¿Cómo van esos sondeos?

Guridi  

Cuando se supo que Mariano Rajoy acudiría al programa de Bertín Osborne, todos nos regocijamos con la secreta certeza de que aquello sería el colmo de la cutrez, los pantalones con las cinturillas por los sobacos y la filosofía del solysombra. Los de Podemos querrían olvidar cómo hizo el idiota Pablo Iglesias con María Teresa Campos, los de Ciudadanos el flojo debate en El País y los del PSOE esperábamos que la artificial imagen de Pedro Sánchez quedara eclipsada por la facundia de magnate de provincias de Rajoy. Y Alberto Garzón y Herzog… ¿quiénes son?

Pero Bertín, ¡ay, Bertín! Si Bertín consiguió desteñir a Pedro Sánchez, dio color a Rajoy. La complicidad de señoritos que gastaron, las barbaridades dichas con buen tono, las idioteces agradecidas con risotadas han causado muy buena impresión. Los socialistas y los de Podemos descubrimos que las clases a las que decimos defender, pero a las que con tanto desdén tratamos, celebraban la “humanidad” de Rajoy. Y los de Ciudadanos, que ese señor tan tarugo destilaba una naturalidad que está ausente de sus candidatos de diseño.

No pasa nada, nos dijimos ayer. La tele es efímera y sus impresiones son igualmente efímeras. ¿Y los datos de la bajada del paro? No pasa nada. Rajoy deja más parados de los que recogió de Zapatero. La memoria, nos decíamos, es efímera para Bertín, pero seguro que recuerdan cómo Zapatero trató de sostener el sistema económico como pudo y evitó los cinco millones de parados que han dado absolutamente igual a Rajoy.

Pero llegó el CIS a mediodía. Ni siquiera nos dio tiempo para empezar a creernos nuestros propios argumentos. ¿Y qué hacemos con ese CIS?

Se nos descabalgan personas a las que dábamos por seguras en el Congreso. El PP aguanta el golpe, que se va a ir a parar, sobre todo, a la cara de Esperanza Aguirre, cuya selección de personajes turbios va a quedarse fuera de juego. Ya se les encontrará algo. Los de Ciudadanos van a llenar muchos asientos del Congreso. El PSOE se lleva un bofetón, sobre todo en Madrid y Podemos… Podemos se queda como lo que siempre ha sido. Un sustituto de Izquierda Unida. La Izquierda Unida que Pablo Iglesias quiso conquistas y que, al no poder hacerlo, decidió montarse una propia. Y como la Izquierda Unida de Anguita, ni suman, ni aportan.  

Vamos a tener un voto de izquierdas divido, con tanta confluencia y tanto divismo, con tanta ambición idiota de “sorpasso”, que no podremos acumular rencor suficiente hacia la Cuchipanda de Somosaguas por regalarnos otros cuatro años de la derecha. Y los muy arrogantes, aún van por ahí diciendo que no van a apoyar un gobierno del PSOE, dando lecciones de política, cuando demuestran ser unos maleducados novatos en todas las asambleas representativas en las que están.

Una de las preguntas más serias que habrá que volver a hacerse tras las elecciones es: ¿para qué ha valido Podemos? Y nos daremos cuenta de que todo eso que se dijo acerca del 15M, de la nueva democracia, de los nuevos tiempos, era pura cancamusa para aupar a una pandilla de profesores mediocres a puestos que nunca han merecido. Del mismo modo que tampoco merecen sus plazas en la Universidad. No van a ganar a la derecha. Ni van a ayudar a ganar a la derecha. Y cuando los votos demuestren eso, se quejarán de la ley electoral que les ayuda a ellos en perjuicio de IU e insinuarán que la sociedad es idiota. Que es básicamente lo que creen.

¿Y Ciudadanos para qué sirve? Sirve para que el PP sepa que es sustituible. Y que, aunque se garantice una mayoría parlamentaria de derechas, no tiene por qué garantizarse un nuevo gobierno de Rajoy. Rajoy sabe que le están envidando a todo en mus y mantiene su mano, mientras sabe que a Rivera le han hecho la seña de que le ponen de presidente, aunque su partido sea el tercero, si Rajoy se pone muy tonto.

¿Dónde queda aquí el PSOE? Pues está por ver. Ni tan malparado como parece, ni tan fuerte como se querría. 

¿Qué dice de esto Bertín? ¿Qué dice de esto el CIS? ¿Qué dirán de esto las urnas? Os diré una cosa sobre las urnas. Aún no tienen ningún voto dentro. Y, ¿sabéis otra cosa? Ya estamos en campaña electoral y me daré el gustazo de decir algo que digo en todas las campañas: VOTA PSOE