Bankia rota

LBNL

– Oye, qué mal se ha puesto todo con el lío de Bankia, no? Ayer bajó un 28% y la prima de riesgo en 500. Manda narices la que ha montado el Fernández Ordoñez ese del Banco de España. Ni siquiera Rato ha sido capaz de arreglarlo… Tú entiendes cómo ha podido pasar ésto?

– Pues un poco, pero me temo que no es cómo tú lo percibes.

– Hombre, no me dirás que Fernández Ordoñez lo ha hecho bien, ¿no?

– Pues no, nada bien, desde hace mucho tiempo, pero de ahí a que cargue él sólo con el mochuelo de Bankia hay un gran trecho. Y si encima me pintas a Rato como víctima…

– Bueno, ya te digo que yo no sé muy bien qué ha pasado ni cómo, pero no me negarás que Rato lo hizo muy bien cuando era el Vicepresidente económico; nos metió en el euro y acabó con el déficit, y en premio le pusieron al frente del Fondo Monetario Internacional. Y fíjate tú qué coincidencia, pero cuando él decidió dejar Washington la economía internacional se fue al carajo.

– Pero vamos a ver. Ni Rato lo hizo tan bien cuando era el número dos de Aznar ni después en el FMI, y además fue un frívolo cuando dejó el puesto tan irresponsablemente, seguramente pensando que tenía opción de reemplazar a Rajoy como jefe del PP. Y en todo caso, lo ha hecho rematadamente mal en Bankia desde el minuto uno, tanto que hasta el que en tiempos era su segundo, Guindos, no ha tenido más remedio que darle puerta. Si lo hubieran hecho antes nos hubiera costado mucho menos dinero pero, claro, como es un pez gordo del PP… Y ahora el desastre que ha montado hace que el resto de Europa crea que nuestro sistema financiero es todavía peor de lo que en realidad es, que no es poco.

– Ya, claro, tú no puedes ver a Rato porque es del PP pero el tal Ordoñez, que fue nombrado por Zapatero y es del PSOE, es igual o peor, porque incluso si Rato lo hubiera hecho mal, el Banco de España tenía el deber de impedirlo, ¿o no?

– En eso te doy la razón. Fernández Ordoñez ha sido cómplice de la pésima gestión de Rato y de la de las muchas cajas de ahorros que están quebradas. Y te digo más, también es corresponsable de que la mayoría de los bancos tengan unos agujeros enormes en sus balances por culpa del “ladrillo”. Pero aún con todo, sólo es cómplice; la autoría del crimen -porque es un crimen lo que han hecho- es responsabilidad de los gestores, que son los que se metieron en el lío.

– Sí, lo de las cajas es terrible. Es lógico porque ahí mandan los políticos y ya se sabe, cuando no roban despilfarran…

– Claro, son todos iguales, todos corruptos y todos despilfarradores… No estoy de acuerdo. No te voy a decir que los míos son todos buenos pero hay grados y grados. Por supuesto que, por ejemplo, el PSOE de Castilla-Mancha con Barreda y Bono a la cabeza, tienen la responsabilidad principal de la quiebra de su caja, pero por mala gestión, no por robar como parece haber hecho la práctica totalidad del PP de la Comunidad Valenciana. La absolución de Camps por lo de los trajes manda narices, pero lo grave no es que aceptara regalos sino los varios millones de euros públicos que repartió a los de la trama Gurthel, en muchos casos como cuando la visita del Papa, con un gran sobre precio. Costa, el antiguo tesorero, está empurado. Fabra, el cacique de Castellón, ese al que siempre le toca la lotería, procesado por varios casos. La alcaldesa de Alicante igual, íntima del cacique local, un tal Ortiz.

– Pues eso, unos ladrones todos…

– Que no, que hay más ladrones en unos partidos que en otros y que, además, los del PP, cuando roban, lo hacen más a lo grande. En todo caso, es la justicia la que tiene que castigar a los que roban. Para mí el problema fundamental no es ese sino los que, sin llegar a robar, causan un daño todavía peor con su gestión negligente e irresponsable.

