Ahora ¿comienza? la campaña

Guridi

A la hora de escribir estas líneas parece que tenemos tres candidatos a la Secretaría General del PSOE: Patxi López, Susana Díaz y Pedro Sánchez. El aluvión de avales de estos dos últimos hace prever lo que ya se veía venir de antes: que el choque de trenes está servido.

Según parece, habrían avalado más del 70% de los integrantes del censo del PSOE. Y en algunas provincias, hasta el 98%, como parece ser el caso de Valencia. El gran número de avales por parte de Sánchez hace a muchos sospechar que pueda haber alguna clase de trampa detrás. Es cierto que ellos mismos filtraron a la prensa que tenían 41.000 avales, para luego desmentirse a sí mismos al llegar a Ferraz, con Marichta diciendo que siempre habían sido 57.000 y la cifra de 41.000 era un bulo hecho correr por la malvada Gestora. Lo habitual, vamos: lanzar ellos mismos una mentira que “les perjudica” para acusar a otros de haberla inventado.

En cualquier caso, creo que ahora es evidente que tenía razón en dos análisis previos que hice hace un año: el primero es que el precio de descabalgar a Sánchez eran unas terceras elecciones. El segundo, que Susana Díaz debería haber asumido que su maniobra para que no ganase Madina se le había ido de las manos y, una vez corregido eso, debería haber dado un paso a un lado. Nada de eso se ha hecho y Sánchez puede seguir fuera de control.

Yo creo que Susana sigue teniendo las de ganar, la verdad. Aunque sea por el 10%, porque rara ha sido la elección en el PSOE que no ha sido reñida. Pero tiene que ponerse las pilas, hablar más de modelos de partido, recordar menos las glorias del pasado y darse cuenta de que estas primarias ya no se ganan sólo en lo orgánico, sino convenciendo a la militancia.

Y que cambie piezas de su equipo, por favor. Se están viviendo momentos de auténtica vergüenza ajena con algunos de sus portavoces y estrategas. Para no perder, Susana sólo tenía que no hacerlo mal. Y las cosas que se están haciendo mal se acumulan. A ver si se puede compensar haciendo alguna cosa bien, como acceder a tener más de un debate, explicar su modelo de partido y de oposición al PP. Y explicar las razones por las cuales se presenta y por qué cree que Sánchez no debió seguir en su puesto. A ver si suma puntos, en lugar de seguir pensando que van tan sobrados que no importa desangrarse un poco.

Pero, ¿después qué? La verdad es que gane quien gane, le va a tocar reinar sobre las ruinas. ¿De qué te vale una conquista si has arrasado los campos, envenenado los pozos y sembrado de sal los cultivos?

Durante todo este tiempo, la excelente labor de los grupos parlamentarios de Congreso y Senado no ha importado a nadie. Y la de las próximas semanas tampoco. Y ya vendrán otros a adjudicarse lo que se lleva haciendo durante estos últimos 4 meses.

Se supone que el día 8 acabará el plazo de resolución de recursos y de incidencias con los avales. Y que el 9 comienza oficialmente la campaña informativa. Pero, ¿va a empezar? ¿No estábamos ya en ella?

Sólo sé una cosa. Si gana Sánchez no sólo va a ser malo para el PSOE (ya se ha visto), va a ser malo para el país. El verdadero proyecto de Sánchez es purgar el partido hasta los cimientos, convertir la organización en una corte a su servicio y en el vacío ideológico mientras se repite que él es muy de izquierdas. Así que, a quien corresponda: haced algo de una vez, porque estáis siendo devorados por el monstruo que creasteis.