Cuestiones de energía

Conjunto Abeliano

El galimatías energético que monto el PP en los primeros años del 2000 con Aznar a la cabeza y la falta de liderazgo y claridad en el PSOE, con ministros de industria  a cual más pintoresco, nos han llevado al llamativo  y  sorprendente anuncio  de un pacto energético entre el PP y el PSOE el pasado 24 de Junio.

Las decisiones erróneas de Aznar en asuntos energéticos fueron;  

1.- Una privatización acelerada antes que nuestros países vecinos y antes que la liberalización del mercado. La privatización antes que nuestros vecinos ha sido una ingenuidad que ha finalizado con una gran parte de nuestro sector en manos extranjeras, no sin cierta colaboración e ineptitud por parte de nuestros gobernantes actuales.

2.-Una contención artificial de precios creando el déficit de tarifa. Con el fin de mantener la tarifa eléctrica baja por motivos electorales, se establecieron unos mecanismos artificiales por los que se reconocían unas deudas acumulables a las empresas eléctricas y que se compensarían como se pudiera

3.- Una falta de visión a largo plazo abortando la creación de un campeón multinacional con la fusión de Endesa e Iberdrola. Este asunto, decidido la noche del 1 de febrero de 2001,  tuvo como telón de fondo la emergente tensión entre Rato y Aznar que no se pusieron de acuerdo.

4.- Una elevadísima concesión pecuniaria a las eléctricas asumiendo unas compensaciones por pasar a un régimen de competencia. Se reconocieron unos llamados Costes de Transición a la Competencia como compensación a las eléctricas por el hecho de que en el futuro competirían. Insólito pero cierto.

Los errores que Zapatero ha acumulado sobre los anteriores han  sido:

1.- No reconocer que el sistema de competencia  es una falacia que hay que desenmascarar… El sistema de competencia en generación  se basa un unas pujas por cada media hora de producción.  Aunque el sistema pueda parecer transparente, es altamente manipulable por el escaso número de generadores y por los signos que pueda uno dar a través de los precios. Además existen tecnologías como la nuclear o la hidroeléctrica a las que se les dan “subvenciones” en función de las reglamentaciones operativas favorables.

2.-  Lanzarse a tumba abierta, sin reparar en costes, por las energías renovables. Las energías renovables son una importantísima parte de la energía del futuro en España pero no se ha planificado correctamente el desarrollo. El desarrollo del sector fotovoltaico se ha ido de las manos por falta de control central y ser demasiado generoso con las comunidades autónomas a la hora de aceptar aprobaciones, muchas de ellas claros fraudes. Por otro lado, el desarrollo eólico está excesivamente centrado en grandes parques, impidiéndose el desarrollo local de pequeñas producciones.

3.- El desaguisado de la compra de Endesa. Un nuevo  agradecimiento a las regiones (En este caso representada por el favor que se quiso hacer a la catalana Gas Natural) provocó una vergonzosa trifulca internacional donde, al final, la familia  Entrecanales se embolsó 1.000 millones de euros y Zapatero la animadversión de Angela Merkel. Al final, la mayor empresa multinacional energética española, privatizada hacía años, cayó en manos de… ¡El gobierno Italiano!

4.- El precipitado anuncio de cierre Garoña. Si bien Zapatero ha tardado mucho en  reconocer la crisis, más está tardando en reconocer que  el riesgo nuclear marginal que España posee por Garoña es bajo teniendo en cuenta que Francia ha apostado por la energía nuclear y no va a dejar de hacerlo hasta que Cadarache proponga la  solución de futuro; la fusión.

La energía, es uno de los campos  más propicios para llegar a acuerdos políticos de gran envergadura debido a que las decisiones que se toman en una legislatura pueden tener impacto en cinco o seis legislaturas más. No obstante las probabilidades actuales  de que se alcance un pacto serio son escasas. Por un lado  la forma en que se realizó el anuncio del Pacto energético, presionados por una inminente subida eléctrica, y por otro la credibilidad de los protagonistas del propio  anuncio  Cristóbal Montoro, uno de los principales actores del desaguisado y Miguel Sebastián, ya conocido por lanzar grandes aventuras escasamente pertrechadas, no invitan al optimismo. Un pacto energético requiere de un perfil más de estadista y menos oportunista.

