Barcelona: una ilusión en común

Senyor_G

Aún no hace ni un año de lo que fue la presentación de Guanyem Barcelona, mucho menos de su presentación en Sants de la que dimos cuenta en este mismo foro y mucho menos de su conversión en Barcelona en comú y ya la tenemos en plena campaña de las municipales. Después de semanas participando en el barrio, primero en alguna asamblea y ahora en alguna comisión del ditrito (Sants-Montjuïc) el domingo pudimos ver el resultado en forma de primer acto en estos barrios, en la Plaça de la Olivereta en el barrio de Badal. Este barrio de Badal que toca con l’Hospitalet tiene problema de infraestructuras sociales: colegios, guarderías y un amplia lucha por el mantenimiento de su CAP (ambulatorio). Un tema que resurgió en el turno abierto de palabras, tanto las deficiencias del actual centro de salud, como las dificultades para caminar por las calles que le dan acceso. Tampoco parecía gustar que lo llevasen a un nuevo lugar mucho más alejado, casi en Les Corts.  

Como dijo una de las personas presentes, quizás habría escuchado mejores discursos pero todo se ve y se hace diferente. Una diferencia que a muchos nos gusta y queremos que dure, no recuerdo haber estado en un acto de campaña que se deje intervenir al público. Pasamos de espectadores a participantes. Porque en esta fase política de la ciudad y para esta candidatura de Barcelona en Comú va ser muy importante la participación ciudadana más que para ninguna otra. Para empezar para llegar a toda la ciudad de los que tenemos voluntad de cambio y de ser escuchados. Hay un demanda común en todos los barrios de ser atendidos, de saber que pasa y que se va a hacer en sus calles, plazas, parques y escuelas. Necesidad de ser tenidos en cuenta. 

Ahora que la encuesta del CIS da mayoría a esta candidatura ,aunque no la de El Periódico ni la de La Vanguardia, lo que le permitiría ser alcaldesa a Ada Colau habrá que esperar la reacción de los grupos que hacen sus negocios en esta capital europea. En la misma plaza me llegaban rumores de una reunión de un teniente de alcalde con un grupo de empresarios en que les decía algo así como a ver si espabilaban que vienen los rojos. Será sólo un rumor pero que expresa muy bien las sensaciones en la ciudad. No sería la primera vez que reaccionan. 

Hace años que no se produce esta sensación de poder ganar, sólo los más viejos del lugar en las primeras elecciones, lo más jóvenes aunque maduros hemos crecido en verdades electorales que se han ido desmoronando. Que los socialistas ganarían siempre en España, que CiU siempre ganaría en las catalanas y que en Barcelona y área los ayuntamientos siempre estarían encabezados por el PSC. Todo esto ha cambiado, pero conviene recordar como reaccionaron los dueños de las fábricas en aquellas primeras elecciones en Catalunya en que parecía que podía ganar la izquierda vestida de izquierda: carteles pagados por Fomento del Trabajo Nacional con gusanos que salían de manzanas rojas y el apoyo a partidos que resucitaron para el momento.

 

Pero lo importante es que aquí andamos gentes de diversa procedencia en las izquierdas, de los movimientos sociales, del movimiento obrero de siempre, o de mil otros sitios que queremos tener voz. Que queremos que los derechos básicos sean efectivos en esta ciudad. Estas semanas están siendo caóticas, pero con una energía ilusionante, desbordante. Con muchas personas que quieren participar, que se ofrecen, que dan ideas y que solventan los problemas que nos van surgiendo en unos engranajes que se van ajustando. Una energía que yo quizás sólo recuerdo en alguna movilización en la facultad para algo que veíamos tan básico para los estudiantes de matemáticas como era poder ir a a las recuperaciones en septiembre. Eso es lo que queremos para Barcelona, recuperarla después de algunos suspensos y hacer de lo que vemos básico lo más importante y prioritario en los debate políticos y económicos. Somos y queremos ser ciudadanos de esta capital mediterránea del sur de Europa.