El abanico de papel

Manuel Lobo

Esta primera ola de calor estival, que nos ha sorprendido a final de primavera, ha servido para poner sobre la mesa, nuevamente, las carencias educativas que tenemos en nuestro país.

No son sólo la vuelta a primera plana de los informativos del cierre de aulas y los testimonios de los profesionales de la educación y de los padres, quejándose de la falta de condiciones ambientales para poder dar clase con normalidad. Sigue leyendo

Lectores engañados y cautivos y, lo que es peor, orientados contra su salud

José Rodríguez

La periodista Rosa Montero ha perpetrado un artículo en El País en el que critica la maldad de las empresas farmacéuticas, la bondad de la homeopatía y una supuesta campaña de médicos en contra de las terapias alternativas.

El artículo es un cúmulo de despropósitos, partiendo de que Rosa Montero no tiene ni la más repajolera idea del nivel de exigencia que tiene un producto farmacéutico convencional para pasar al mercado y la exigencia en demostrar sus efectos terapéuticos con respecto a los productos homeopáticos que pasan al mercado como si fueran agua del grifo (de hecho, técnicamente lo son). Sigue leyendo

Camino a Marte

Julio Embid

Imaginemos que yo fuera el alcalde de Calatayud, un bonito pueblo de la provincia de Zaragoza y decidiera convencer a mis vecinos de la necesidad de que “un bilbilitano llegase por primera vez a Marte”.

Sí, ya sé que es una locura pero sería un hito histórico adelantarnos a EEUU y Rusia en la carrera espacial. Pensad en el dinero que ganaríamos, en la gloria que lograríamos. Pase que hemos tenido que recortar todos los servicios sociales municipales durante años pero lo hacemos por un bien mayor. Necesitaríamos una radiotelevisión pública con más de 200 millones de euros de presupuesto anual con 2.000 trabajadores comprometidos con el amartizaje, pero saben que es por un bien superior. Al principio, tal vez las encuestas nos fallen, pero ya echaremos un cable preguntando a los familiares de los cargos del partido. Marte, Marte, Marte es el futuro y queremos decidir llegar allí. Sigue leyendo

¿Fronteras con perspectiva de género?

Betty Puerto Barrera

El día que viví la experiencia exilica comprendí que la humanidad se divide en dos: en “quienes han vivido la guerra y quienes no la han vivido”, como una división fronteriza que pocas personas perciben.

Y para referirnos a las fronteras, es importante reconocer que las mujeres nos enfrentamos desde siempre a fronteras, tanto en lo cotidiano, lo íntimo, como en lo público, lo cultural, lo geográfico, lo político, lo económico, lo transnacional y las fronteras invisibles; así como fronteras del lenguaje, la autonomía, las libertades, en fin, que nos vemos continuamente enfrentadas a fronteras impuestas por el sistema y por el patriarcado. Fronteras que interactúan en multiplicidad de formas y expresiones. Sigue leyendo

Libros de autoayuda contra la pobreza

Albert Sales 

El domingo pasado leía en un periódico de los de siempre, de los supuestamente serios, una entrevista en la que se recogía una colección de tópicos sobre las personas sin techo que podría llegar ser insultante si no fuera por qué los reproducía una persona sin techo. La periodista entrevistaba a un hombre de 49 años, originario del Reino Unido, que ha vivido en la calle y que hoy reside en un albergue de la ciudad de Barcelona mientras se labra un futuro convirtiéndose en emprendedor. Concretamente, el entrevistado se dedica a dar clases de inglés y con ellas logra ingresar unos 600 euros al mes. Insuficiente para sobrevivir y pagar un alquiler en Barcelona. Sigue leyendo

El oficinista: de Londres a Sants. (3/3)

Senyor_G

Los 2. Futuro del presente.

Otro cumpleaños infantil más, no recuerda El Oficinista haber asistido a ningún cumpleaños de los compañeros de colegio cuando era pequeño, ni del momento exacto en que dejó de ser pequeño, ni de cuándo empezó a ver menos a sus primos, los únicos con los que recuerda haber compartido algún cumpleaños. La que no parece conforme con esos viajes de ida sin vuelta de la propia infancia es la señora que debe llevar hablando al menos media hora encima del balancín en forma más que de caballito, de auténtico poni. Señora, y madre de alguna de las niñas amigas de uno de los 2 hermanos que celebran el cumpleaños. Sigue leyendo