Las decisiones energéticas son el paradigma de las decisiones sistémicas. Debido a ese aspecto peculiar del sector  de no poder almacenarse el producto, todo está  extremadamente interconectado. Una decisión como cerrar Garoña, no puede tomarse sin tener en cuenta que posiblemente necesitemos importar energía eléctrica de centrales nucleares de nuestro vecino francés. Si asumimos el coste de cerrar Garoña y en unos años nos vemos con la necesidad de importar energía nuclear de nuestro vecino francés… ¡menuda tontería habremos hecho fomentando la energía nuclear de Francia a costa nuestra! Por otro lado, mantener abierto Garoña con las prebendas regulatorias que tienen las nucleares es un obsequio a sus propietarios; las empresas eléctricas, a los que habría que pedir cuentas.

No se van a resolver todos los problemas simultáneamente. Para empezar a abordarlos sería conveniente reconocer unas tendencias de fondo que el gobierno parece no conocer:

  1. En España el muy largo plazo, 100 o 150 años estará posiblemente dominado por la fusión nuclear. Todas las tecnologías disponibles tienen un papel hasta ese momento.
  2. Se debe fomentar mucho más el autoconsumo y la generación distribuida; es decir generación en cada casa con pequeños generadores solares y eólicos, obligando a las compañías eléctricas a flexibilizar sus redes de distribución  y  aceptar conexiones en distribución muy diseminadas. Esto nos permitiría reducir sustancialmente los costes y la dependencia energética global.
  3. El sistema energético tiene una hipertrofia del gas natural. Gas Natural ha sabido gestionar al gobierno y meterse en los intersticios de las legislaciones locales para conseguir clientes cautivos a largo plazo en las nuevas construcciones. No es de recibo que estemos exportando pellets a Inglaterra para… ¡quemarlos! ¡Pero si tenemos un montón de biomasa!
  4. Se debe  Redefinir el sistema de pujas eléctricas en generación, totalmente desvirtuado pues subvenciona mediante reglas del mercado a nucleares e hidroeléctricas que ya están muy amortizadas.
  5.  Se debe renegociar a la baja con las eléctricas el déficit de tarifa, los Costes de transición a la competencia y los derechos de CO2 empleados a la vez que se reconoce un sistema de retribución adecuado. En los primeros seis meses del año se han acumulado del orden de 3.000 millones de déficit de tarifa.

Desgraciadamente, los equipos del Ministerio de Industria no parecen tener una visión general del asunto energético.  Responden a sus intereses personales y asuntos puntuales. No existen estrategias de largo plazo. Todo el desaguisado energético es demasiado complejo para que lo pueda resolver un equipo ministerial que en los últimos seis años no ha dejado de dar tumbos. Que si ahora quiero echar a los amigos de Aznar de Endesa, que si luego cierro un pacto para mantener la subvención del carbón nacional, que si ahora corto de raíz el desarrollo de renovables que había fomentado previamente, que si luego le doy a las bombillas o abordo un plan de automóvil eléctrico débilmente preparado (hasta la fecha solo circulan 16 vehículos eléctricos de los 2.000 que preveía Industria)

El problema de fondo es que nadie tiene en la cabeza el sistema energético  en su conjunto y se actúa descoordinadamente en los distintos frentes siendo muy sensibles a las cuestiones ora personales, ora empresariales, ora políticas ora del CIS… Una lástima.

Por todo ello no parece poco probable que se hilvane un pacto energético con consistencia. Eso sí, por arte de birlibirloque el gas natural se ha sacado del posible perímetro del pacto. En cambio, Gas Natural, que ya ha tenido  una subida del 11% de las tarifas este año ya ha pedido al gobierno que le compense por haber perdido 1.200 millones de euros en el Tribunal de arbitraje de Paris. Nuevo peaje autonómico para todos.