente desde València tuviesen cierto fundamento sus planteamientos. Igualmente, la ética debería imponerse en este asunto.

El problema viene cuando la Secretaria General del PP y presidenciable en Castilla-La Mancha, Dolores de Cospedal, vuelve a ensuciar la imagen de su partido al vincular la liberación del sanguinario terrorista Troitiño con el Caso Faisán. Si existen responsabilidades por parte del Ministro del Interior en el caso del supuesto chivatazo a eta lo tendrán que decidir las autoridades competentes. Pero eso no es óbice para relacionar ambos casos sin ton ni son. Establecer una coherencia entre ambas situaciones es quimérico y propio de quien solo pretende desacreditar a un dirigente eficaz y ejemplar (esto último salvo que los jueces estimen lo contrario) en la lucha antiterrorista durante los últimos tiempos.

Una vez más, el PP demuestra que es incapaz de hilar fino y mantener una postura razonable y unitaria. No hay programa, salvo las críticas contundentes y continuas al Gobierno. Como fantásticamente dijo la periodista deportiva Carlota Reig en twitter, tras las declaraciones de Rajoy donde anunciaba que aún estaba “reflexionando” su vaticinio sobre los enfrentamientos próximos entre Real Madrid y Barcelona: “Como con todo y como siempre”. Pues eso.