El fascismo imprevisto

Carlos Hidalgo

Al igual que todos los demás, he fallado estrepitosamente con mis predicciones para las elecciones andaluzas del domingo y quiero empezar mi artículo de esta semana reconociéndolo. Para que conste.

No sé a qué se debe el fallo de los demás, pero sé que el mío es producto de no concebir que un partido abiertamente machista, xenófobo y filofascista como VOX hubiera podido tener tantos votos. Sigue leyendo

Período sin encuestas

Carlos Hidalgo

Ya estamos en ese momento de la campaña electoral de Andalucía en el que se prohíbe publicar encuestas, algo absurdo en la era de Internet. Pero, independientemente de las que salgan de tapadillo, todo indica lo mismo: el PSOE gana con diferencia mientras que PP, Adelante Andalucía y Ciudadanos pelean por no quedar terceros o cuartos. Sigue leyendo

Contra el “Superdomingo”

Carlos Hidalgo

La delicada situación por la que atraviesan los Presupuestos Generales del Estado propuestos por el Gobierno de Pedro Sánchez ha resquebrajado la unidad de criterio en cuanto a la duración de esta legislatura y ahora hasta parece probable -en palabras de José Luis Ábalos- que tengamos un “superdomingo” electoral donde se celebren a la vez las elecciones:

  1. Municipales
  2. Autonómicas (menos en País Vasco, Cataluña y Andalucía)
  3. Al Parlamento Europeo
  4. Al Congreso
  5. Al Senado Sigue leyendo

El hortera en la política

Carlos Hidalgo

Como tantas otras personas, acudí raudo a comprar el libro de “Fariña” antes de que una jueza lo secuestrase a instancias de un exconcejal del PP detenido por narcotráfico. Y no me arrepentí porque es un libro tremendamente divertido, que mezcla el relato costumbrista con la crónica de sucesos y unas gotas de exageración. Sigue leyendo

El infierno del trabajo

Carlos Hidalgo 

Adoro trabajar. También tengo la suerte de poder trabajar en algo que me gusta y de tener una jefa decente. Pero no siempre he tenido esa suerte. Durante la carrera tenía que estudiar para pagarme los estudios y sostenerme por mí mismo en Madrid. Y recuerdo lo que me costó aprobar Derecho del Trabajo. Simplemente no me podía creer que aquello que estudiaba fueran leyes, porque la realidad no se correspondía para nada con las leyes que tenía que memorizar. Hasta que no logré abstraerme lo suficiente para distinguir entre ley y realidad, no pude aprobar esa asignatura.  Sigue leyendo