– Eso te decía yo también.

– Ya, pero no decimos lo mismo. Tú acusas a Fernández Ordoñez mientras sigues pensando que Rato es muy buen gestor. ¿Y Botín? Tú eres de Santander, ¿no? ¿Qué te parece Botín?

– Bueno, de Santander no, soy de Cantabria y mi paisano Botín es un tío impresionante; ojalá fuera él el Presidente del Gobierno, con el imperio que ha montado el tío… Otro gallo cantaría.

– Ya, ese es el problema. Que Botín es un pésimo gestor también, como Francisco González, el del BBVA y como casi todos los presidentes de los bancos españoles y muchos presidentes de otras grandes empresas, como PRISA, SACYR, etc. Estamos como estamos por su negligencia.

– Ahora resulta que van a ser ellos los culpables del desastre económico de Zapatero, no te fastidia… Los del PSOE no tenéis remedio, tío.

– Mira, Zapatero tenía que haber hecho muchas cosas y haberlas hecho mejor y antes. Pero el problema no lo creó él, al contrario. Durante sus primeros cuatro años, acabó con el déficit y bajó la deuda pública un tercio del total, a su mínimo histórico reciente. Y se crearon más puestos de trabajo que en el resto de Europa junta. ¿Sabías eso? ¿A que no? Pues eso. Lo malo es que también en gran parte eso fue posible gracias a que en España se construyeron también más casas que en el resto de Europa. Es decir, nuestra economía se recalentó a lo bestia y por eso digo que tenía que haber hecho mucho más y haberlo hecho antes, durante las vacas gordas. Lo peor es que encima lo decíamos en el programa electoral de 2004: poner fin a las desgravaciones fiscales para dejar de incentivar la compra de viviendas, incentivar que la gente se pasara al alquiler y dejara de comprar casas como locos, etc. Y lo dijimos porque se veía venir que, antes o temprano, la burbuja iba a estallar y cuando más tarde peor.

– ¿Ya se sabía en 2004?

– Pues sí, hasta lo dijo el Banco de España en tiempos de Rato y Montoro que, por supuesto, lo negaron en redondo. El PSOE no lo negó, al contrario, se propuso parar la espiral. Eso sí, luego no fue capaz.

– Pero ¿por qué decías lo de Botín? ¿Qué culpa tiene él de que el PSOE no cumpliera lo que prometió?

– Pues porque Botín y los demás protagonizaron la burbuja y se forraron con ella. Que yo sepa, Zapatero no se ha llevado un duro… Vamos a ver, las cajas y los bancos fueron los artífices de la burbuja. Venía un promotor y les contaba que tenía suelo, que lo había comprado por dos duros, que el Ayuntamiento –no me preguntes cómo- lo había recalificado y que iba a edificar miles de pisos que iba a vender antes de acabarlos, a precio de oro. Y los banqueros le prestaban más de lo que le hacía falta, aunque fuera un paleto como el famoso pocero y aunque los pisos se fueran a construir en medio de la nada, donde no había ni agua ni electricidad, porque el concejal de urbanismo de turno –no me preguntes por qué- se ocupaba de urbanizar la zona con el dinero de todos. Los banqueros tampoco tenían que preguntarse si alguien iba a comprar las casas porque se encargaban ellos mismos de conceder hipotecas a diestro y siniestro para que todo el mundo comprara. Hasta los inmigrantes recién llegados y que no tenían nada que ofrecer en garantía, tenían su hipoteca, por el cien por cien del valor del piso. ¿Sabes cómo hacían para que tuvieran garantías? Les proponían que firmaran unos como avalistas de los otros. O sea, tú no tienes garantías y el otro tampoco, pero si os avaláis recíprocamente ya me vale y os doy la hipoteca a los dos. Y si el piso es muy caro no os preocupéis que os la pongo a 40 años y así os baja la cuota. Y de paso os cobro intereses por más tiempo, que se suman a los que ya le cobro al pocero de turno. Y con toda esa pasta, me subo un montón mi sueldo de presidente del banco, me monto un fondo de pensiones del copón, les montó un peazo de bonus a mis ejecutivos,  reparto cientos de millones entre los accionistas para que siga subiendo la acción y así podamos seguir cobrando los bonus y, con lo que me sobra, me compro todos los bancos de Latinoamérica que pueda. Que fueron muchos, porque los tipos de interés estaban muy bajos y porque tu querido Rato, cuando todavía era Vicepresidente, se inventó una reforma por la cual las empresas españolas empezaron a poder desgravar todo lo que gastaban en comprar empresas fuera de España. Chollo total. Me compro un banco en Brasil pero me sale a cuenta porque lo compro a crédito, con un préstamo baratito que me da otro banco extranjero, generalmente alemán, que ve cómo me estoy forrando con el doble negocio de los pisos en España. Y voy pagando los intereses con los propios beneficios del banco que me he comprado de prestado. Y, de propina, todo lo que pago me lo ahorro en el impuesto de sociedades en España. Con lo que, de paso, nos fastidiamos todos porque el Estado deja de ingresarlo y cada vez tiene menos para seguir manteniendo los servicios básicos.

