Cónclave

Julio Embid

Desde las 20,00 horas de ayer existe una plaza vacante en el Vaticano. Si cualquiera de ustedes, lectores de Debate Callejero, solteros, con cromosomas XY y católicos apostólicos y romanos se ve en condiciones de portar el anillo del pescador, quizá sea el momento de empezar a aplicar entre en el Colegio Cardenalicio.

¿Qué es el Colegio Cardenalicio para ateos, herejes y demás libre pensantes? Pues es el conjunto de Cardenales (Delegados) que escogerán al futuro Papa de Roma (Secretario General) en el próximo Conclave (Congreso) que tendrá lugar en la Ciudad del Vaticano (Sevilla) durante este mes.

¿Todos los obispos y arzobispos son Cardenales? No, son sólo aquellos a los que el Papa anterior en su eterna sabiduría e inefabilidad le dio la gana de nombrar, durante los llamados Consistorios (Jura de Bandera) otorgándoles el derecho a vestir el rojo y el capelo cardenalicio, y a ser llamados al siguiente Conclave del Colegio Cardenalicio. Es la forma que tienen Sus Santidades de dirigir el proceso de elección del siguiente Vicario de Cristo, Obispo de Roma, Primado de Italia y Siervo de los Siervos de Dios. España tiene 70 diócesis y archidiócesis y sólo cinco cardenales. Italia por su parte tiene 214 diócesis y manda 28 cardenales. Un delegado italiano por cada siete diócesis, frente a uno por cada 14 por los españoles. Aunque si alguno tiene motivo para quejarse son los chinos. Sólo hay un cardenal chino, para las 70 chinas diócesis de la China Popular, y además es de Hong Kong.

El anterior papa Juan Pablo II (anteriormente conocido como monseñor Wojtyla) nombró 231 Eminencias en sus 9 consistorios, mientras que Benedicto XVI (a.c. como monseñor Ratzinger) nombró 90 cardenales en 5 consistorios.

Cardenales hay de cuatro tipos: obispos, presbíteros, diáconos y los que te haces en la pierna cuando te chocas con un bolardo de la calle. Cómo solo votan los tres primeros me referiré solamente a ellos. Los obispos dirigen una diócesis o arquidiócesis, los presbíteros dirigen alguna iglesia específica de Roma y los diáconos alguna plaza en la Curia Romana o Estado Vaticano.

De entre todos los cardenales quedan fuera del Colegio Cardenalicio aquellos que cuando se inicia el Conclave y se echa la llave (cum clavis) ya han cumplido los 80 años. Estos cardenales, 90 en la actualidad, son disponen de sufragio pasivo pero no activo. Pueden ser escogidos como Papa, pero no votan. De los 117 que quedan, dos han dicho que no se pueden pasar a tomar algo. Son los arzobispos de Yakarta (por enfermedad) y de Edimburgo (por una acusación de ‘Conducta Impropia’. Cosas que pasan, el que se fue a Sevilla, perdió su silla.

De estos 115 que quedan, los ya mencionados 28 italianos, 11 gringos, 6 alemanes, 22 latinoamericanos y 5 españoles, entre otras muchas nacionalidades. Los cardenales españoles son Antonio M. Rouco (Madrid), Carlos Amigo (Sevilla), Lluís M. Sistach (Barcelona), Santos Abril (Diácono de Santa María la Mayor) y Antonio Cañizares (Presbítero de la Congregación para el Culto Divino y los Sacramentos). De estos cinco, el último es el único que lleva papeletas compradas para que el Espíritu Santo lo elija. Básicamente porque es el más joven de los cinco (67 años), y porque lleva cinco años en Roma, cortando la pana en una de las congregaciones (ministerios) vaticanas más importantes, aquella encargada de regular la liturgia (asambleas locales) y los sacramentos. Y es que el que está en la sede, controla las altas, las bajas y los impagos.

Tener un papa valenciano como monseñor Cañizares podría alegrarles a algunos, pero hay que recordar que el anterior papa valenciano, monseñor Rodrigo de Borgia, Alejandro VI, no dejó muy buen recuerdo en la Iglesia Católica a final del siglo XV.

¿Qué posibilidades hay de tener un Papa progresista y moderno adaptado al siglo XXI que limpie la Iglesia de pederastas, chorizos e hijos de puta, que permita la dirección del rito católico a hombres y mujeres y que declare opcional el celibato para los sacerdotes occidentales (los orientales siempre han podido casarse)? Ninguna. Aquí sí está todo atado y bien atado desde que Pablo de Tarso montase el invento. Con todo los más de mil millones de católicos asumiremos religiosa y deportivamente a aquel que sea escogido, pero eso no impedirá, que muchos sigamos viviendo la Fe y criticando las injusticias, porque al entrar en una iglesia aunque nos quitemos el sombrero, no tenemos porque quitarnos la cabeza. Que Dios reparta suerte.