Testas descoronables

 Laertes

Las crisis económicas nunca han sido especialmente benévolas con las monarquías, especialmente con los borbones, que entre Esquilaches, aquello de Francia en 1789 y lo de aquí en 1931, por citar algunos ejemplos, ya deberían tener experiencia en que cuando no hay harina, tienen una especial querencia a ser puestos en dificultades serias.

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