¿Chorros de dinero extranjero?

 José D. Roselló

No es la primera vez que desde este blog se discuten determinados argumentos o eslóganes de moda en materia económica debido a que, por mucha preeminencia de la que gocen en los medios, resultan luego no verse respaldados ni por los datos ni por una interpretación razonable de estos.

Así se ha hablado de las exportaciones -ni tan malas antes, ni tan buenas ahora-, de la competitividad -discutible que se haya deteriorado tanto-, del turismo -sector de importante ventaja comparativa, pero el único- etc.

Hoy le toca el turno a la Inversión Extranjera: según comentan, España lo ha hecho muy bien, resurge, y en consecuencia acuden raudos los inversores internacionales a dejar su capital en el país. Chorros de dinero foráneo entran en nuestra economía. Lo ha dicho hasta un importante banquero, con una expresión muy similar.

Los inversores, suponemos, piensan que acuden a hacer negocio, pero en realidad, atendiendo a los mensajes en torno a la materia, más bien parece que viniesen a “demostrar confianza”, a “apostar por el futuro”, a “ser optimistas con las posibilidades del país.” O incluso a “apoyar el camino de las reformas”.

El dinero internacional que acude a un determinado territorio se denomina Inversión Extranjera. Se distinguen tres tipos de Inversión Extranjera:

Directa: Establecimiento de una compañía o sucursal (denominada inversión tipo greenfield), compra de inmuebles o toma de participación de capital superior al 10% de una compañía nacional. Se entiende que la Inversión Extranjera Directa tiene una permanencia a largo plazo; también es la que responde a un concepto más intuitivo, ya que recoge al ejemplo por excelencia, cuando la multinacional X abre un centro en España. Por eso goza de la mejor prensa.

En Cartera: Compra de acciones o bonos de empresas o compañías financieras españolas (excluidos opciones, futuros y otros derivados que se contabilizan aparte).Se asimila una finalidad inversora de corto plazo y más encarada al aspecto financiero. Es bastante variable, puede ser positiva un mes y negativa al otro, por tanto así es su fama: cuando acude, la llamamos “inversión extranjera”, pero cuando se marcha la llamamos “dinero caliente” o “capitales especulativos”.

Otra Inversión: Créditos comerciales, depósitos, préstamos y otras cuentas pendientes de cobro y pago con personas o entidades extranjeras. Se asemeja funcionalmente a la Inversión Extranjera en Cartera, por el hecho de que no arraiga, pero está más asociada al funcionamiento real del tejido productivo al tratarse de productos financieros que se usan en el devenir corriente de la actividad económica.

La Inversión Extranjera tiene algo de particular: como se señaló anteriormente, es de las pocas variables económicas que puede alcanzar valores negativos. ¿Cómo?: si en lugar de una entrada de dinero extranjero, se produce una salida. Pongamos por caso, si se venden acciones o bonos de compañías españolas tomadas por inversores extranjeros o se cancelan créditos concedidos por entidades extranjeras  (“no residentes”, como les gusta decir a los economistas)

De los tres conceptos enumerados, la Inversión Extranjera Directa equivale aproximadamente al 25% de la Inversión Extranjera total; la Inversión Extranjera en Cartera es el 35%, mientras que Otras Inversiones, que también es el concepto más variable, equivale, al 40% restante.

Una vez aclarados estos conceptos previos, podemos comprobar mediante un vistazo a los datos que el Banco de España tiene a disposición pública, qué caudal tienen esos “chorros de dinero extranjero”.

Si mostrásemos los datos tal y como son mes a mes, sería difícil apreciar en el gráfico algún hecho o alguna tendencia, ya que las líneas que representan los distintos conceptos de inversión subirían y bajarían rápido, muy seguido, incluso teniendo valores negativos (es lo que se denomina “variabilidad” o “volatilidad” de una serie numérica).

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Para aclarar la información, cada dato se sustituye por la media de sí mismo y los siete datos anteriores (escogemos 8 números porque son 8 los meses de los que disponemos para 2013). Así se obtiene la tendencia de fondo con mayor claridad. A esta transformación se le llama “tomar Medias Móviles” y es algo bastante típico, por ejemplo, cuando se presentan cotizaciones de acciones.

Así pues, transformados, desde el año 2001, esta ha sido la evolución de la Inversión Extranjera en España.

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Se observan varias cosas llamativas:

  • Globalmente la Inversión Extranjera alcanza su tono más bajo a finales de 2010 y principios de 2011. Inversión Directa y Otras inversiones en valores reducidos, Inversión en Cartera con valores negativos.
  • La Inversión Directa sigue una línea bastante estable desde hace tiempo, y curiosamente, experimentó un fuerte incremento en 2007 y 2008, sostenido en el tiempo. Independientemente de las causas, no se recuerdan muchas opiniones hablando de “confianza arrolladora” en la economía española en esa época. Toca sus mínimos en el entorno de 2010 y ahora remonta de nuevo a sus niveles medios.
  • La Inversión en Cartera sufrió un acusado descenso al principio de la crisis y ha estado en niveles muy bajos, incluso negativos, durante muchos periodos. Especialmente largo y malo el periodo comprendido entre 2011 y principios de 2013. Parece detectarse una pequeña remontada,  aun por aclarar, en este año, lo que la llevaría a los niveles observados en 2008-2009, años ciertamente parcos en la detección de “chorros”.
  • La Otras Inversiones parecen seguir, desde 2007, una trayectoria simétrica a Cartera. Cuando una sube, la otra baja. Una hipótesis sobre esta conducta es que cuando las empresas españolas no pueden financiarse por emisión de Bonos, Acciones etc., lo hagcen a través de otros mecanismos. Otra hipótesis es que el rescate para salvar a Bankia (préstamo) se compute dentro de esta variable, cosa que el que les escribe no sabe con seguridad en este momento, pero que parece, podría contribuir a explicar parte -solo una parte- de este comportamiento simétrico en 2012.
  • Sumando los 3 conceptos vemos que ¡¡¡las entradas de dinero extranjero en la economía. española en lo que va de año son negativas!!!! Es decir, parece que globalmente los “chorros”, en fin, van en dirección contraria -con los datos disponibles, al menos-. Cierto es que la recuperación de la Inversión Directa y el mejor comportamiento en general de la Inversión en Cartera da una cierta buena impresión -volviendo, eso sí, a niveles similares a 2008 tras un periodo muy malo-. Cierto es que ha pasado momentáneamente la tormenta en los mercados de deuda. Cierto es que no se destruye empleo al ritmo de 2012, pero lo que es incontestable, es incontestable: valores negativos.
  • ¿Viene este forzar la interpretación de las cifras de unas ganas terribles de ver el lado bueno de las cosas? ¿Viene por querer transformar movimientos en las variables económicas en supuestos apoyos o aquiescencia con las medidas  políticas tomadas?. Los motivos los conocerán los que lo hagan. Una valoración que parece más coherente con los datos es la que se hace con casi todas las variables económicas en este momento: tras un 2012 terriblemente malo se observa un 2013 no tan malo. Ello es una mejora relativa, pero que, por el momento no apunta un retorno ni una tendencia a valores previos de la crisis.