Apuntes sobre la Defensa Europea

LluisCamaprubí

Desde el final de la Guerra Fría la OTAN ha perdido su declarado sentido fundacional. Ignorando aquellas voces que sugerían su reformulación y transferencia en capacitación al sistema de Naciones Unidas, el hecho es que se ha vuelto cada vez más un dispositivo de la política exterior de Estados Unidos, tanto en su expansión con los nuevos miembros, como en la definición estratégica de prioridades y adversarios.Estamos en un mundo cada vez más multipolar y complejo, con retos que implican a toda la humanidad. Pero con aproximaciones dominantes en las relaciones internacionales de los principales estados cada vez más instrumentales y unilaterales. Sigue siendo pues imprescindible que un actor internacional relevante como puede ser la Unión Europea contribuya con su política exterior, de seguridad y defensa a un orden internacional multilateral y en paz, sin dependencia de la defensa de otros.

Es muy evidente ya que las prioridades, amenazas y los intereses estratégicos y en defensa de la Unión Europea (y de sus estados-miembros) respecto de los Estados Unidos cada vez son más divergentes. La voluntad de la administración Trump de confrontar en varias dimensiones y de debilitar la UE, así como las tendencias de fondo condicionadas por la geografía, la geopolítica y la geoeconomía, hacen obsoleto y desconfiable la inercia de pensar que el «paraguas OTAN» puede ser indefinidamente protector y al mismo tiempo estar alineado con los requerimientos en política de defensa que la Unión Europea pueda tener. A esta circunstancia debemos sumar el hecho de que algún otro actor internacional, Rusia en particular, tiene también el objetivo estratégico de debilitar la UE.

Además, la retirada de EE.UU. de la OTAN ha dejado de ser impensable, para pasar a ser -aunque remota- una posibilidad; la cuál si la impulsa unilateralmente o se percibe cómo una posibilidad real deja un escenario preocupante y disruptivo principalmente para algunos países del centro y este de Europa.

Es en este contexto de donde nace la necesidad de articular un proyecto común y compartido de defensa europea entre los diferentes estados de la UE, con mando propio, sin subordinación y desubalternizado del de Estados Unidos y de la OTAN. Un proyecto que inviabilice y aleje cualquier hipotética confrontación entre países europeos, y que pueda permitir dotar de coherencia estratégica autónoma la política exterior y el abordaje de las potenciales amenazas, así como mancomunar y compartir recursos y capacidades, y por lo tanto reducir duplicidades y excesos de gasto.

Debates

Ésta es una cuestión recurrente y no nueva en el debate público europeo. Y no hay que olvidar que es una dimensión más de la integración europea, y que otros aspectos igual o más importantes y urgentes (p.ej. la reforma de la eurozona) no pueden quedar apartados o pospuestos por éste.

Donde debería situarse el debate, no es ya en la necesidad o no de una defensa integrada europea, sino en las características de la misma, y ​​por lo tanto confrontar y disputar los modelos y concepciones de las políticas de defensa diferentes entre diferentes proyectos políticos: ¿qué objetivos; qué legitimación democrática; qué relevancia y centralidad; y qué prioridades y orientación?. Las discusiones que tenían lugar hace un tiempo sobre el ejército en el marco del estado-nación (si ofensivo o defensivo, la dotación presupuestaria, el encaje con la política exterior, las adaptaciones a retos cambiantes, el rol global y la implicación en la promoción de la paz) ahora deben tener lugar a/para la escala europea.

El principal debate -más allá de los semánticos, de la relación con la actual OTAN y de los presupuestarios- que recorre los diferentes estados de la UE es sobre cuál debería ser la orientación de esta defensa europea y la caracterización de la fuerza militar, ya que en función del país y la zona perviven culturas estratégicas y percepciones de amenazas agresoras muy diferentes (por ejemplo, respecto la Federación Rusa). Y ligado a este debate está el otro fundamental, si debe ser comunitario o intergubernamental, es decir si el objetivo es disponer de un ejército común europeo que dependa de las instituciones europeas, o que sea un ejército «de europeos», bajo control de los estados participantes, respectivamente. Hay que situar, además, en un paradigma post-OTAN, que uno de los debates emergentes que habrá que abordar, y más con el muy probable Brexit, es en torno a la necesidad -o no- mancomunada de disuasión nuclear a escala europea, siendo actualmente elemento exclusivo de Francia.

