Decálogo para no solucionar la crisis del PSOE

Guridi

Hasta ahora he intentado dar algún consejo o resquicio para la esperanza acerca de la triste situación de mi pobre partido, desde que en 2011 oyéramos rugir a la derrota, pero huyéramos en la dirección equivocada. Pues cómo no he tenido nada de éxito, voy a probar a hacerlo al revés, a ver si así siento menos síndrome de Casandra del que he venido sintiendo hasta ahora.

Para que el próximo Congreso del PSOE salga lo peor posible hay que seguir una serie de pasos, todos ellos muy claros y muy fáciles de perpetrar, pero casi imposibles de resolver en el momento:

  1. No pretendas convencer, tan sólo ganar una discusión. Si tienes razón tienes razón y el que no te haga caso es un idiota, un traidor y un vendido a la derecha, a Cebrián, a los Poderes Ocultos y todos esos responsables de que no tengamos un deportivo aparcado en la puerta y vacaciones de seis meses. Además, si tienes poder, exhíbelo, chulea, saca pecho y pavonéate como un gran simio en sus dominios.
  2. No se te ocurra mirar al detalle la evolución de nuestros resultados electorales. Podrías caer en que precisamente, quien nos sigue votando son los obreros y las personas más desfavorecidas. Los datos bien analizados son conocimiento y el conocimiento crea dudas. Aquí el que parpadea es un flojo.
  3. Olvídate de que tus adversarios son también tus compañeros. Ve a por ellos con todo lo que tengas, no les escuches, no les humanices siquiera. Si te es muy violento hacerlo en persona, no dudes en hacerlo en las redes sociales. Internet es el mejor elixir de valentía para los inquisidores en busca de causa. Y encontrarás a otros chiflados rencorosos como tú. No hay nada como sentirse arropado por la masa enfurecida. Con el tiempo te mandarán munición por las redes. ¿Contra el PP? ¡No! Contra los asquerosos traidores de El Otro Bando.
  4. Haz listas negras. Ya sabes, si te pones a repasar quién te cae mal te salen unos cuantos. Es tu momento. Si tu bando se impone, tal vez te libres de ver sus sonrientes caras.
  5. Sólo hay Un Líder. Ni se te ocurra tratar de ver alternativas razonables o segundas opciones. Aquí nos lo estamos jugando todo a todo o nada. Cualquiera que deje de adorar al Líder es un traidor y trabaja para El Enemigo, aunque parezca buena gente.
  6. Olvídate de la política de verdad. ¿Qué es eso de conseguir cosas para mejorar la vida de la gente? ¡Distracciones! Hay que lograr primero el triunfo definitivo sobre nuestros adversarios. El Juego es el Juego y no hay mejor juego que las intrigas internas. La política de verdad es cosa de filósofos despistados y de engañados y tú sí que sabes. Al pan, pan y al vino, vino.
  7. No hables fuera del grupo. No te relaciones, no dejes que el pernicioso contacto con los que no son como Nosotros te desvíe del auténtico camino, que es recto y resplandeciente.
  8. Arma bulla. Grita, monta numeritos, exagera, da rienda suelta al artista provocador que hay en ti. Que el ruido no deje conversar. Da carnaza a los medios. Salir en la tele es lo mejor que te puede pasar, sea como sea.
  9. Haz trampas. ¿Qué es eso de dejar votar a todo el mundo? ¿Van a poder votar tipos como ESE? ¿Y cómo aquel? Ni de broma. Los únicos votos buenos son lo que son como los tuyos. Asegúrate de que el tu voto vale doble, triple o más. Sólo tu habilidad es el límite.
  10. El mundo eres tú y los tuyos. Nada aparte de lo que ves existe, porque si existiera, lo estarías viendo. Todo debe de hacerse a tu manera, porque bien o mal, es la manera en la que tú haces las cosas y te ha venido muy bien hasta ahora. Todo lo que te salga mal no es culpa tuya, es culpa de factores exteriores, enemigos o de los votantes, que cada día son más tontos y no son capaces de ver lo que ves. tú.

Con estos prácticos consejos te asegurarás de que el Congreso sea lo más caótico posible, absolutamente espectacular y de que, gane quien gane, no se resuelva nada. Porque aquí hemos venido a jugar y para jugar hay que dar espectáculo. ¡Venga! ¡Patadón y p’alante!