Ambicioso Patxi López

Millán Gómez

El Lehendakari ha decidido dar un golpe de timón. Ante una eta más debilitada que nunca y con el menor apoyo social de su violenta historia, Patxi López considera que es el momento de apostar fuerte por ver el final de la organización terrorista. Existe la intuición de que los partidos constitucionalistas vascos están tirándose de los pelos por el miedo a perder el poder debido a la crisis acuciante que se está llevando por delante ejecutivos de medio mundo, sean progresistas o conservadores. No solo las duras olas de la recesión han tumbado gobiernos de izquierdas y en este aspecto debemos estar atentos a lo que pueda suceder próximamente en Francia (tras la victoria por mayoría absoluta de la izquierda en el Senado, insólita desde 1958) y Gran Bretaña. El PSE accedió hace poco más de dos años a Ajuria Enea y tiene el miedo latente de perder el poder tras tantos laboriosos, fríos y duros años luchando contra las adversidades sanguinarias por llegar a gobernar. Serí­a una verdadera lástima. Por ello y entre otras razones, deben apostar fuerte. Y así lo ha hecho López.

El Lehendakari ha devuelto el gesto de los presos. Reclusos etarras han venido oficializando su rechazo a la violencia e incluso han suscrito el Acuerdo de Gernika. Obviar esta realidad, mejorable pero mejorada con respecto al pasado, es cegarse ante la realidad sociológica actual. López ha respondido con el ofrecimiento de acercar a terroristas a las cárceles de Euskadi si eta da pasos adelante hasta su disolución definitiva. También se posicionó a favor de la pluralidad de “sensibilidades políticas”, en clara alusión a la legalidad de la incorrectamente denominada izquierda abertzale. Cada voto a Bildu en elecciones democráticas es un paso más en la paz y a la hora de dificultar a los terroristas su regreso a la violencia. Patxi López viene a presentar una actitud contraria a la Doctrina Parot, la cual ha permitido mejorar la lucha antiterrorista. Los tiempos están cambiando, como canta Bob Dylan, y Patxi López no parece dispuesto a hacer oídos sordos a la coyuntura actual. Chapeau por él.Â

Sí debe haber una paz con vencedores y vencidos pero a estos últimos debemos facilitarles su difícil y, en muchas ocasiones, imposible “reinserción”. No esperemos que nos entreguen las armas en la Plaza de la Constitución de Donosti arrodillados pero sí demandar que la pedagogía de la no violencia se imponga para que nunca más las calles de Euskadi sean lugar de los hechos de ningún atentado terrorista.Â

Por último, me gustaría suscribir las palabras de mi admirado Iñaki Azkuna, alcalde de Bilbao por el PNV, por sus últimas declaraciones modélicas a una concejala de Bildu del consistorio vizcaíno. La prueba irrefutable de que en el nacionalismo vasco hay vida inteligente. También mostrarle todo mi apoyo en su lucha contra el cáncer que viene librando desde hace ya ocho años. Su lucha por la paz y contra el cáncer es también la nuestra, alcalde.Â

Mientras tantos, nosotros seguiremos librando nuestro batalla de las palabras y la actitud frente a los que empuñan las armas y quienes, sin apretar el gatillo, permanecen en la impasibilidad activa a favor de la violencia.Â

Aquí les adjunto el enlace: http://www.elcorreo.com/videos/vizcaya/actualidad-vizcaya/1190503911001-azkuna-bildu-conversos-cola.html