Al fondo a la Derecha

Julio Embid

Entre el 22 y 25 de mayo tuvieron lugar las elecciones europeas en los 27 países de la Unión. A nivel general ganó el Partido Popular Europeo (PPE) y su candidato luxemburgués Jean-Claude Juncker gracias a su victoria en 12 países y obtener representación en todos y cada uno de ellos. Sin embargo tuvieron un descenso muy importante en el número total de diputados pasando de 265 a 221. Estos diputados perdidos no los recupera el centro-izquierda socialdemócrata ni el centro liberal (donde se incluyen partidos poco dados a acuerdos entre sí como Convergencia, UPyD y Ciudadanos) sino que se van a un nuevo colectivo todavía más heterogéneo: el de los euroescépticos al fondo a la derecha.

En dos de los países con mayor número de diputados la fuerza más votada han sido partidos de este gran colectivo: el Frente Nacional (FN) en Francia y el Partido por la Independencia (UKIP) en el Reino Unido, sin embargo a la hora de sentarse a la mesa no han sido capaces de escoger un menú en común.

El UKIP durante la anterior legislatura (2009-2014) promovió la creación de un grupo parlamentario llamado ‘Europa de la Libertad y la Democracia’ (EFD por sus siglas en inglés). Lo más difícil para este grupo fue ponerle nombre ya que dudaron entre ‘Europa de la gente libre’, ‘Europa de los pueblos para la libertad’, ‘Independencia y Libertad’. El grupo se basaba en dos premisas: el antieuropeísmo y el derecho de autodeterminación de los países para salirse de la Unión Europea, pero además incluía medidas como el cierre de fronteras a la inmigración y respetar la tradición, la soberanía, la democracia y la identidad de los pueblos de Europa. En el grupo había tres partidos abiertamente xenófobos como la Liga Norte (LN) de Italia, el Partido Popular (DF) de Dinamarca y el Partido Finlandés (PS) que a las primeras de cambio y viendo los nuevos tiempos, se han marchado con Marine o con los conservadores británicos.

En Francia, antiguo baluarte de la libertad y la igualdad, ganó el Frente Nacional de Marine Le Pen con 4.7 millones de votos,  un 24,8% del total y 24 eurodiputados. Con ese montón de apoyos Le Pen hija le dijo al UKIP, que muy bien, que la Unión Europea está mal, pero que los europeos del Este están peor y que además de euroescépticos hay que ser más xenófobo y echar a los orientales de occidente. Con los nuevos amigos anteriormente referidos de la LN y los ultras holandeses, flamencos y austriacos han creado la ‘Alianza Europea por la Libertad’ (EAF por sus siglas en inglés). Pero una cosa es ser euroescéptico y xenófobo, y otra es ser racista e ir en chándal o uniforme. Hasta ahí podíamos llegar.

Al fondo a la derecha, expulsados de todas las casas por ser demasiado fachas para los fachas, están los Jobbik (J) húngaros, los Nacional-Demócratas (NPD) alemanes y el Amanecer Dorado (XA) griego. Mi pregunta es ¿en 2019 habrá nuevos grupúsculos nazis que sean despreciados por este grupo por ser demasiado radicales? ¿Queda hueco al fondo a la derecha?