El drama griego

Aitor Riveiro

El pasado miércoles, tras semanas de incertidumbre, dos elecciones generales apretadísimas y varios días de negociación ininterrumpida, Antonis Samaras prometió su cargo como primer ministro griego. El partido de Samaras, Nueva Democracia, ganó los comicios del domingo inmediatamente anterior con el 29,70% de los votos emitidos, seguido por Syriza (26,56%) y el Pasok (12,34%). Los 50 escaños extra que la legislación griega otorga al partido vencedor permiten a los conservadores formar una coalición de Gobierno con los socialistas a la que se sumará además Izquierda Democrática. Syriza anunció que no apoyaría dicha mayoría.

En los días previos a los comicios, los líderes mundiales ocuparon parte de su tiempo en tratar de influir directamente y sin ningún ambage en el resultado de las elecciones. Desde presidentes europeos a organismos internacionales o dirigentes de partidos de amplio signo y condición. Todos pidieron a los griegos que optaran por el partido Nueva Democracia, no por Syriza. Ambos partían como favoritos en todas las encuestas y se presentaban a las elecciones con una clarísima divergencia: mientras los conservadores pedían el voto para continuar con el plan económico diseñado por UE, FMI y Banco Mundial para rescatar a Grecia, el izquierdista Syriza, comandado por Alexis Tsipras, reclamaba la mayoría parlamentaria con el objetivo de renegociar el pacto que condujo a dicho rescate.

Ganó Samaras. Los mensajes de los líderes mundiales, que amenazaron con mensajes nada velados con expulsar a Grecia de la Eurozona, unidos a una moderación en el lenguaje de Syriza a pocos días de las elecciones, convencieron a los ciudadanos de que era la mejor opción. Toda Europa y parte del mundo recibió con un estruendoso aplauso la victoria de ND y la presupuesta coalición con el Pasok. Pero, ¿quiénes son los nuevos héroes griegos que tienen que salvar a su país y, con él, a todo el continente?

Nueva Democracia y Pasok son los responsables de la situación que sufre Grecia, además de fuente del drama que vive Europa desde 2010. ND y Pasok mintieron reiteradamente sobre la economía griega. Con premeditación y agravante de confianza falsearon las cuentas públicas para entrar en la zona euro, primero, y mantenerse después. Todo ello, con el apoyo de los sospechosos habituales: consultoras, bancos de inversión y especuladores varios, así como con la anuencia de las potencias europeas, que miraban para otro lado mientra las veleidades bélicas griegas siguieran nutriendo las cuentas de resultados de sus empresas armamentísticas.

Ambos han gobernado Grecia prácticamente desde que los militares fueron desalojados del poder. Así que son también los responsables directos de todas esas locuras presupuestarias que venimos oyendo desde hace meses. El Pasok tiene en esto un punto extra: es heredero de aquél movimiento revolucionario que sacó a Grecia de la dictadura.

¿Puede alguien entender que la indignada Merkel, que culpa de todos los males al pérfido y corrupto sur, apoye públicamente y ruegue por la victoria de quienes son responsables directos de la bancarrota griega? ¿Es comprensible que los dirigentes que, supuestamente, velan por la ortodoxia fiscal celebren este triunfo?

No lo es. En absoluto. ¿Qué intereses defienden entonces? ¿Qué mensaje envían a ciudadanía y acreedores? A la primera pregunta no tengo respuesta, pero a la segunda sí: sii algo hemos aprendido de esta crisis es que nada es lo que parece, nadie se comporta como debería ni mucho menos como preconiza. En cualquier caso, no es la primera vez que Europa hace algo similar: antiguos altos cargos de las empresas que han protagonizado esta crisis desde su inicio ocupan hoy puestos de gran responsabilidad en Gobiernos, organismos y empresas que deben liderar, precisamente, la salida del caos y la construcción de una nueva estructura que impida que se repitan las actuaciones que nos han conducido hasta aquí.

En el caso griego se da, además, una circunstancia que ya he señalado. Hacia el final de la campaña, ND compró en parte el mensaje central de su principal rival. El líder conservador se comprometió a forzar la renegociación de las condiciones del rescate; además, desde Europa se transmitió el mensaje de que se aceptaría dicha negociación, puesto que ya se había hecho con Irlanda, por ejemplo. Finalmente, el propio Syriza suavizó en los últimos días su propuesta. O hizo más patente dicha moderación: el partido de Tsipras dejó muy claro desde un principio su compromiso con la moneda única y la idea de que la renegociación del rescate cumplía la misión de garantizar el cumplimiento mismo del acuerdo general.

A Syriza le queda al menos el consuelo de haber marcado la agenda del nuevo Gobierno sin quemarse en el desarrollo del programa. Lejos de flagelarse en la derrota, el joven partido debería abanderar desde la oposición el control de dicho desarrollo si quieren mantener su capacidad de movilización social. El propio Tsipras ya apuntaba esto a mediados de semana en una entrevista a Reuters.

Y todo el esfuerzo, quizá, para morir en la orilla. La democracia puesta en la picota para que las cosas sigan exactamente igual. Al día siguiente de conocerse los resultados los mercados continuaron con su tónica de ataque a las deudas soberanas europeas. La continuidad misma del euro, no digamos de Grecia en la moneda única, no están nada claras. Y la UE continúa sin encontrar solución al mayor problema al que se ha enfrentado desde su constitución.

4 pensamientos en “El drama griego

  1. Primero: “drama” griego.. Nooooo!!! Topicazoooo

    Segundo: A todo lo dicho por Aitor hay que sumar el voto útil. Al menos dos fuerzas centrista i/o liberales (pro memorandum) se han uido a ND lo cual vienen a aportar un 3/4 % de votos vàlidos para ND. Además, la mitad de los votantes de Laos que no se pasaron a los nazis (aquí sí usada la expresión correctamente) han votado ahora ND (un 1.4 más).
    Es que soy el único que se mira los resultados de los extraparlamentarios? snif!

    Por el otro lado, otro tanto ha pasado con los verdes (del 2.9 al 0.88%) que se han apuntado en masa a Syriza. Si lo hubieran hecho en mayo la coalición roja hubiera sido la papeleta más votada. Sin los putos 50 eso sí. Otros que han perdido la mitad del voto ha sido los estalinistas. Se supone que han votado a los “oportunistas” de Syriza. El PASOK sigue perdiendo votos (1%) pero no sabemos si hacia ND o ha optado por el voto útil a la coalición verdiroja… el voto útil hahaha … Perdón es que me entra la risa floja.

    Nazis y centroizquierdistas calcan sus resultados anteriores.

    Tercero. subscribo este tweet :

    @ppsoe2000 que la posibilidad REAL de que un partido de izquierdas pudiese ser opción de gobierno en Grecia ha frenado la especulación->

    En cierta manera Syriza ya ha ganado, como tambien señala Aitor

  2. La legalización de Sortu es una buena noticia y además, lógica legalmente. Increible la reacción del PP, Gobierno incluido, poniendo en cuestión hasta el carácter judicial del TC. Otro deterioro más de la escasa calidad de nuestra democracia. Nadie les ha explicado que, como mucho, el poder ejecutivo debe limitarse a señalar su discrepancia de una sentencia? Qué tiempos.

  3. ¿Ganará Grecia a Alemania? Si existiera Dios y fuera bueno en vez de malo, sin duda. Pero no sé yo.

Deja un comentario