Contra el arte del Museo del Prado.

Senyor_G

Me decía en su momento un compañero de la Facultad, el señor Marzo, quizás en algún banco de madera en el claustro del edificio histórico de la Universitat de Barcelona, con un café de la máquina, un pastelito de chocolate de la otra máquina y un cigarro rubio traído de casa con lo que mi compañero acostumbraba a desayunar, que realmente los grandes cuadros no tendrían que estar en los museos sino en la casa de uno para poderlos apreciar de una forma adecuada. Quizás sí, yo me pinto los míos en mi casa. Aunque en casa de mis padres se pensaba en guardar las láminas más bonitas de los calendarios que regalaban las cajas para ponerlos un día como cuadro.

Teniendo televisión, teniendo fotografías y otros materiales de reproducción el cuadro, e incluso el museo, es otra cosa que lo que podía ser cuando era de un rico que lo tenía como una forma de entretenimiento y de propaganda. Si se plantea el museo como un sitio para divulgación cultural, popular, del arte tengo que reconocer que el tipo de museo de cuadros clásicos y viejos es un desastre. Me ha dado la impresión de que cuando he ido al Museo del Prado me he dedicado a ir al trote como si fuese con un check list, y un visto, visto, visto… Pero al partir del cuarto cuadro estoy saturado y no sé lo que veo ya. Saber lo que veo por el letrero, no saber lo que veo como al que le gusta conducir.

En esos momentos pensaba en el señor Marzo y en dedicarse sólo a unos pocos cuadros en casa para poder apreciarlos realmente. O pensaba en un Federico Sánchez que aprovechaba las visitas al Prado para hacer tiempo entre citas clandestinas acechado por el fascismo franquista, o para ver si le seguían y aburría al policía que le podía estar siguiendo. O todo a la vez como excusa para echar un ojo a alguna versión de Judit y Holofernes.

O un museo como acceso a la cultura para todos, de lo que somos. Aunque viendo esos cuadros somos reyes, guerreros, princesas, curas y poca cosas más, quizás lo fantástico que siempre aporta la religión y algún pícaro del pueblo. Y ese todos se queda en Madrid. Con todo lo que se privatiza en cosas fundamentales si no vitales, como la sanidad o la educación o el acceso al agua y la energía, ¿Por qué no se privatiza un museo como el del Prado? ¿Porque tiene que haber partidas de más de 9 millones de euros de los presupuestos del estado para un museo madrileño? ¿Es más un viejo cuadro muchas veces superado técnicamente en la actualidad que la vida de una persona o la cultura de todos desde jóvenes que representa la educación pública? ¿Hasta cuánto y cuándo debe el Museo del Prado adquirir más y más cuadros o hacerse cargo de donaciones?

Unas grandes partidas para mantener y guardar miles de cuadros que no se pueden exponer y que la mayoría de los españoles sólo podremos ver alguna vez un rato. Quizás se podría hacer una réplica del Museo del Prado en otras ciudades de España con cuadros no expuestos a día de hoy, aún sería una inversión colectiva mejor socializada y una forma de inversión en el turismo,,nuestra mejor industria, por todo el país. Aunque directamente a la mayoría de nosotros nos bastaría con réplicas de los mismos grandes cuadros, que no vamos a notar la diferencia en el trazo.

Cuando estuve en Florencia con un profesor del Montón, el Nacimiento de Venus de Botticelli estaba protegida por un cristal que reflejaba y aunque hubiese sabido valorar el trazo, hubiese sido mejor una fotocopia a color de copistería. Sin contar que para mi el David de Miguel Ángel, Miguel Ángel ese carnicero que dijo Oteiza, que había en la plaza de la Señoria era indistinguible del original que hay en la Galería de la Academia, los dos me hubiesen servido para creer que era David porque en la mano posada de forma extraña en su hombro lleva una honda y hasta ese viaje no me había dado cuenta.

Pero a todo esto, mientras iba pensando en por qué nadie entre lo neoliberales patrios ha propuesto todavía la privatización de los museos, si no es por nacionalismo arcaico o porque he ido mirando links en la web del Museo del Prado e incluso en la de los Uffizi, veo que son de interés y más que suficientes para mi pobre interés. Las miraré aunque no demasiado, no llegue a interesarme el trazo y me tenga que ir a vivir a Madrid.

 

5 pensamientos en “Contra el arte del Museo del Prado.

  1. Quiero entender este artículo como un homenaje a los esfuerzos renovados para conservar y exponer nuestro inmenso patrimonio artístico del que forma parte El Museo del Prado, una de sus más delicadas joyas.

