Cuando no se cree, no se cree

Guridi

Una vez oí decir a un irlandés que la democracia y las artes marciales se inventaron para que el mundo no estuviera en manos de los brutos. En el caso de Podemos, de cara a su próximo congreso, no puedo sino recordar esa afirmación.

Tenemos a un bruto, Pablo Iglesias, rodeado de brutos camaradas de los buenos tiempos de las Juventudes Comunistas, como el bronco Rafa Mayoral. Y enfrente tenemos a Errejón, que se ha vuelto un converso de la democracia, al ver que la retórica guerrillera de sus tiempos jóvenes se está volviendo en su contra. En general, toda la retórica que ha venido utilizando su partido hasta ahora.

Podemos nació con un discurso típico de la caza de brujas, señalando a enemigos interiores, inventando conspiraciones y buscando siempre a los infiltrados, los manipulados por el Mal para quitarles de en medio.

Ahora, en Podemos se dedican a perseguir al enemigo interno: los traidores errejonistas, infiltrados del PSOE, o los traidores comunistas, infiltrados en el círculo de confianza de Pablo Iglesias Turrión, al que se envuelve en el tópico del monarca mal aconsejado, tan de cuento medieval.

También han hecho un discurso profundamente antidemocrático, que consiste básicamente en decir que las cosas irían mejor si no de dejase participar en la vida pública a determinados colectivos: periodistas que no deben de publicar, partidos que no deben de existir, gente que no debería de votar.

En este caso se trata de que no voten los enemigos internos: errejonistas o pablistas, que quieren quitase de en medio a sus rivales y purgar su organización a fondo de “gente que sobra”.

Del mismo modo, han reivindicado siempre que las reglas que no estén hechas a su medida no tienen validez alguna. Desde la fórmula de juramento o promesa del escaño a la propia Constitución, que para ellos es el armazón de ese ente imaginario al que denominan “Régimen del 78”.

 Ahora Pablo Manuel e Íñigo luchan por hacerse unas normas a medida en Vistalegre. Si es posible, que entorpezcan lo más posible la vida del otro. Y nada de consensuar, que eso es de cobardes y de débiles. 

Podemos ha reinventado la historia de España y ha desmerecido todos los esfuerzos de la transición como un enjuague entre élites franquistas.  

Toca reinventar el papel del adversario interior en Podemos. Errejón nunca fue de fiar y siempre maniobró para destronar a Pablo. Y Pablo, a su vez, está hechizado por brujos comunistas que le han alejado del recto camino.  

Toda la combinación de caudillismo, retórica bélica, mentiras descaradas, teorías de la conspiración e incitación a la caza de brujas que hizo crecer a Podemos está a punto de hacerles mucho más pequeño.  

¿Karma? ¿Incompatibilidad con la democracia? Cuando no se cree, no se cree