Congreso de los socialistas canarios, ¿victoria de CC y PP?

Chuchango

El fin de semana se celebró el congreso del Partido Socialista Canario (PSC) en Tenerife. Ganó el sector crítico con Juan Fernando López Aguilar, pero acomodaticio con el régimen corrupto y caciquil que hay en las islas, como ya he comentado en este blog. El nuevo secretario general, José Miguel Pérez, ha logrado una victoria ajustada, con un resultado de 133 votos frente a su rival, Manuel Marcos Pérez, que logró 112 votos. La cortesía política obliga a dar 100 días de gracia antes de empezar las críticas. Y en beneficio de Pérez se puede afirmar que es una persona honesta. Cabe decir que, a juzgar por lo que he leído, su primer discurso como secretario general fue contundente en contra de CC y PP. También ha mostrado su capacidad de buen gestor como presidente del Cabildo de Gran Canaria (una de las islas capitalinas). No es un “aparatchik” pata negra, pues proviene de la universidad. Llegó a la política de la mano de Saavedra, si no me equivoco, para ocupar el puesto nº 1 en la lista a dicho cabildo en 2003. Perdió y no se retiró, como suele suceder en Madrid… Demostró capacidad de maniobra suficiente como para llegar a secretario general del PSC insular ese mismo año, luego a presidente del Cabildo (en 2007) y ahora, secretario general del PSC. También creo que es la primera vez que oigo decir públicamente a un dirigente del PSC que puede ser razonable pactar con el PP, a cambio de la cabeza de Soria y todos sus corruptos. Es decir, un discurso regeneracionista, como el que proponía Juan Fernando López Aguilar.

Pero “por sus obras los conoceréis”. Su primera obra como secretario general ha sido confeccionar una ejecutiva que, como se dice en las islas, ha sido de “majo [machaco] y limpio”, pues ha quedado inmaculada de “juanfernadistas”. Es decir, casi la mitad del partido no está representado en esa ejecutiva. Es lógico que si no se llega a un acuerdo y compiten dos candidatos, el ganador decida qué debe hacerse. Pero si se tiene en cuenta que en la época de López Aguilar en la ejecutiva había varios “críticos”, como poco parece feo. Más feo todavía es que la ejecutiva lleva “de serie” tres imputados en casos de corrupción (José Luis Delgado, Ana Lupe Mora y Juan José Dorta). Ciertamente, debe prevalecer la presunción de inocencia, pero cuando hay una transcripción de una conversación telefónica en la que J.L. Delgado, consejero en el Cabildo de Tenerife, en la oposición, pregunta a un alcalde corrupto de CC “¿qué hay de lo mío?”, presionando para su empresa particular… pues que quieren que les diga, la presunción está bien como garantía legal, pero no sé si cómo garantía de fiabilidad política. Aunque quizá lo que haya que presuponer es que entre estas tres personas Pérez se aseguró el número suficiente de delegados para ganar la votación…

Desde Ferraz se esperaba una lista de consenso, pero ante la imposibilidad, parece ser que optaron por quien ha ganado. Lo que no sé es si esperaban que los perdedores demostrasen tanta fuerza. El apoyo desde Madrid probablemente se explique debido a un error muy frecuente en quienes son los máximos responsables de los partidos nacionales: creen que la lógica de la política canaria se puede reducir a la lógica de la política que conocen, normalmente la que ven en el parlamento español. Visto desde la “metrópoli”, la oposición dura debe hacerse al PP, y CC puede ser un socio, con el que hay que taparse la nariz, a cambio de que dé su voto en situaciones críticas como la del impuesto del IVA. Visto así, Ferraz tiene dos interlocutores en el PSC, uno que dice que a CC ni agua, y otro diciendo que bueno, que eso es lo que hay…

Pero en la ultraperiferia no hay una lógica política, sino siete, pues cada isla tiene su propia dinámica. La lógica de Ferraz coincide con la lógica política de Gran Canaria, la isla presidida por Pérez. Esto se debe a que entre CC y PP se han repartido las islas, de forma que CC se queda con Tenerife, y PP con Gran Canaria. El pacto es tan visible que el PP ha renunciado a su principal activo en Tenerife, al populista Llanos, quien tenía posibilidades de “levantarle” a CC su principal feudo: el ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Por otro lado, la presencia de CC en Gran Canaria es limitada, pues el espacio nacionalista lo ocupa Nueva Canarias (que ha pactado con el PSC). Lo último ha sido que en Gran Canaria CC acaba de pasar a ser gobernada por una gestora. Así, para los socialistas “canariones” (de Gran Canaria) el enemigo de verdad es el PP, igual que para el PSOE en Madrid.

Pero en Tenerife la situación es muy distinta. Allí el enemigo de verdad, como ya comenté en este blog, es CC. Son los restos del aparato franquista, todavía vivos, con movimientos vecinales y algún nacionalista que fue de izquierdas hace muchos años. Mientras que en Gran Canaria por el ayuntamiento y por el cabildo han pasado diversos partidos, en Tenerife casi desde el comienzo de la democracia CC (antes Agrupación Tinerfeña de Independientes) gobierna las principales instituciones tinerfeñas. Ha mantenido un sistema caciquil con apellidos que se remontan a la conquista de las islas. Actualmente es un proyecto en declive, con malos resultados electorales, acosados por la corrupción y con su credibilidad como nacionalistas seriamente dañada, pues su  proyecto político consiste enriquecerse a base de llenar de cemento hasta el último rincón de las islas y en usar el dinero público para mantener redes clientelares, parásitas de la actividad productivas de las islas. Para los socialistas “chicharreros” (de Santa Cruz de Tenerife), acercarse a CC es perder todo el crédito político regeneracionista, y perder votos. Pero son muchos los “aparatchik” que gozan de las prebendas que graciosamente les conceden los de CC; para ellos lo importante no es ganar elecciones, sino ser felices en esas redes clientelares. Es decir, una parte del partido participa en el régimen.

Ante un sistema electoral muy injusto, como ya he comentado en los citados post, el PSC lo tiene muy difícil para llegar a la mayoría absoluta. Así que el dilema es pactar, ya sea con el PP o CC, o quedarse en la oposición. Pero mientras ambos partidos estén controlados por corruptos, que han llevado a las islas al 27% de paro, que luchan por desproteger el medioambiente en una de las regiones con mayor biodiversidad de la Unión Europea (que no de Europa…), con múltiples casos de corrupción, que toma decisiones que los tribunales anulan, con costes de cientos de millones de euros para el presupuesto público, que potencia al empresariado que vive de subvenciones y concesiones administrativas, y no al empresariado innovador… Mientras esto siga así, el PSC no debería tener ningún dilema, no se puede pactar.

¿Y Juan Fernando?, ¿qué piensa de esto? No ha querido mojarse absolutamente en nada en el congreso. Visto lo ajustado del resultado, quizá un ligero apoyo habría sido suficiente. En el socialismo canario ha habido gente que ha dado mucho la cara por él y por su proyecto, como Santiago Pérez o Sandra Rodríguez, que se han quedado solos, con gran coste personal, aguantando que un día sí y otro también los insulten y difamen en casi todos los medios de comunicación, que viven de las subvenciones que controla el gobierno canario.

Esperaremos 100 días, y veremos qué se impone, si el discurso continuista con Juan Fernando, o la práctica rupturista que se ha mostrado en estos pocos días… O ganan los socialistas (es decir, el proyecto de López Aguilar), y con ellos los canarios, o gana el régimen…