Asombros de la tercera España

Alberto Penadés

Hace unos días se recordaba en este blog algo relacionado con la épica de las guerras en la que participaron soldados españoles. Personalmente, cuando pienso en el periodo de los años 30 (y lo que sigue) lo que recuerdo es cuánta gente excepcional, pero normal y corriente, y gracias a dios nada épica, fue tragada por la historia y en todos los sentidos perdida para nosotros. Perdida, es importante ser consciente, pues hoy apenas sirven como ejemplos, en un puñado de casos notables, a los que no nos une continuidad institucional como sociedad ni como país.

La mayoría de los españoles, creo yo, y creían estas personas a las que admiro, aborrecían de los radicales que les llevaron a matarse. Mejor dicho, los despreciaban, pues si se los hubieran tomado más en serio tal vez habrían podido hacer algo más que huir, esconderse o morir.

De la mayoría de las personas cuyos nombres recordamos fácilmente lamentaría haber sido conciudadano, pero creo que habría sido un orgullo serlo de personas como las que siguen. 

Cualquiera que sean sus deméritos, uno de los mayores méritos del gobierno de hoy, y muy especialmente del de hoy, es su moderación y su tolerancia, y el haber con ello favorecido que la gente se dedique a sus cosas, a lo que quieran, menos a cocear.

 José Castillejo (Ciudad Real, 1877 – Londres, 1945). Abogado y pedagogo, discípulo de Giner de los Ríos, liberal con resabios krausistas, fue, entre otras cosas, el secretario (y animador) de la Junta para la Ampliación de Estudios (desde 1907), presidida de forma más bien honorífica por Cajal y el impulsor del Instituto Escuela (1918). En tiempo de germanófilos (o francófilos) admiró la política y las instituciones educativas británicas (casó con una escritora inglesa). La guerra civil le sorprende en Suiza de donde regresa inmediatamente. En Madrid a duras penas, y gracias a ciertas amistades, logra salvarse de que le “pasearan”. Al parecer fue literalmente paseado una madrugada, y devuelto a casa. Solo “para asustar”. Asustado, puso a salvo a su familia en Londres, adonde huyó en cuanto pudo. Entre otras muchas cosas, en el exilio escribió un libro muy notable Democracias destronadas, en inglés, que acaba de aparecer (en español), y que es un verdadero precursor de la ciencia política de un cuarto de siglo posterior. Fue un intenso agitador contra los totalitarismos, y sus alocuciones en español en La Voz de Londres sobre el nazismo (en español) parece que eran notables.

 De acuerdo con sus contemporáneos, hizo un colosal esfuerzo para organizar la ciencia española y para atender “a los austeros trabajos de la reforma universitaria española” (Jiménez Fraud). Desde hace cuatro años hay unas becas de movilidad de profesores (la única vez que me he sentido generosamente tratado por mis empleadores) que llevan su nombre. Si lo viera, se dolería sobre todo de cómo se ha podido perder más de medio siglo.

 Domingo Batet i Mestres (Tarragona, 1872 – Burgos, 1937). Veterano de Cuba y de África (fue juez en el caso del expediente Picasso, en el que muchos africanistas y el propio Rey salían mal parados), juzgado por conspirar contra Primo de Rivera (pero absuelto) y Capitán General de Cataluña durante buena parte del periodo republicano. Fue un hombre prudente que supo respetar las instituciones autonómicas y relajar las tensiones que esto suscitaba en el ejército. Cuando la Generalitat se rebeló en 1934 su Presidente le pidió que se pusiera a sus órdenes, pero Batet se puso a disposición de Lerroux, Jefe del Gobierno legal. Con la mínima fuerza y la mínima destrucción posible, empleada solo después de haber ofrecido el diálogo, desbarató la sublevación. Compárese con la simultánea escabechina de Asturias para entender la importancia de esto. Era jefe de la VI división cuando se preparaba el “alzamiento”, que intentó impedir obteniendo garantías de sus subordinados, como Mola, de no participar. Fue traicionado, arrestado y fusilado, por pura ferocidad, por Franco en Burgos. Hasta entonces, “militar catalán” no era una contradicción en el adjetivo. Al otro lado, su católica familia fue perseguida durante la “revolución” subsiguiente, salvándose y escapando a Francia gracias a la amistad de Josep Tarradellas.

