Colombia avanza hacia la paz

LBNL

¿Dónde están los que, más listos que nadie, predecían que las FARC nunca se desarmarían? Porque aunque el proceso de paz en Colombia parece haber desaparecido del radar informativo, como casi todo lo que va bien, en los últimos meses las FARC se concentraron en las zonas acordadas y se han desarmado conforme a lo acordado en presencia de observadores internacionales, Guardias civiles españoles incluidos.

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Cambio climático

LBNL

Es una pena que Donald Trump no se pase por España estos días. Hasta el primo de Rajoy debe haber aclarado sus dudas estos dias de calor infernal. Es cierto que no se puede determinar completamente que los records de temperatura que año a año vamos batiendo en el conjunto del planeta se deban en exclusiva a la contaminación provocada por la especia humana. Ciertamente, el planeta registra ciclos climáticos de largo alcance autónomos pero, a estas alturas, nadie en su sano juicio niega el efecto acelerador de la contaminación humana. Nadie. Nadie en su sano juicio. Obviamente eso excluye a Trump y a todos sus seguidores ávidos consumidores de teorías conspiranoicas. Pero ni siquiera estoy seguro de que Trump dude del cambio climático. Más bien, pasa del tema porque afrontarlo tiene costes ciertos y, en cambio, no afrontarlo solo tiene costes inciertos que, quizás, la Humanidad pueda resolver posteriormente con tecnologías hoy no desarrolladas.

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Elementos para una política común de las izquierdas

Lluis Camprubí

Viene siendo un lugar común reclamar una alternativa ilusionante al dilema a veces planteado como “o neoliberalismo austeritario o derecha extrema”. Sin ignorar que en algunos casos la superación de esa disyuntiva se puede dar a través de un vector socioliberal y quedando las izquierdas en modo espectador, en muchos otros casos construir esa alternativa deberá pasar por la colaboración y el trabajo unitario de las izquierdas. Sigue leyendo

London again

LBNL

Mientras el Madrid vapuleaba a la Juve y se apropiaba merecidamente – mal que me pese – de una nueva Champions, el terrorismo yihadista volvió a sembrar Londres de sangre y pánico, apenas un par de semanas después de la bomba de Manchester y unas pocas más del ataque en Westminster. A la sin par Theresa May, que está llevando a su país a la ruina – y quizás también a su partido, que pierde terreno frente a los laboristas a marchas forzadas – le faltó tiempo para anunciar medidas para acabar con la excesiva tolerancia contra el extremismo islámico, dejando de lado como si nada sus varios años como Ministra del Interior. Bienvenida sea en todo caso una mayor intensidad en el control de las peores derivas salafistas en Reino Unido así como del uso de internet para la difusión de propaganda yihadista e incluso la preparación de atentados. Pero es necesario profundizar un poco más porque si bien el salafismo o fundamentalismo islámico es evidentemente nocivo, no está claro que sea la pulsión principal que lleva a miles de jóvenes europeos a querer inmolarse matando a cuantos más puedan.

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El triunfo de las instituciones

Senyor_J

Islandia es una pequeña isla situada en un lugar lo bastante alejado del continente europeo como para que su colonización se produjera en época tardía. Los vikingos dieron con ella en el siglo IX, de forma accidental, y no tardaron mucho en iniciar una lenta pero exitosa colonización de la misma. El pueblo vikingo ha adquirido fama de rudo, violento y poco civilizado pero en Islandia fueron capaces de desarrollar instituciones de gran eficacia para prevenir los conflictos armados. Sigue leyendo

Ampliar el tamaño del área democrática (Apuntes sobre el segundo eje)

Lluis Camprubí

Parece claro que el segundo eje (“cleavage”) de polarización y conflicto político ha venido para quedarse. Un segundo eje que se añade al persistente izquierda-derecha (en comunidades políticas con cuestiones nacionales no resueltas sería el tercer eje, claro está). Donde su importancia y centralidad vienen de los desajustes del actual disloque entre el área de capacidad democrática (la limitación del estado-nación) y el tamaño de los fenómenos económicos, y a su vez la reemergencia de las cuestiones de identidad y la incapacidad de poder dar una respuesta satisfactoria a las múltiples demandas y retos de la sociedad. Recientemente Berta Barbet recordaba su relevancia en un artículo http://www.vozpopuli.com/opinion/UE-cuela-elecciones-presidenciales-francesas_0_1019898609.html. Naturalmente frente al hecho pueden adoptarse todo tipo de actitudes: negarlo, minimizarlo, intentar moldearlo, adaptarse, abrazarlo, asumirlo, posicionarse, “catch-allearlo”… Sigue leyendo