    En Junio de 1989 el diario EL PAIS publicaba un reportaje del que selecciono las siguientes líneas :

    “ Hace 50 años las salas del Museo de Arte y de Historia de Ginebra exhibieron 200 obras que habían salido precipitadamente de España, y gran parte del Museo del Prado, en un éxodo que tuvo mucho de heroismo y de aventura. Las obras fueron evacuadas por el Ejército republicano y recibidas en Ginebra bajo la protección de la Sociedad de Naciones, que se comprometió a restituir los cuadros al Gobierno legal que existiera en España al término de la guerra. Antes del viaje de retorno se realizó una gran exposición en Ginebra que fue visitada por 400.000 personas.Las mismas salas abrieron ayer sus puertas con una muestra que conmemora este gesto, aunque no ha sido posible hacerlo con las mismas obras expuestas entonces ”

    Pienso que ese y otros esfuerzos trascienden el legítimo orgullo de los hombres y mujeres que lo hicieron posible , preservando para la humanidad paisajes que nunca verán nuestros ojos e imágenes que otras mentes soñaron mediante trazos firmes en pigmentos de colores.

    Un paseo por El Museo del Prado puede ser lo que usted tan bien describe o una gratificante experiencia sensorial , sobre todo si se acompaña de una guía espiritual con el talento de los saberes y pasión narrativa de un Francisco Calvo Serraller.

  2. Bueno no dudo de su importancia, bueno un poco sí. Pero tiene sentido almacenar esos cuadros durante decenios para que no los vea nadie? No es fetichismo? No contribuye a cierta inflación artística? Esto sí entrásemos al arte contemporáneo seguro que es súper interesante. Cuentos miles de cuadros nos podemos permitir?…

  3. Como amigo del Museo del Prado me ha dado una alferecía al leer el articulo de Señor G. Me he sentido totalmente herido en mi sentimiento identitario

    El valor del arte, la definicion de arte, los límites del arte, la utilidad del arte, todo lo reltivo al arte es un tema que se dirime desde conceptos intangibles, y que se resiste tremendamente a ser incrustado en categorias objetivas, en números, en metros.
    El arte,, sobre todo la pintura, tiene ese valor registral de la historia, de las costumbres sociales, de la posición económica, de al actitud hacia lo espiritual , hacia lo religioso, hacia como cambia el ojo de los hombres -y mujeres-, y como su cabezas. El arte es historia de la tecnica, de la ciencia, de como pintaban sus cuadros, con que a que tamaños. El arte es politica, quien y para que pintaban, como se representaban. Obviamente el arte es estética, eso no hace falta decirlo.
    Creo que la frase es de Carlos Fuentes : “En los museos el tiempo se convierte en espacio, y el espacio en tiempo”.
    Discusiones parecidas pueden aplciarse a la Novena de Beethoven o a la Ópera, o al Mesias de Handel ¿Que sentido tiene invertir recursos publicos en pagar a músicos para ue alcancen gardos de virtusidad al alcance de 4 gatos, si ya está todo grabado?.
    Pues porque las obras tienen que ser percibidas en su totalidad, coño.

    En general el valor del arte no es solo lo que los enseña del artista o de su mundo, sino también lo que nos enseña del mundo de los demás, lo que nos enseña de nosotros, y lo que nos enseña de los que lo miramos. Igual que cuando se descubre que una cultura primitiva entierra a sus muertos con adornos y flores , se colige que hay espiritualidad, cuidado del semejante y cohesion grupal, cuando una sociedad elige ver una fotocopia de 4 por 7 cm de Las Meninas y la considera intercambiable de la obra original, se podria colegir que habría perdido bastante por el camino. Cosas como la conciencia de pertenencia a algo mas trascendente que al mera existencia en el comedor de uno, nocion de que lo mejor de nosostros como especia debe perdurar y ser pasado a la sigueiente genracion. Movidas de esas
    Ya si se es malévolo, taimado o retorcido, también se puede aventurar que si el Prado estuviera en Cataluña, a lo mejor este articulo hablaria sobre la importancia capital del Museo del Prado. Pero vamos, que a lo mejor no.

  4. Bueno, después de buscar alferecía en el diccionario y esperando que esté recuperado decir que si fuese el Museu del Prat, tendría sentido incluso para mí ir cada fin de semana a alguna visita guiada que contextualice las obras e incluso hacerme amigos.
    El arte no se puede medir pero los presupuestos y el número de cuadros sí. Cuántos museos se pueden hacer en el resto de España con lo no expuesto?
    Con una pequeña reproducción puedo llegar a más gente para explicar su importancia y contexto que con el original. El nacimiento de Venus con un cristal delante es el original?
    E insisto me ha maravillado la web.
    Muy interesantes los comentarios de ambos en cualquier caso.

  5. Me encanta que como resultado del comentario Señor G sepa hoy lo que es “alferecía” y espero que use la expresión de vez en cuando, que es muy de mi tierra.

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