 Clara Campoamor (Madrid 1988-Lausana 1972). Lejos de estar mal recordada, todo el mundo sabe que esta admirable abogada y política fue la principal protagonista del debate, frente a Victoria Kent, que logró la introducción del sufragio universal en España hace 80 años. Pobre de familia, se había matriculado en la secundaria a los 32 años, y en la universidad a los 34. A pesar de la opinión contraria de muchos periodistas y de la exministra de igualdad Aido, no fue nunca socialista ni diputada socialista, sino liberal y de centro. (“Estoy tan alejada del fascismo como del comunismo. Soy liberal”). Fue parte del núcleo fundador de la Acción Republicana de Azaña, pasando después al Partido Radical cuando fue imposible hacer un único partido liberal republicano. Abandonó a los radicales cuando se fueron hacia la derecha (tras Asturias) pero le negaron el ingreso en Izquierda Republicana (donde sí fue elegida, en el 36, Victoria Kent). Además del voto femenino,  que tuvo que defender en sede parlamentaria por no haber conseguido que fuera un derecho constitucional, como vocal de la comisión constitucional introdujo la no discriminación por razón de sexo, la igualdad de derechos dentro y fuera del matrimonio (también para los hijos) y el derecho al divorcio. Se exilió apenas comenzada la guerra civil.

 Por cierto que “la mala” en el debate del sufragio, la krausista Victoria Kent,  originalmente del partido radical-socialista, fue Directora General de Prisiones hasta 1934 (ojalá lo hubiera sido más tiempo) donde, entre otras muchas cosas, erradicó los grilletes y las cadenas, que mandó fundir para construir una estatua a Concepción Arenal.

 Rafael Cansinos Assens (Sevilla 1882- Madrid 1964). Escritor y erudito a quien una generación de autores, la mayoría de los vanguardistas, llamaban simplemente “maestro”, incluyendo a Jorge Luis Borges, uno de sus innumerables corresponsales, y peregrinos a su piso de la Morería, frente al Viaducto de Madrid. Fue poeta, novelista, crítico y memorialista. Entre otras cosas, fue el gran animador del interés  por el mundo judío sefardí, y editor él mismo de unas “Bellezas del Talmud”. Tenía el don de lenguas. Para practicar, sus diarios personales los redactaba normalmente en inglés, pero también en francés, alemán y hasta árabe aljamiado. Padre inverosímil del ultraísmo, fue libre, irónico y sabio por encima de todo. Republicano convencido, la brutalidad de la política le intimidaba o divertía, según el caso. Comunistas y fascistas reciben por igual sus ironías, pero aceptaba con curiosidad la amistad de todo el que se la ofrecía. Era muy simpático. Mantenía correspondencia con personas de todo el mundo, pero nunca salió de Madrid, adonde llegó con quince años. Nunca vio el mar, ni otro horizonte que la sierra desde el viaducto. Nunca fue a la universidad ni recibió educación reglada. Nunca le dieron un premio, ni un dinero que no fuera fatigoso de ganar. Cuando el franquismo le ofreció colaborar en una publicación oficial, simplemente rehusó. Vivió olvidado, traduciendo para su amigo Aguilar: el Corán, las Mil y una noches, casi todo Goethe, Shiller, Dostoyevski, Balzac… un auténtico prodigio. Aunque siempre vivió con su hermana “y un montón de pájaros”, conoció el amor, y la paternidad siendo ya bastante mayor. A su hijo están dedicados algunos de sus últimos poemas.  Borges dijo de él que solo había conocido a tres auténticos genios en su vida, uno de ellos Cansinos Assens. No dijo quiénes eran los otros dos, tal vez dispuestos para evitar la hipérbole.

19 pensamientos en “Asombros de la tercera España

  1. Delicioso.

    Cansinos Assens es también traductor del sánscrito y autor de una bonita paráfrasis lírica de uno de los mayores clásicos hindúes: El reconocimiento de Sakuntala, de Kalidasa.

