Algunos datos de opinión sobre el PP y la memoria histórica

Alberto Penadés 

El domingo pasado Javier Cercas traía un poco de sensatez en el último episodio del debate periodístico sobre la “memoria histórica”, el que ha suscitado un artículo de Leguina (Enterrar a los muertos) de hace unas semanas. No tengo especial simpatía por el autor del segundo, y entiendo que la atmósfera está muy cargada por la inicua persecución al juez Garzón, con la que Leguina simpatiza al parecer, pero, con todo, me ha sorprendido la rabia con la que algunos cargan contra algunas cosas que escribe. 

Una es que una parte de la izquierda era contraria a la democracia en los 30, como la mayor parte de la derecha. No sé cuáles serían las proporciones, pero en términos generales no me parece ningún disparate decirlo así. Es cierto, como dice Cercas, que fue la izquierda la que la defendió, (hay que añadir que junto con una pequeña parte de la derecha) y por eso los que tomaron esa causa fueron “políticamente buenos”. 

Cercas distingue la moral de la política para construir un argumento según el cual lo que lo que puede ofender a cierta derecha es la implicación de que quienes fueron políticamente malos lo fueran también moralmente, implicación que le parece evitable. Para ello trae el caso de un pariente falangista que fue moralmente bueno. Viniendo de Cercas no es extraño que el argumento se apoye en la figura de un héroe. Más difícil es el caso de algunos villanos que, por elección de bando,  fueron “políticamente buenos”, como el traído y llevado compañero socialista Agapito García Altadell, tema que en el argumento de Cercas queda suelto. Este es un tema lo bastante hondo como para dedicarle otro post, si llega el caso. Me quería ocupar ahora de otra afirmación de Leguina, y es su rechazo a la identificación del PP con el recuerdo y la añoranza del franquismo, porque sobre eso tenemos algunos datos.

Al 19% de los votantes del PP el franquismo les suscita indiferencia, lo más citado (al 12% de los españoles), al 13% incomprensión (10% españoles), al 12,5% tristeza (16% españoles)… y así sucesivamente. Encontramos que al 9% les suscita patriotismo y que sólo al 8,3% les suscita rabia (que es la respuesta del 23,5% de los españoles, la más frecuente, y del 30% de los socialistas). Es decir, para los votantes del PP el franquismo  suscita menos rechazo visceral  que en la izquierda y hay una pequeña franja para la que incluso es emocionalmente invigorante, pero sus sentimientos más frecuentes no se diferencian demasiado del resto de los españoles.

¿Cómo es la memoria de la guerra? Algo más de la mitad de los españoles, según la encuesta, tienen un recuerdo familiar sobre algún suceso más o menos trágico (el 26% ninguno, el resto no sabe o no contesta). Un 9% recuerdan un asesinato, un 11% un muerto en combate, un 10% un encarcelado, algo más de un 4% a un exiliado, otros tantos que tuvieron que esconderse, un 2% recuerdan a alguien que desapareció, otros tantos que murieron en bombardeos… De estos hechos fue responsable el bando nacional en el 56% de los casos, y el bando republicano en el 21%, el resto no sabe o no contesta. Sólo entre los votantes del PP las proporciones se invierten, pero incluso aquí es muy significativo que para uno de cada tres el responsable del caso a lamentar fuera el bando nacional.

Las respuestas más frecuentes en la valoración de la guerra son más bien equidistantes, seguidas de cerca de las que responsabilizan a la derecha. Para el 40% fueron responsables de la guerra tanto las derechas como las izquierdas, para el 30% las derechas y para el 7% las izquierdas, el resto no lo sabe. Entre los votantes de IU y del PSOE es más frecuente culpar a las derechas, entre los votantes del PP es algo más frecuente decir que ambos por igual, pero menos de uno de cada cinco culpa solo a la izquierda

Por otra parte, El 36% de los españoles creen que los dos bandos causaron igual número de muertes, el 30% cree que los nacionales provocaron más muertes y solo el 4% cree que fueron más las provocadas por el bando republicano. Esta segunda proporción sube mucho entre los votantes del PP, pero sigue siendo muy pequeña, el 9%, menos de uno de cada diez.

Así, los votantes del PP están relativamente divididos en sus opiniones, una proporción significativa proviene de familias donde se lamentan sucesos trágicos provocados por el bando nacional, y lo más común es tomar una actitud de distancia y de equidistancia, algo que no es raro entre lo ciudadanos en general.

De hecho, los votantes más homogéneos en su valoración de la guerra son los de IU, para el 68% la culpa de la guerra solo la tuvo la derecha (más que el doble que la población), para el 64% el bando nacional fue el más mortífero (también más del doble que la frecuencia de repuesta en la población general).  También son los que tienen más recuerdos de tragedias familiares, un 72% los tiene (los más afectados, la media es el 51%), y los que fueron causados de forma más directa por un único bando: en el 81% de los casos fueron responsables los nacionales.

Esto podría tener consecuencias electorales, que Leguina maliciosamente encuentra detrás de todo, pues las políticas de recuperación de la memoria de los vencidos solo pueden dar votos y no pueden quitarlos. Bienvenidas sean.

Pero no todas las políticas son igualmente aceptadas. Nótese que, según la encuesta, quienes se oponen y quienes están a favor de que se investiguen los crímenes del franquismo o los de la guerra civil están divididos casi a partes iguales, aunque son más los que se oponen. La oposición es clara entre los votantes del PP (y de CiU), como entre muchos “no alineados”, mientras que solo la izquierda está claramente a favor.

Hay más consenso en torno a los desaparecidos en fosas comunes. El 50% de los españoles creen que los restos deberían identificarse y trasladarse a un cementerio; frente a un 26% que piensa que no se debería hacer nada. Entre los votantes del PP el 42% no haría nada, superando a quienes están de acuerdo con los traslados (36%).

Mi opinión, como la más del 80% de los españoles de todas las ideologías según la encuesta, es que lo que se haga ahora debe hacerse con todos sin distinción (creo que también es la opinión del gobierno). Sin distinción ideológica, que individuales sí las haría yo. Exagerar los honores de las víctimas posiblemente no convenga a nadie, porque en realidad ni los que quieren recuperar la historia quieren saber todos los detalles, y se terminará condecorando a quien lo merece tanto como Melitón Manzanas.