Cataclismo electoral

El sorprendente resultado de Podemos, una formación política que tiene menos de seis meses de vida, condiciona el análisis de las elecciones europeas en España e invalida los discursos triunfales de los demás partidos, con excepción de Esquerra Republica de Catalunya, que derrotó a Convergencia i Unió haciendo bueno aquello de que mejor el original independentista que la copia.

Podemos ha desnudado a Rubalcaba y el PSOE, a Cayo Lara e Izquierda Unida y hasta a Rosa Díez y UPyD. Elena Valenciano admitió a las claras la derrota y pareció anticipar que hoy Rubalcaba anunciará su dimisión, aunque esto último está por ver. Las señales de hecatombe han sido tan evidentes y continuadas en los últimos dos años que ¿por qué iba a ser diferente esta vez? No es inconcebible que Rubalcaba anuncie que se ve obligado a seguir al frente por responsabilidad, porque abandonar el barco sería de cobardes. Eso sí, más vale que anuncie al menos que no se presentará a las primarias. Pero incluso si dimite y convoca un Congreso extraordinario, o mejor aún, si una gestora anticipa las primarias, es posible que sea demasiado tarde para que el PSOE consiga evitar su tragedia griega a la PASOK. ¿Podría Madina hacerle frente a Podemos? Sin duda mejor que Rubalcaba o cualquiera de los de Ferraz pero no conseguirá evitar que Podemos le robe varias decenas de diputados entre el electorado de izquierdas.

Lo de Izquierda Unida es parecido. Pasa de 2 a 6 escaños, de unos 600 mil votos a algo más de millón y medio. Pero pese a la gravedad de la crisis económica y el descrédito del PSOE, Podemos le pasa por la izquierda y casi le rebasa, como sí hizo en Madrid. IU rechazó el ofrecimiento de una candidatura conjunta porque tenía miedo de que Pablo Iglesias ganara las primarias abiertas que planteaba. Juntos habrían sacado quizás algún escaño más pese a, quizás, no encabezar la candidatura. Ahora en cambio tendrán que resignarse a ver cómo Podemos sigue subiendo mucho más rápidamente, probablemente perdiendo muchos “votos útiles” a su favor y quién sabe si no viéndose forzados a integrarse para no convertirse en una fuerza política testimonial.

Las diferencias son también notorias en el caso de UPyD. Rosa Díez se proclamaba encantada y por haber pasado de 1 a 4 escaños y más que doblado el número de votos. Quizás lo estuviera verdaderamente porque la buena de Rosa es muy simple. Me encantaría poder encontrar un análisis del trasvase de votos de UPyD a Podemos porque tengo la sensación de que puede haber sido sustancial el voto de izquierdas desencantado del PSOE que ahora huye de la política de derechas de UPyD. Rosa y su gente querían superar a IU y se han visto superados por Podemos. Tienen todavía potencial entre el electorado del PP pero ya se sabe que éste es muy fiel y desde luego van a tener problemas para conservar el voto de izquierdas que pudieron ganar con sus querellas contra Blesa y algunas otras actuaciones encomiables.

Lo del PP es distinto. Han ganado las elecciones, son el único partido junto con la CDU/CSU de Merkel que ganó ayer desde el Gobierno y aumenta la ventaja con el segundo. No he comprobado el segundo y tercer dato ofrecidos por Cospedal anoche, pero da igual. Es irrelevante porque han perdido un tercio de los escaños que tenían y porque ha quedado demostrada la falsedad de lo de la alegría creciente en las calles por razón de una recuperación económica cada vez más perceptible. Ojalá el PP recuperara fuelle y renovara su mayoría absoluta en las próximas elecciones porque ello implicaría que la sociedad española estaría realmente experimentando una mejoría tangible de sus difíciles condiciones de vida actuales. Para ello tendrá que cumplir su promesa electoral de mejorar realmente la situación porque ayer ya vio que lo de seguir pintando todo de rosa y echándole la culpa de todo a Zapatero ya no le va a servir.

Si cabe dudar de lo que va a hacer Rubalcaba, con Mariano en cambio prima la certeza: seguir igual, no variar un ápice ni de política ni de estilo. Tampoco con Cataluña. ERC va a seguir apoyando al Gobierno de Mas siempre y cuando mantenga el órdago de noviembre. Y tras los resultados de ayer, el margen de maniobra del aprendiz de brujo es todavía más estrecho. Que dios nos pille confesados.

Esperen un segundo. Acabo de verlo claro. Mariano confía en que Mas y Junqueras polaricen la situación al máximo y en que Rubalcaba acabe de hundir al PSOE hasta el infierno. No era mala táctica, pero creo que el dilema de Alfredo es ahora en plan “o me inmolo o me inmolan”. Y en todo caso, viene Podemos pisando fuerte, también en Cataluña (casi 120 mil votos).

En fin. Un par de apuntes sobre Europa y el resto del mundo. Ganó el PP a escala europea pero perdió un montón de escaños mientras que los Socialdemócratas subieron un par de ellos. Con independencia de los resultados definitivos, PP y SD tendrán que pactar como llevan haciéndolo años. La única duda era quién de los dos – Juncker o Schulz – comandarían la batalla para que los Jefes de Estado y de Gobierno nombren Presidente de la Comisión a uno de los cabezas de lista electorales. Está por ver que vaya a ser así pero desde luego la dinámica de las elecciones y el hecho de que la participación se haya mantenido en el 43% a escala europea, han incrementado mucho las posibilidades de que por vez primera contemos a partir de este otoño con un Presidente de la Comisión elegido por sufragio universal, aunque sea indirectamente.

Más. La victoria por mayoría absoluta del oligarca “chocolatero” Poroshenko en primera vuelta de las elecciones presidenciales ucranias es un gran alivio. Tanto por dispensarnos de un par de semanas muy peligrosas hasta una potencial segunda vuelta, como porque es un personaje con el que Rusia puede cooperar: pro-europeista pero no ideologizado ni anti-ruso.

Y finalmente una pésima noticia desde Colombia, donde el Presidente Santos quedó segundo en primera vuelta frene al candidato patrocinado por el ex Presidente Uribe, completamente contrario al proceso de paz en marcha con las FARC. Será necesario por tanto esperar a la segunda vuelta el 15 de junio para confirmar la continuidad de Santos y de la mejor oportunidad para la paz en Colombia, ensangrentada desde hace varias décadas. Afortunadamente, los demás candidatos, del 3º al 6º, parecen inclinados a favor de Santos.

Rubalcaba: ¡dimite que Sí se puede!