Conociendo a los militantes del PSOE

Manuel Lobo

Aunque en estas fechas estamos los militantes del PSOE en plena batalla campal por la victoria en el próximo congreso del partido… no quería hablar del proceso, de los candidatos y de los defectos y virtudes de cada uno de ellos.

En lugar de ello, voy a escribir de lo que se nos ocurrió a unos cuantos militantes de mi agrupación: hacer reuniones periódicas para debatir sobre política en general, con las únicas reglas del respeto mutuo y de la prohibición de hablar de candidatos.

Seguro que alguno, que sea ajeno al partido, pensará ¿y esto es algo que se deba reseñar? ¿no debería ser una actividad habitual en una agrupación del PSOE? Pues si… lo habitual no es juntarse para debatir sobre política en general de forma abierta.

El tema de política en general es muy amplio, pueden surgir muchas cosas y para intentar concretar, elegimos hablar de ideología, en el sentido de qué entendíamos por ser Socialista en el siglo XXI, lo que derivó en una segunda sesión sobre el papel del Estado, en el sentido más económico, entrando algo en temas fiscales, impuestos a la “riqueza”, tasa “Tobin”, banca pública y cosas más duras, como que el objeto del Socialismo es que los medios de producción sean estatales…

Con todo ello, alguno de los diagnósticos acerca de la pérdida de apoyos elección tras elección, es que cuando gobernamos, no aplicamos realmente medidas socialistas. Como ejemplo, la creencia generalizada acerca que, todos los ministros de economía de los diferentes gobiernos del PSOE son considerados poco o nada socialistas.

El siguiente debate que vamos a celebrar es sobre las relaciones laborales (el término “mercado de trabajo” es capitalista y poco aceptado). Quien quiera asistir, está invitado, por supuesto. Pero ya lo celebraremos después de votar al secretario general y la elección a los delegados al congreso.

Y siendo un debate… ¿hay ganadores y perdedores? Pues no… hay una unanimidad general acerca que en el PSOE entran muchas ideas diferentes en torno a qué medidas serían las que tendría que aplicar un gobierno socialista, desde las más cercanas al marxismo, socialistas, socialdemócratas y socialistas liberales… Pero sobre lo que no hay duda es acerca de los principios que deben guiar la actuación, y creo que esa es la fortaleza que tenemos, que todos creemos en la igualdad, en la libertad y en la solidaridad social.

Estos principios hacen que el PSOE siempre busque el avance de la sociedad, como ya se hizo con Felipe González, universalizando la sanidad y la educación, estableciendo el sistema de Seguridad Social base del sistema de pensiones y modernizando el Estado para hacer de España un país moderno; o con Rodríguez Zapatero, con la dependencia o el matrimonio igualitario y el fortalecimiento del Estado del Bienestar.

Por eso los Socialistas, que no debemos recrearnos en lo conseguido y que sea nuestro único argumento, somos los únicos capaces de volver a dar un empujón de progreso a nuestro país. Y por eso, este congreso tiene su importancia… nos jugamos el modelo que tenemos, que es el que nos ha traído a esta situación, donde los cargos del partido juegan a mantenerse, basándose en el pasado glorioso; o apostar por un modelo dónde pueda haber una renovación movida por la ilusión de los militantes de base, por un futuro con gobiernos socialistas.