Avance político por la paz

Millán Gómez

Al fin, hubo fumata blanca. La Sala Segunda del Tribunal Constitucional revocó la decisión tomada el pasado martes por el Tribunal Supremo y, por seis votos afirmativos frente a cinco negativos, permitirá a Bildu (reunirse en euskera) presentarse a las elecciones municipales y forales del próximo 22 de mayo. La decisión se conoció a la hora que comenzaba oficialmente una campaña electoral que en la práctica ha comenzado mucho antes. Sentencia significativa con muchas lecturas, la mayoría de ellas positivas.

La coalición Bildu, integrada por Eusko Alkartasuna, Alternatiba (escisión de Ezker Batua) e independientes de la izquierda abertzale, ha conseguido salvar los escollos legales y, según el Poder Judicial, podrá presentarse como cualquier otro partido democrático. Esto supone un avance significativo en el problema del terrorismo etarra pues significa que su vertiente política ha madurado lo suficiente como para que, a ojos de quienes aplican la ley, pueden competir de igual a igual con otros ciudadanos que defienden sus ideas en las instituciones democráticas. Han cumplido las reglas. Era lo que le pedíamos y ha sido lo que han hecho.

No aceptar esta decisión es una irresponsabilidad por parte de quienes todos sabemos. Son los mismos que habitúan a alabar al Poder Judicial cuando sigue los caminos que ellos previamente han delimitado pero que, cuando toman decisiones contrarias a ellos, son los malos malísimos de la película. Las decisiones judiciales, más allá del punto de vista de cada cual, se acatan y se respetan. Ninguno de los dos verbos va a aparecer en demasía durante los próximos días cada vez que algún dirigente del PP abra la boca. Ya no digo que se les pregunte, si es que ellos aceptan oír, ya no digo escuchar, las formulaciones de los periodistas (#sinpreguntasnocobertura), sino que, ya verán, aunque se les pregunte sobre la pesca en Gran Sol ellos van a hablar de Bildu. Nunca he apostado, ni lo haré, pero, de hacerlo, me jugaría mis euros a que la derecha tan moderna de este país y nada polvorienta hablará más de Bildu que de propuestas concretas sobre los ayuntamientos y autonomías donde hay cita en las urnas. A caballo ganador. Pues ya ven, al final no se va a hablar tanto de la crisis económica.

La lucha policial contra eta y la frustrada penúltima tregua han convencido a miles de abertzales. Han abierto su mente, se han oxigenado y han recapacitado. Entienden ya que con mal llamada lucha armada no van a ningún lado excepto a la cárcel y a la marginación política y social. Si quieren defender una Euskadi independiente, socialista y donde la ración de mejillones no sobrepase tal cantidad ya tienen el camino. Por lo de pronto, los ciudadanos censados y mayores de 18 años de 254 municipios vascos y navarros tienen la posibilidad de votar a Bildu.

La historia nos ha enseñado que cuando eta no atentaba, los políticos que defendían sus planteamientos ideológicos han conseguido sus mejores resultados. Éste es otro de los infinitos argumentos para abandonar las armas. Aunque sea a regañadientes, con mucho esfuerzo y, lo que es peor, con mucha sangre derramada, el futuro pinta mejor para Euskadi, Navarra y el conjunto de España. Avanzamos policialmente como nunca antes descabezando cúpula tras cúpula de este banda de terroristas que lleva desde 1959 destrozando vidas humanas y ensuciando la imagen de Euskadi. Ahora, también avanzamos políticamente. Que sea la definitiva.