El Constitucional dice ‘basta’

Aitor Riveiro

El Tribunal Constitucional decidió anoche, tras un pleno celebrado en dos sesiones y por ocho votos a favor y dos en contra, rechazar la recusación planteada por el Partido Popular contra tres de sus magistrados. Esta decisión no sólo implica que Pascual Sala, Manuel Aragón y Pablo Pérez Tremps podrán participar en las deliberaciones sobre la constitucionalidad de la reforma de la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional (LOTC) que, entre otras cosas, prorroga el mandato de su presidenta, sino que pone fin a la estrategia torticera y nauseabunda de la oposición que pretendía bloquear ‘sine die’ el alto tribunal.

Vayamos por partes. María Emilia Casas cumplió tres años al frente del TC el pasado mes de julio, dando fin a su mandato. Sin embargo, la renovación del alto tribunal no toca hasta diciembre y, en virtud de un acuerdo no escrito (sí, sí… ya sé que es ridículo que uno de los máximos organismos del Estado se maneje así), cuando se da este tipo de situaciones, se amplía el plazo para hacer coincidir ambos relevos. Más bien, se solía, porque este año la situación ha sido bien diferente.

Gobierno y oposición han convertido en campo de batalla el TC y los populares no podían dejar pasar la oportunidad. El medido reparto del organismo convierte el voto de calidad de la presidenta en un arma poderosa: el alto tribunal tiene pendientes tres recursos presentados por los de Génova muy golosos, a saber, Estatuto de Cataluña, Ley de Igualdad y Ley del matrimonio homosexual.

Así que los magistrados afines al PP se opusieron a la prórroga ‘no escrita’ y el Gobierno decidió añadir una enmienda en la tramitación de la reforma de la LOTC que hiciera norma lo que hasta entonces era tradición. Y los populares presentaron un nuevo recurso a tal enmienda que fue admitido tras un acuerdo que fijaba que presidenta (afín al PSOE) y vicepresidente (afín al PP) se abstuvieran de asistir al pleno que debía decidir la constitucionalidad de la reforma. ¿Me siguen? De los 12 magistrados del TC, ya sólo quedan 10.

El PP, no obstante, no las tenía todas consigo. Y llegó ‘El Mundo’ al rescate. El periódico de Pedro J. publicó una noticia sin firmar en la que se afirmaba que tres de los magistrados ‘progresistas’ del TC (Pascual Sala, Manuel Aragón y Pablo Pérez Tremps) habían valorado positivamente la reforma de la LOTC en público, lo que les inhabilitaba para decidir sobre ella. Las fuentes citadas por ‘El Mundo’ eran otros miembros del TC, en concreto los del bando ‘conservador’. Así que los de Rajoy recortaron el periódico y se fueron al registro del TC a presentar una recusación contra Sala, Aragón y Pérez Tremps.

Sin embargo, al PP se le escapó un pequeño detalle… La información publicada por ‘El Mundo’ (sin firmar, no se olviden) era falsa. O eso dicen seis de los magistrados del TC: los tres recusados y otros tres del sector ‘conservador’ que, supuestamente, habían servido de fuente al periodista de ‘El Mundo’ (que como no firma, se libra del chaparrón… ¿me siguen?).

La cosa se complica porque quienes sí se pronunciaron en público sobre la ilegalidad de la reforma de la LOTC fueron dos magistrados ultraconservadores: Roberto García-Calvo y Jorge Rodríguez-Zapata. Así que el Gobierno, para contestar la recusación del PP se marca otra contra estos dos miembros del TC… ¿Me siguen? Si la respuesta es sí, les admiro.

Porque esta situación podía desembocar en un hecho sin precedentes. En caso de que el TC hubiera admitido las recusación de los tres magistrados ‘progresistas’ no le hubiera quedado más remedio que aceptar también la de los dos ‘conservadores’. Y si las matemáticas no fallan tenemos que 12-2-3-2=5. ¿Esto qué significa? Que en el Constitucional no habría ‘quorum’ para decidir sobre la continuidad de María Emilia Casas y el alto tribunal quedaría bloqueado.

Algunos dirán que lo de tildar de torticera y nauseabunda la actitud de la oposición, como he hecho al principio, es, como poco, tendencioso, pues sería la recusación del Gobierno contra García-Calvo y Rodríguez-Zapata la que, en último término, bloquearía el TC en caso de prosperar. Sin embargo, no hay que olvidar que el PP sabía que la información aparecida en El Mundo era falsa según sus propias fuentes y, sin embargo, siguió adelante con su recusación, mientras que García-Calvo y Rodríguez-Zapata sí que se habían pronunciado públicamente contra la reforma de la LOTC. Por lo que quien ha puesto la borde del bloqueo al TC con una recusación basada en falsedades es el PP.

Finalmente, ha sido el propio Constitucional quien ha eliminado esta posibilidad. Ahora, pase lo que pase con la recusación de García-Calvo y Rodríguez-Zapata (que son precisamente los dos que han votado a favor de la de Sala, Aragón y Pérez Tremps), el TC podrá decidir sobre la reforma de la LOTC, sabremos si María Emilia Casas puede o no seguir como presidenta y cuántos magistrados podrán decidir qué pasa con el Estatut, los matrimonios homosexuales y demás leyes denunciadas.

Es decir, como al principio, pero con una institución desprestigiada de cara a la sociedad por muchos años y una judicatura polarizada y politizada. ¿Me siguen?