La partida de cinquillo

Julio Embid

 Cuando la chica ecuatoriana que ayudaba en casa de Piluca trajo el café y las pastas, nosotras ya habíamos comenzado con nuestra partida de cinquillo. Aquella partida iba a ser difícil con aquel caballo de espadas suelto sin ninguna espada que le acompañase. Pero a nosotras nos servía para pasar la tarde y conversar.  Sigue leyendo

Los sumisos

Julio Embid

Los que crecimos en una educación cristiana católica recordamos que, en la catequesis, o en las muy insulsas y descafeinadas clases de religión en EGB, se enseñaba la leyenda del “sacrificio de Isaac”. Quisiera recordársela a ustedes para hablar del tema que hoy querría tratar. En ella, el patriarca judío Abraham, de una tribu nómada de Oriente Medio, de la Edad Antigua, recibe una visión de Dios que le indica que debe acudir al Monte Sión (donde presuntamente siglos después se edificaría el Templo de Jerusalén) y allí sacrificar a su único hijo Isaac. Abraham temeroso de la voluntad de Dios, decide llevar a su hijo, construye un altar con leña y cuando va a asesinar a su hijo, se le aparece un ángel que le dice: Sigue leyendo

La verdad menguante

Arthur Mulligan

Es una paradoja que contradice las leyes de la física, pero el mayor número de intercambios que procura la globalización aumenta la fricción, el miedo al contacto, las reservas hacia el otro ( nosotros también somos otro para alguien ) y el impulso para levantar muros, produce la desagradable percepción de encoger el espacio. Una sensación de asfixia que compromete el optimismo del desarrollo que en nada serena la retransmisión en directo – como si estuvieran en el portal de nuestra casa- de un sinnúmero de catástrofes. Mengua el espacio y mengua la verdad. Sigue leyendo