Cuadro costumbrista

Millán Gómez

 Rajoy se ha modernizado. Se ha registrado en twitter y ya nos informa de sus propuestas. Por ejemplo, que va en el AVE hacia Barcelona o que coincide en el avión con Julio Iglesias y Santiago Segura. Entiendo que cuando afirmaba que ya tenía pensado alguna idea sobre su equipo de gobierno se refería a contar con Julio y con Torrente. La foto con Julio es más propia de una conciliación. Sí. Como recordarán ustedes, el cantante radicado en Miami mostró cierta empatía con los “indignados”, lo que imagino no sentó nada bien en el PP por eso de que son amigos de Rubalcaba, del mismo modo que estos profesores vagos y maleantes lo son de Ángel Gabilondo, hermano del atroz periodista que mintió sobre el 11-M. Pack completo. Ahora ya sabemos que todo está resuelto.

De todos modos, con esta legislatura donde solo se ha hablado de crisis económica y de sondeos, Mariano ha tenido su tiempo para realizar un boceto de su futuro Consejo de Ministro. Rajoy es un hombre paciente, no pierde la calma y sigue fiel a su estilo. Eso hay que reconocérselo. Un hombre diésel, regular. Nada le pilla de imprevisto. Él no se preocupa de los rivales, sigue fiel a su estrategia vaga y nada le hará cambiar. Aparecía últimamente en prensa que Mariano estaba ya un tanto pesimista por la crisis. Claro. Él se vio en La Moncloa en unos años pero, ahora con el adelanto y tal, es toda una pereza llega allí y tomar decisiones. Le ha entrado un agobio tremendo porque, evidentemente, tendrá que gobernar y para él eso es como tener que estudiar para alguien que no ha pasado de la ESO y, eso, valga la redundancia, porque es obligatoria. Todo un follón.

Uno, que es iluso por naturaleza, pues creer que sí, a ver, Mariano es un tanto vago pero seguro que sabe escoger muy bien a sus colaboradores e hipotéticos ministros. Entonces es cuando miras a un lado, a la derecha siempre, y te encuentras a Montoro o a Pons. En ese preciso instante, ya sientes confianza plena. Te miras al espejo y dices: “¡Ya está! Tenemos la pócima mágica”. Pons considera que crear tres millones y medio de empleo va a ser pan comido. Bien, un disparate lo comete cualquiera. Pero no. Llega Dolores y dice que sí, que apoya la moción. Toda seria ella eh, no vayáis a pensar que mostró actitud dubitativa. Firmes, que es como nos quieren los votantes. Y en esas estamos. Este paisaje tenemos.

En parte, tengo curiosidad por conocer qué pasará cuando poco o nada cambie (para bien, se entiende) cuando llegue este señor al poder. ¿Qué dirán quienes nos han anunciado de todas las maneras posibles que la culpa es sola de Zapatero? No hay que ser demasiado inteligente para saber que la responsabilidad de que algo vaya mal, aunque Mariano esté en la poltrona digamos en 2021, será de Zapatero, por supuesto. Rajoy dice identificarse con el proyecto de Feijóo en Galicia, con lo cual esperen un ustedes más políticas de “deshacer” que de construir en positivo. Hasta que la construcción repunte que empezarán a construir pero en sentido literal y nos dirán que España va bien. Es más, muy probablemente Mariano pase por el poder y no podremos valorarlo como gobernante. No, porque no lo hará. Vamos a mirar lo que hicieron los antiguos inquilinos y hacer lo contrario. Bueno, hacer no, que eso requiere esfuerzo y tenemos que otorgar confianza y los votantes no quieren que nos metamos en líos. España, país. Bienvenidos.