No basta con “ser pobre”, hay que parecerlo

Albert Sales

Noviembre de 2010, Tánger, Marruecos. Una persona responsable de un programa de cooperación de una gran ONG española me lleva en su coche hacia uno de los vecindarios más empobrecidos de la ciudad. Las azoteas y las ventanas de un edificio  cercano a la carretera estaban llenas de parabólicas. La imagen del bloque atestado de antenas provocó que mi chófer circunstancial comentara: “ya ves que tampoco hay tanta pobreza como parece en esta ciudad”. A partir de aquel momento se desarrolló una conversación curiosa en la que mi acompañante, profesional de la cooperación a la que había conocido unas horas antes, defendía que la pobreza de verdad era la que ella había “visto” en Sudán y en Somalia. Sigue leyendo

Pinceles y capas de pieles

Julio Embid

Quienes me conocen saben que, entre otras aficiones, cuando llego a casa, después de cenar, me gusta ponerme a pintar miniaturas. Saco los espráis, agito, imprimo, dejo que se seque. Saco los pinceles y empiezo a embadurnar de colores y tintas la miniatura ya sea un enano de fantasía, un soldado del futuro, una tribu de celtíberos o un carro blindado de la Legión. Cuando acabo, la coloco en una vitrina y a por la siguiente. Y durante ese rato pintando me olvido de mi trabajo, de mi familia, de mis amigos, de la política, de las candidaturas del PSOE y hasta del día que es. Sigue leyendo

Árboles fuera del bosque, ciudad sin foco.

Senyor_G

Son sólo árboles que no dan para papel.

Si la ciudad de l’Hospitalet estuviese más lejos de Barcelona, con sus 257.055 habitantes que tiene, daría mucho más que hablar políticamente. Por poner un ejemplo la decisión de talar tantos árboles que está llevando a cabo el consistorio. Quizás tiene razón el equipo de gobierno de la alcaldesa del PSC Núria Marín y es necesario cortar árboles. No debería decir cortar, debería decir con el ayuntamiento renovar el arbolado: “El ayuntamiento ha iniciado en enero una campaña de renovación del arbolado de la ciudad para eliminar los que estén enfermos o secos o los que provoque problemas de movilidad”. Creo que una decisión así en cualquier otra ciudad de Cataluña, que no fuese la segunda en número de habitantes, daría para debates más mediáticos. Habría defensas, críticas e incluso bromas. Pero no ha sido el caso. Sigue leyendo

Yo también pago las guardias urbanas

Senyor_G

Tengo pendiente un artículo de neuras políticas, o de obsesiones cívicas o ciudadanas o de persona de a pie que se indigna con los pequeños egoísmos particulares y dejadeces e inercias administrativas. Tanto rollo pensarán algunos bien querientes para malhablar de las motos en las aceras o similares. Voy a ver si los puedo engañar con una segunda introducción. Sigue leyendo