– (silencio).

– Y aún así, si te cruzas con Botín paseando por Santander, a él le harán reverencias y a ti, que te ganas la vida honradamente, currando como un capullo, ni te mirarán. Y por supuesto, si Botín dice que las cajas han quebrado porque las dirigían los políticos y no los profesionales, todo el mundo asentirá, tú incluido. Y cuando él y los demás grandes empresarios digan, como  vienen diciendo desde que empezó la crisis, que la culpa es nuestra y que tenemos que bajarnos los sueldos porque son demasiado altos para lo que permite nuestra economía, aceptaremos en silencio rezando para que no nos despidan y podamos mantener el curro.

– (más silencio todavía)

– Lo malo no es lo de Bankia, que es muy malo y que habría sido mucho menos malo si Rato hubiera tomado algunas decisiones hace meses. Lo peor es que, fuera de España y cada vez con más razón, no se fían de los balances de nuestros bancos. Porque encima, desde que estalló la burbuja, los banqueros han hecho todo lo posible para esconder los agujeros del ladrillo bajo la alfombra, con la esperanza de que escampara pronto. ¿No conoces a nadie que sigue viviendo en su piso pese a que ya no paga las cuotas de la hipoteca desde hace meses? Pues los hay. Yo conozco a un par. Lo que pasa es que si el banco les echa, si insta el desahucio, tienen que reflejar en su balance una pérdida mayor porque el valor real del piso es muy inferior al precio al que se escrituró. O dejan que se vaya el moroso entregándoles las llaves, como si fuera una dación en pago, porque así se evitan la subasta que sacaría a la luz que el piso vale menos de la mitad de lo que figura en su balance. Así que, sí, hacen bien en no fiarse de que somos una economía solvente. De momento somos solventes porque tenemos en caja lo suficiente para devolver los créditos que van venciendo. Lo que no está claro es durante cuánto tiempo…

– Joder, tío, me estás dejando acojonado, literalmente. Si todo esto es así, entonces nos van a intervenir seguro, ¿no?

– Pues no sé pero tiene mala pinta. Pero tampoco es para tanto porque en la práctica ya estamos intervenidos.

– Qué quieres decir?

– Pues hombre, hace un par de días Montoro dijo que él no iba a hacer absolutamente nada que no fuera aprobado por Bruselas antes. Y Guindos va a proponer, igual hoy mismo, que dos empresas independientes valoren el “ladrillo” de cada banco, en vez del Banco de España. Es decir, que cedemos el control a los de fuera, que son más fiables. Y lo está haciendo el mismo Rajoy que antes de las elecciones decía que en cuanto se fuera Zapatero y él pudiera empezar a gobernar como dios manda, se arreglaba todo en un pis pas.

– Pero entonces, ¿se nos viene encima un corralito?