  2. Precioso artículo el de Alberto Penadés. Gracias.

  3. Ojalá hubirse muchos articulos tan docunentados y amenos. La historia reciente de España y la del siglo pasado tiene demaciados avatares silenciados
    en beneficio de unos y otros, pero las verdades acaban sabiendose. Tenemos en España una historia rica en avatares y contradiciones, aunque por desgracia siempre ha habido gente dispuesta a silenciar las plumas y los pensamientos. Es de actualidad aun seguimos silenciando como el caso EMERITA ,verguenza si hubiese quien la pasara. Tiempo al Tiempo

  4. Visto lo visto con Portugal me apetece hacer un comentario sobre los acontecimientos económicos que nos afectan no solo a España, estamos en Europa. Éramos los peores ha pregonado el Partido Popular, sin el más mínimo reparo de tirar por tierra cualquier atisbo de recuperación. Cuando el Gobierno de Portugal puso encima de la mesa las reformas que el momento requería y la CE estaba demandando la oposición se dio bastante prisa en desbaratar los planes que el Primer Ministro ponía sobre la mesa. Consideraron que en bien de los intereses políticos lo importante era dejar caer el Gobierno y convocar elecciones, por cierto muy aplaudido por el PP por el dicho de cuando las barbas del VECINO.
    Como era de esperar no ha tardado la situación en poner sobra las cuerdas la economía portuguesa teniendo que echar mano del rescate de la CE y bien poco que ha tardado.
    Cuando Zapatero acometió las reformas que la CE demandaba y la situación lo requería el PP no tendió la mano, si las cosas siguieron adelante fue con al ayuda de otros partidos minoritarios.
    Hoy la CE aplaude la valentía del Gobierno de España y lo pone de ejemplo de las cosas bien hechas aun en contra de que esas medidas eran impopulares y minarían la voluntad del electorado socialista. Hoy el Rey ha recibido las felicitaciones del Presidente alemán, estas reformas acometidas por el Gobierno y que le están costando sudor y lagrimas a su partido, ese Gobierno alemán nada sospechoso de extremismos de izquierda y tan aplaudido por el señor Rajoy. Gracias a la valentía de este Gobierno no hemos tenido que llegar a la situación que hoy tiene Portugal. Es muy triste que no se reconozca lo que se está haciendo y es triste porque aun sabiéndolo el partido que aspira a gobernar España y que en bien de sus miras politicas no ha dudado en mal meter, desacreditar a España y a su Gobierno.
    Hoy la señora de Santamaría del PP solo ha podido balbucear unas torpes palabras diciendo que ellos quieren el bien para España y su economía. Pero todo lo que se ha dicho y toda su lucha porque las cosas fueran a peor ha quedado escrito y la sociedad se lo demandará al Partido Popular, quien pretende legítimamente gobernar pero que no ha dudado en ningun momento poner en riesgo la estabilidad política y económica en bien de sus fines políticos y sus ansias de poder. Tiempo al Tiempo

  5. Empiezo discrepando radicalmente con el principio, si me disculpa claro. La frase “La mayoría de los españoles, creo yo, y creían estas personas a las que admiro, aborrecían de los radicales que les llevaron a matarse. Mejor dicho, los despreciaban, pues si se los hubieran tomado más en serio tal vez habrían podido hacer algo más que huir, esconderse o morir” me suena mal pq vuelve a eso de que la guerra fue una cosa de extremos. A mi modo de ver la Republica fue un proyecto reformador de España con vocación de igualitarismo y de dar dignidad, pan, educación… a las clases populares. Igual me equivoco, pero la frase y algún comentario del articulo no me parece claro sobre a que ser refiere. Si con sus radicales se refiere a la derecha reaccionaria y clerical de nuestro país, perdone mi error.

    Con una España en el momento más igualitaria y con derechos y pan para todos quizás algunos no se hubiesen hecho “radicales” de izquierda. ¿Por que un bracero andaluz del finales del XIX y principios del XX se hace anarquista o similar en vez de liberal ilustrado? O una obrero barcelonés.

