Carpetazo a la mentira

Millán Gómez

La sentencia del mayor atentado terrorista en la historia de España fue dada a conocer en la mañana de este miércoles por el presidente del Tribunal del 11-M, Javier Gómez Bermúdez. El fallo descarta punto por punto cada uno de los postulados que el PP y ciertos medios de comunicación golpistas y amarillistas llevan defendiendo con ahínco desde aquel trágico 11 de marzo de 2004 que acabó con la vida de 192 personas y provocando 1.800 heridos.

Una vez conocida la verdad judicial sobre estos atentados, los medios de comunicación sensacionalistas y reaccionarios que yo me sé siguen erre que erre en su tentativa de continuar crispando y mintiendo a la sociedad echando por tierra, de este modo, el más mínimo compromiso con la ética y deontología periodística. Estos medios de comunicación han tocado fondo cuando, una vez conocida la verdad, se mantienen fieles a sus postulados y continúan deslegitimando el poder judicial y el Estado de Derecho. Dichos medios, que tanto presumen de patriotismo, hacen un flaco a favor al país que tanto dicen amar por encima de todas las cosas provocando crispación y enfrentando a la sociedad civil.

Desde estas líneas llevo meses defendiendo que el PP continuará con su actitud de acoso y derribo al Gobierno porque la derecha no ha interiorizado ni aceptado que el poder ya no les pertenece. La derecha más carca, trasnochada y reaccionaria ha deslegitimado por activa y por pasiva los resultados democráticos de unas elecciones. La actitud del PP y sus medios afines es profundamente antidemocrática. Si el PP no ha aceptado los resultados electorales tres años y siete meses después, ¿los va a aceptar de aquí a final de legislatura? La respuesta es más que evidente: no.

El tribunal del 11-M ha acusado a una célula yihadista de la autoría del atentado. La verdad está en el sumario y los culpables van a pasar largas temporadas en la cárcel fruto de la mayor pena que se imputa en España por terrorismo. Es comprensible que un sector de las víctimas considere como “flojo” el fallo judicial pero los datos están sobre la mesa. Los 192 inocentes asesinados por un grupo de terroristas fanáticos (perdonen por la redundancia), los 1.800 heridos y las familias afectadas nunca volverán a ver a sus seres queridos pero les queda el buen sabor de boca de que los asesinos han sido juzgados y castigados por los delitos cometidos. Se ha impartido justicia.

No puede haber mayor bajeza moral que la de Eduardo Zaplana y sus compañeros del PP cuando afirman que “hay aspectos de los atentados que no están claras”, que apoyarán “otras investigaciones” o la joya de la corona: “el PSOE utilizó el atentado para ganar las elecciones y volverá a hacerlo para ganar las próximas”.

No creo que nadie pueda conocer el resultado electoral en caso de que no se hubiese producido el atentado. Nadie en su sano juicio está en condiciones y ni tiene la capacidad para aventurarse a formular hipótesis del pasado que no han ocurrido. La actitud del PP, en este sentido, es de una falta de respeto sideral a la sociedad española y a los valores democráticos. Los atentados no cambian gobiernos, los gobiernos se cambian si así lo decide la mayoría de los ciudadanos. Las irresponsables declaraciones del PP nos obligan a repetir una y otra vez estas perogrulladas.

En resumen, el juicio del 11-M ha dictado la verdad sobre el 11-M acusando a una célula islamista radical como autora de los atentados pero también ha condenado a la conocida como “Teoría de la conspiración” por utilizar la mentira como argumento político para engañar y crispar a la sociedad y erosionar a un gobierno que no les gusta pero legítimamente elegido por el pueblo soberano.