– Espero que no, pero a ti en realidad te da un poco igual.

– No jodas, ¿cómo me va a dar igual que no me dejen tocar el dinero que tengo en el banco?

– Es que un corralito puede ser muchas cosas, pero en general de lo que se trata es de no dejarte sacarlo de España, no de que no lo puedas seguir gastando aquí. Y como tú no tienes hijos fuera ni pagos que hacer en el extranjero pues te da un poco igual, es decir, que no te va la vida en ello.

– ¿Y la prima de riesgo? A mí me acojona que siga subiendo.

– Pero ¿por qué? No es tu problema. Ni siquiera es el problema fundamental del Gobierno porque, como te decía, de momento hay dinero en caja para ir devolviendo los créditos. En realidad, el Gobierno sigue haciendo subastas porque le da miedo anunciar que las cancela hasta que pase la tormenta y pueda volver a pedir prestado a tipos de interés más razonables, que es lo que yo creo que debería hacer. Con un par. Miren, mi economía es solvente y como ustedes sólo están dispuestos a prestarme a tipos exorbitados que no se corresponden con mi solvencia y como tengo dinero en caja, no les pido más dinero hasta que bajen. Entre otras cosas porque si seguimos pidiendo prestado al 6% de interés para devolver préstamos que eran al 3%, dejaremos de ser solventes mucho más rápidamente. Mira como están Grecia, Irlanda y Portugal: mucho peor que antes de ser rescatadas.

– Y entonces ¿por qué no lo hacen?

– Pues no sé si es porque no se atreven o porque son tan mantas que ni siquiera se les ocurre que en tiempos extraordinarias son imprescindibles las soluciones extraordinarias. Y como esta habrá muchas otras. Pero no, seguiremos haciendo lo que dicta la ortodoxia hasta que nos arruinemos completamente, y en el camino nos bajarán el sueldo, perderemos los empleos, la educación y la sanidad dejarán de ser gratuitas y nos iremos todos al carajo.

– Joder, tío, me has jodido el día.

– Pues lo siento, pero es lo que hay. Eso sí, cuando oigas que sube la prima y que viene el corralito, acuérdate de los políticos y de la madre de Zapatero pero sigue haciéndole la ola a Botín, Rato y compañía… Y sigue pensando que los del 15M son unos pirados cuando exigen responsabilidades. Mira tío, en el resto del mundo, en cuanto estalló la crisis, lo primero que hicieron fue poner de patitas en la calle a los banqueros que nos metieron en ella. Pero aquí no, aquí hacemos lo que dicen ellos a través de la CEOE: abaratar el despido y cargarnos la negociación colectiva para que los trabajadores no puedan defender sus intereses. Y como Esperanza Aguirre el otro día, echarle la culpa a los sindicatos por no cambiar. Manda narices…

– Pero entonces no tenemos esperanza ninguna, ¿no?

– Hombre, algo hay, sobre todo con lo que está empezando a pasar en Europa. No sé si te has enterado pero Merkel, que todavía no tengo claro si es que es mala o tonta del todo, está cada vez más aislada. Esta misma semana, el partido socialdemócrata le ha puesto condiciones para que, además de ahorrar, Europa empiece a hacer algo para que crezca la economía. Y Hollande, el que ha ganado a Sarkozy, ha empezado a llamarle a las cosas por su nombre. Uno de los mayores problemas es que nos engañaron durante años, durante décadas en realidad, haciéndonos creer que era bueno para todos que bajaran los impuestos. Pero no era verdad. A nosotros nos los bajaron un poquito pero para los más ricos bajaron mucho más. Y si los asalariados, que somos la mayoría, pagamos un poquito menos, y los más ricos, que son los que más pueden pagar y los que más se benefician cuando hay vacas gordas, pagan mucho menos, pues claro, hay que empezar a pagar una parte de las medicinas, cerrar colegios, al carajo la dependencia…

– (silencio) Bueno, por lo menos el Madrid ha ganado la Liga…

– Mira, en eso, que es casi lo peor de todo, te doy la razón…