  6. 4

    Si rebobina usted la película un poco más, recordará, Don Trigo, que durante el gobierno de Aznar, tambien el gobierno, aprovechando que se entraba en período de vacas gordas, intentó realizar entonces, como era aconsejable, unas reformas de calado, conocidas como el decretazo. No pudo ser por la oposición frontal del partido socialista, entonces en la oposición, y de los sindicatos, esos que hoy ganan una pasta gansa gracias a los ERE que ha habido que llevar a cabo para adecuar las empresas a la situación generada por la crisis económica. Estoy seguro que, de haberse llevado a cabo en ese momento las reformas, hoy la cosa no estaría como está, con un desempleo del 20%, que supera el 30% en algunas provincias andaluzas, sin visos de que se reduzca a corto plazo y proyectando llevarse a cabo reformas que ya podrían llevar años funcionando. Lo único que hemos hecho durante el príodo de gobierno de Rodrigueza zapatero es volver a distanciarnos, como cabía de esperar a tenor de los conocimientos con que llegó al más alto nivel de gestión política, del resto de paises avanzados y que ya nos llevan un trecho de adelanto en la recupración que se anticipa. Al final, esos tiempos que se dicen que tan bien maneja Zapatero ya se vé cuales son. Ni se enteró de la crisis, hasta que ya nos comía por los pies, ni se han llevado a cabo aún todas las reformas que se estiman necesarias. ……. vaya manejo de tiempos.

  7. A diferencia de Aznar,Ziluminatius a pesar de la ruptura entre la patronal y los sinndicatos y la huelga que le montaron,ha seguido adelante con las reformas y sigue impylsando acuerdos con la patronal y los sindicatos….es eso ser buen gobernante o es que para ser mejor que aznar hay que tener mas cojones…..bueno mas bien tontos de los cojones.
    En fin….lo que no logró Aznar lo esta consiguiendo Ziluminatius…..y a un le queda un año de legislatrura por delante….JAJAJA….que nervios.

  8. Un año en el que nos vamos a entretener mucho ……. presumo.

  9. Señor Fernado si rebobinanos seguaramente encontraremos algo mas. El ladrillazo tiene el señor Aznar su parte prorcional de culpa que le corresponde, sepa usted que ya se estaba gestando lo que se nos venia encima, recalificaron hasta las jardineras. Por otra parte habrá usted visto lo que ha pasado en Portugal, lamento tener que decir que eso era la añoranza del Partido Popopular, nos ponian mas o menos como nuestros vecinos. Todos sabemos la alegria que hubiese producido un desbarajuste de esas caractericticas en España. De ahi los ababuceos de la señora de Santamaria, pero no ha sido asi, ya veremos las sorprezas que nos depara el futuro electoral. Tiempo al Tiempo

  10. Perdon: me imagino que la situación de miles y miles de personas que desde 1998 hasta 2003 huyeron en manadas de los IES y de cualquier centro de formación profesional para ganar suculentos sueldos en la construcción con una capacitación mínima (el milagro del empleo en la España del PP), y que hoy, en la treintena, siguen sin tener esa capacitación para ir a sitio alguno pero además no tienen curro en la construcción ni lo van a tener más, son responsabilidad también de Zapatero.

  11. Gracias por la atención y los comentarios.

    Senyor G, estas semblanzas se refieren a republicanos, no sé cuál es el problema; republicanos que rechazaban la alternativa radical a la república democrática por la izquierda (igual, menos, o más, dependiendo) como rechazaban la alternativa por la derecha. Alguno sufrió presecución por ambos bandos (como Castillejo, que después de haber tenido que huir del Madrid rojo, fue condenado por Franco in absentia por rojo y masón y apartado de su cátedra) La alternativa por la izquierda la representaba el minúsculo partido comunista y una parte del heterogéneo mundo anarquista y sindicalista, aunque la izquierda de los socialistas también tuvo sus ambiciones bélicas (ya empezada la guerra, el polo fue ganando adeptos, aunque con el tiempo trajo la moderación de los comunistas). La alternativa por la derecha el todavía más minúsculo partido fascista, los carlistas y una parte del mundo neocatólico. Numéricamente eran pocos, y nunca, nunca, se habrían impuesto con los votos, por eso usaban las armas, tanto la izquierda, no muy inteligentemente, como la derecha, y la derecha contaba con un ejército mayor.

