Distribución de la Renta y Crecimiento Económico

 Magallanes                     

La periodista Chrystia Freeland, editora de Thomson Reuters Digital, escribió en el IHT del 30 de noviembre de 2012 un artículo titulado “La dDesigualdad como amenaza para el crecimiento”, que me ha parecido muy esclarecedor y que resumo a continuación.

Un economista del Banco Mundial, Branco Milanovic, que publicó en 2011 un análisis de las desigualdades de renta por países, se encontró con que en altas instancias del gobierno de EEUU había muy escaso interés en el tema.  La prestigiosa Brookings Institution, nada sospechosa de tendencias igualitarias, también publicó en 2012 el libro “Desigualdad en EEUU” y en el acto de presentación del mismo, su vicepresidente y coautor del mismo ironizó sobre las escasas posibilidades que tendría de encontrar un trabajo si lo buscase después de conocerse este libro. Cuando el presidente Obama solicitó en el verano de 2012 a prestigiosos y ricos empresarios estadounidenses su opinión sobre si sería conveniente y justo subir los impuestos a los millonarios, la mayoría lo consideraron inapropiado y muchos como una incitación a la guerra de clases.

Una elogiosa excepción fue Warren E. Buffet, que en una carta  al New York Times  en noviembre de 2012, señaló que la riqueza del conjunto de los 400 norteamericanos más ricos se había multiplicado por 5 en los últimos 20 años. Además, demostró que el tipo efectivo medio de los impuestos pagados por esas 400 personas en 1992 era el 26,4%, pero que 17 años más tarde, en 2009, había descendido al  19,9%. Esta afirmación hizo que muchos preguntaran ala Brookings Institutionsi la corroboraba.

 La Brookingsno solo confirmó el dato sino que adjuntó 3 causas y consecuencias del mismo: 1) los avances tecnológicos y la globalización de la economía;  2) la utilización de paraísos fiscales por las mayores empresas y fortunas disfrazadas de sociedades para esconder dividendos a sus accionistas y ganancias de capital; 3) la más radical de las tres es que una vez que el aumento de la desigualdad de la renta ha sobrepasado cierto límite, los economistas dela Brookingssospechan que no solo puede perjudicar la estabilidad  económica, sino que también puede paralizar el crecimiento económico. Por tanto, arguyen que reduciendo la desigualdad se puede incrementar el potencial de crecimiento de una economía.

En cuanto a la primera causa, la periodista Chrystia Freeland escribió lo siguiente en un artículo anterior publicado en el IHT:” ¿por qué nuestras recuperaciones no consiguen que la población empleada recupere el nivel que tenía en el pico del ciclo anterior? La revolución informática que ha modificado el modo de producción en todas las áreas de la actividad económica, ha reforzado una cúpula de profesionales de alto nivel que, mediante sus ordenadores, hacen miles de funciones que antes hacían profesionales de nivel medio. Estos han tenido que ocupar puestos de trabajo de bajo nivel y remuneración.”  Es decir, que la revolución informática  no ha favorecido una mayor redistribución igualitaria de la renta, sino que más bien la ha disminuido. 

Por tanto, hay razones, aparte de las humanitarias o de solidaridad social, para que un gobierno  adopte medidas redistribuidoras de la renta. Está en juego el crecimiento económico y el empleo. 

Las elecciones de Noviembre en EEUU demostraron que la mayoría de la población votó a Obama y no a Romney. Este último se oponía radicalmente a subir impuestos a los ricos, pues estos eran creadores de puestos de trabajo. Ello mantendría la actual distribución desigual de la renta o la aumentaría. En consecuencia, su contribución a crear empleo parece escasa. En esto radica la fuerza de Obama para no plegarse ante la intransigencia de los republicanos  a subir  los impuestos  a los más ricos.