Escenarios temporales y gradualidades

Actualmente, y a partir de lo que han ido generando los diferentes marcos europeos sobre defensa, se dispone de mecanismos esencialmente de coordinación estatales y de facilitación de coaliciones para misiones. En todos estos mecanismos e instrumentos de defensa compartidos europeos se observa una lógica de construcción gradual, de ir incrementalmente aumentando las capacidades de cooperación, coordinación y mancomunar recursos, así como el número de «misiones» y proyectos.

Es por ello, que aunque habrá saltos cualitativos en la integración en defensa, la lógica gradual y paulatina prevalece, lo que presupone que el horizonte de una defensa única o un ejército europeo es a largo plazo, faltándole aún varias etapas. El hecho de que sea una de las esencias de las soberanías nacionales, la dependencia actual de la OTAN de los países miembros, y las diferencias estratégicas existentes entre países y los requerimientos para alinearlas suficientemente, permiten pensar que estamos hablando de a años / lustros vista.

Esta gradualidad también debe pensarse desde la perspectiva de la legitimación política. Hay que evitar lo que ha ocurrido en otros ámbitos de la integración europea, donde se situaba al final de la integración «sectorial» la posible integración política e institucional correspondiente. Se requiere un gobierno común al que se subordine un futuro ejército. De manera, que antes del escenario de disponer de una defensa europea plenamente capaz, es necesario haber construido la institucionalidad específica y dotar de capacitación ejecutiva a la Comisión y de aprobación, fiscalización y regulación al Parlamento Europeo.

En este sentido también la desconexión y desacoplamiento de la OTAN debe pensarse en paralelo a esta gradualidad, de manera que, a medida que vaya ganando funcionalidad y legitimidad la defensa europea, los vínculos, intereses y dependencias con la OTAN y Estados Unidos se vayan diluyendo hasta una completa desvinculación.

Enfoques

El enfoque debería ser de orientación defensiva. Sin embargo, debería poder jugar un rol relevante más allá de sus fronteras en la prevención, mantenimiento y promoción de la paz, y en la estabilización post-conflictos. En este sentido la asunción del paradigma de Responsabilidad para Proteger (R2P) y la posibilidad de uso de fuerza militar como último recurso en terceros países para evitar genocidios y atrocidades hacia poblaciones civiles debe afinarse de tal manera que no pueda generar «cambios de régimen» y por lo tanto debe contar con la legitimación de Naciones Unidas, más allá de lo que se pueda impulsar en un Consejo de Seguridad Europeo.

La cuestión de los recursos (humanos, materiales, económicos) destinados es central. El hecho de mancomunar recursos y estructuras debe permitir una mayor eficiencia en el gasto. Ciertamente el criterio de corresponsabilidad en los esfuerzos entre estados debe significar una cierta armonización, pero esto no significa un tope mínimo económico al alza, como algunos reclaman. De hecho, aunque pueden haber incrementos coyunturales por los cambios, debería implicar una cierta reducción en el gasto, ya que por economía de escala y evitando duplicidades organizativas y materiales, se puede tender a un menor gasto en defensa individual y agregada en relación al PIB en el medio plazo.

La autonomía estratégica de la política de defensa europea también está condicionada por no depender tecnológicamente de terceros países. En este sentido hay que evitar que las tecnologías y materiales dependan de la provisión de terceros países, en especial de Estados Unidos (con la subordinación y captura que esto implica), y puedan irse adoptando provisión propia, al tiempo que se simplificaría y reduciría el número de sistemas de armamento.