  12. Como he leído en diagonal no me he dado cuenta dela frase que cita el siempre vigilante senyor G
    El problema es como señala en #16 que ve la guerra civil como un problema de violencia de radicales (ambos) y no como la consecuencia d un golpe de estado fallido perpetrado por el ejército español

    Claro que había violencia política. Y qué? tambien la hubo en otras partes y no devino una guerra civil. No había la política de quemar iglesias, perseguir cristianos e imponer el comunismo (poco iomplantado en julio del 36) en el programa electoral del Frente Popular. Pero YA HABÏA un plan para cargarse la República antes de febrero del 36.

    Me recuerda a Esperanza Aguirre… cuando dijo que la Republica no funcionó… O se la cargaron.

    Tambien le recuerdo que había bastante violencia política en los años 20 en España, Anarquistas, huelgas, sindicatos libres, separatistas, en fin demasiados radicales, no? O al o mejor el pistoletazo de salida para el golpe de Estado de Primo de Rivera fue el Informe Picaso, arriba mencionado. Estaba previsto su debate para meses después de la fecha del golpe, no.
    Pero si hay que salvar España de radicales de todo tipo…

    Para cuando una biografía de los españoles de la quinta españa? 🙂

  13. La verdad, no creo haber dicho nada contrario a que la Guerra fue la consecuencia de un fallido golpe de estado perpetrado por (la mayor) parte del ejército español (además de los que estuvieron con la República, Franco fusiló a 16 generales que se negaron a alzarse).

    La violencia política la hubo en muchos lugares de europa, ¿Y qué? Pues algo tiene que ver con que no quedara una democracia viva en 1940 (el la europa continental, donde esa violencia se observa). Esto no equivale a afirmar que el fascismo fuera reactivo, me da igual si afirmamos que la violencia política de la izquierda era reactiva. En ningún caso era democrática ni tenía respaldo mayoritario.

    Para mí los hechos son estos, y no me siento comprometido a más:
    En España, como en muchos otros lugares, existía una amplia mayoría favorable a las libertades democráticas y republicanas y, posiblemente, a un programa de reformas económicas y sociales moderado ma non troppo (bastante radical para entonces, y para ahora si a eso fuéramos). No existía una mayoría para los programas políticos de la extrema izquierda, ocasionalmente incluyendo el ala izquierda del PSOE, que por tanto veían en las libertades democráticas y republicanas a lo sumo un instrumento. Había una oligarquía, respaldada por una tenue mayoría social, incapaz de aceptar ni siquiera un programa de reformas moderado. Los gobiernos de la república intentaron un programa que con casi toda seguridad estaba más allá de lo que era aceptable para la mayoría (a los votos me remito) y en todo caso de una forma imprudente en el sentido táctico (Azaña: la república será revolucionaria o no será. Un error). La mayoría social y política se quedó sin representación, alternándose programas que intentaban forzar el límite de tolerancia del adversario en uno y otro sentido, con resultado de abundante muerte y destrucción. Nada impedía que el equilibrio se encontrase y se recuperaran las fuerzas centrípetas que son naturales en una democracia, y que la hacen poco popular entre quienes se ven a sí mismos como audaces minorías; la república era un desastre en muchos sentidos, y algo extraordinaro en muchos otros, podría haber funcionado perfectamente (como queda dicho, moderándose e conformidad con la opinión mayoritaria). De hecho algunas cosas, como el intento de Azaña de formar un gabinete conservador (vetado en la calle por los sindicatos en armas) una vez dado el golpe, que había quien creía que la República tenía salvación incluso entonces. En todo caso, los generales golpistas y sus seguidores lo impidireron, y si alguien es respondable de la guerra son ellos. En la guerra, la violencia política se desató con ferocidad en ambos bandos. Las magnitudes absolutas asustan y asustarían aunque las proporciones fueran, digamos de 3:1 en favor del terror blanco frente al terror rojo.

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