Derrotar al populismo

Senyor_J

Fluyen los titulares con un simple mensaje: “Francia logra frenar al populismo”. La victoria de Emmanuel sobre Marine no ha tardado nada en ser considerada por cierta opinión publicada como la nueva gran barrera de contención para frenar el avance del populismo en Europa. Primero se logró esquivar el escenario más temido, aunque no por demasiado margen: el duelo a muerte en segunda vuelta entre el Frente Nacional y la Francia Insumisa, es decir, el duelo populista que según parece habría supuesto el fin de la Europa que conocemos. Ahora, en esta nueva votación, carente de emoción alguna, Macron, como era totalmente de esperar, se lleva de largo la victoria en un sistema mayoritario que, a falta de un escenario con múltiples opciones, no deja otro remedio a la mayoría que el elegir entre susto o muerte. En este caso el veredicto no ha sido muerte, sino susto, pero un susto bien conocido: Francia disfrutará en la presidencia de un tecnócrata advenedizo y comprometido con las políticas macroeconómicas hegemónicas en la Unión Europea, que es lo que hoy en día mejor caracteriza a la UE por encima de cualquier otra cosa. Sigue leyendo

Et vive la France encore!

LBNL

La derrota de Le Pen ayer con menos del 35% consolida la remontada europea frente al populismo xenófobo tras el desastre del referendum del Brexit en Reino Unido. Entre medias ganó también Trump, fuera de Europa y como candidato de un partido tradicional pero con un discurso xenófobo perfectamente asimilable al de Wilders en Holanda, que fracasó, y al de Le Pen en Francia, que hace dos semanas ya fue incapaz de ser la más votada en la primera vuelta, lo que los sondeos le habían dado esperanzas de conseguir – también a Wilders – no hace demasiados meses. Además, ayer también el partido de Merkel ganó las elecciones parlamentarias del länder de Schleswig-Holstein y, todavía más importante, la xenófoba AfD se quedó en un 5% raspado que en la práctica despeja completamente su amenaza. Queda Italia, donde quién sabe cuándo se convocarán elecciones en función de los tejemanejes de Renzi, que sin embargo puede que sea el único capaz de derrotar a los populistas 5 Estrellas de Grillo y sus posibles aliados de la Lega Norte, estos si verdaderamente fachosos. En fin, muy buenas noticias aunque no deja de ser un horror que estemos ganando esta batalla en la prórroga, o incluso en los penaltis.

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Vive la France!

LBNL

¡Qué emoción anoche! El triunfo del Barça en el Bernabeu era muy poco probable y fue incierto hasta el último segundo. De la misma manera, mientras escribo Macron y Le Pen se disputan codo a codo el primer puesto en la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas. Dado que lo que queda por escrutar es principalmente el voto en las grandes urbes, me inclino a pensar que Macron acabara quedando primero, lo que sería simbólicamente importante. Pero solo simbólicamente. El 2 de enero escribí aquí que si Le Pen llegara a ser Presidenta de Francia, “2017 será sin duda mucho peor que 2016 porque supondría en verdad el fin del europeismo ilustrado imperante en el corazón de Europa desde el final de la segunda Guerra Mundial. Le Pen no sacaría a Francia de la UE, sino que la Unión se terminaría ipso facto porque no tiene sentido sin Francia y Alemania, entre otros, pero muy especialmente, porque la Alemania democrática no podría aceptar seguir trabajando codo con codo con quien representa todo aquello de lo que huye”. Ayer Le Pen perdió cualquier posibilidad de llegar a ser Presidenta. Consiguió llegar a la segunda vuelta pero frente a Macron, el candidato centrista que menos sarpullidos provoca entre los votantes de derecha e izquierda dispuestos a cortarle el paso a la derecha extrema, xenófoba y racista casi a cualquier precio. Y todos los demás, menos Melenchon, llamaron a votar a Macron.

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