El horizonte final debe ser poder contar con una defensa europea, que responda y dependa de una institucionalidad comunitaria con las capacidades y controles distribuidas a modo tradicional entre ejecutivo y legislativo, entre la Comisión y el Parlamento. Un Consejo de Seguridad Europeo puede ser un espacio transicional y provisional para ir alineando y dotando de coherencia las diferentes orientaciones de los estados, al tiempo ir unificando posicionamientos para el sistema Naciones Unidas.

9 comentarios en “Apuntes sobre la Defensa Europea

  1. Primero , felicitar al articulista por el esfuerzo de plantear un tema al que la UE ha dado la espalda , y las sociedades de los estados miembros hemos dado la espalda durante décadas. Europa que antes de 1945 era capaz de enfangarse en guerras multinacionales practicamente cada tres decadas, ha perdido por completo la perspectiva militar.
    La verdad es que no tengo ni idea de como conseguir que estas cosas vuelvan a las agendas políticas., digamos, al menú de preocupaciones cotidianas de las personas que se interesan por la política. Simplemente tenemos otras prioridades. Seria curioso ver a generales (o el rango que corresponda) hablando de cosas de este tipo en espacios publicos, tratando de plantear modelos diferentes. Puede que fuera hasta sano, porque el qeu aqui en nuestro país conozca a a mas arriba de 5 militares seguramente comparta la impresión de que 1) aunque no las manifiesten, por profesionalidad, tienen ideas politicas 2) suelen ser escalofriantes. Así que, si empiezan a formar parte, aunque sea especializada, en el debate público, lo mismo afloran y se hacen mas frecuentes otros perfiles.

    También pienso que estamso muy lejos de ni siquiera tener una perspectiva de esta materia, no ya comun, sino siquiera perspectiva.

  2. Otra manera de concebir la defensa europea es impedir investir de honores a gentes como Torra , quien promete a un circunspecto John Lewis – sin advertirle de baches geneticos – que « seríamos aliados » cuando Cataluña se independice de España.

    Insiste el tarugo de Moncloa en crear mesas , remesas y comisiones ; insiste en aliarse con el desorden , con el diálogo de la mecánica fonética del habla , empujando terco como los toros heridos , y avergonzando al resto de españoles.
    Terminará con el PSOE Y sus posibilidades de regeneración.

  3. Excelente artículo con claves interesantes para quienes necesitamos información sobre este importante tema.
    ::

  4. Lo más increíble es que en un artículo sobre la defensa europea es que alguien ponga un comentario al hilo metiendo el proceso catalán.

  5. Hombre,Senyor G,no seria extraño que el gobierno de Kim Torra Torra,le pida a la ONU que mande sus fuerzas de intervención, para defender a Cataluña de la represión fascista del gobierno de España que sufren sus activistas mas destacados.
    Solo por eso la UE,necesita un ejercito que garantice la integridad territorial de todos sus miembros.

    Fluyan las lagrimas-dijo el policía.
    Ante mi doy fe.
    AC/DC.
    Firmado…JAJAJA….que nervios.

  6. Muy buen artículo. El proceso ya está en marcha:
    http://europa.eu/rapid/press-release_IP-17-1508_es.htm
    http://europa.eu/rapid/press-release_IP-17-1516_es.htm
    La negociación entre Comisión Europea, Parlamento Europeo y Consejo Europeo para ultimar el Fondo Europeo de Defensa empezó la semana pasada y concluirá previsiblemente en abril. Si todo va según lo previsto, la UE destinará 30 mil millones a promocionar la defensa europea durante el septenato 2021-28.

  7. Si el Senyor G no se ha dado cuenta de que el mayor enemigo para la paz en Europa es el nacionalismo, todo lo demás sobra.
    Un continente con amplia experiencia en carnicerías en donde diferentes “ proces ” recientes – algo que , dicho así , dota de dignidad a los huevos de la serpiente- arrasaron, mediante crímenes contra la humanidad, los Balcanes , debe considerar un elemento central en su política de defensa la estabilidad de los estados que lo constituyen. Lo primero , porque es lo principal.
    ¿ Lo entiende un poco , Senyor G ?

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