Adelanto electoral, cualidades y esfinges

Guridi

Rajoy ha decidido adelantar la rebaja del IRPF que anunció para el año que viene. Pedro Sánchez ha adelantado la parodia de primarias para la Secretaría General del PSM. Pablo Iglesias también ha hecho su parodia de primarias, para hacernos creer que es electo y no autodesignado.

La crisis griega, las elecciones catalanas, la volatilidad de las encuestas, los casos que se apilan en los juzgados, más los que se apilarán cuando los nuevos gobiernos terminen de mirar bajo las alfombras, son grandes incentivos para adelantarlas.

La cuestión es… ¿las adelantará? Con Rajoy nunca se sabe. Antes estuvo explorando la posibilidad de apurar al máximo el plazo legal de la legislatura, para no convocar elecciones hasta 2015. Ahora, está explorando la posibilidad de hacerlas coincidir con las elecciones catalanas, donde las encuestas se muestran igual de volátiles o más. Seguramente Rajoy no tenga prisa, esperando a ver qué es lo que va pasando a lo largo de estos días. Igualmente, puede que esté valorando ignorar lo que ocurra en las elecciones catalanas, para que unos y otros se cuezan en su jugo, según le gusta pensar a él.

Los rumores de adelanto electoral son esa clase de rumores que encantan a Rajoy, porque le atribuyen una visión, unas elucubraciones y una capacidad estratégica que en realidad no posee. Recordemos los pasados rumores de crisis de Gobierno y renovación del PP: se quedaron en mandar a Wert a la Ciudad del Amor, en sustituirlo por alguien de buena familia y, en el PP, por sustituir a rancios maduros por jóvenes rancios. La cara de disfrute de Rajoy, desmintiendo a medias un rumor que venía de él mismo y que además él se encargaría de demostrar falso después, denota dos cosas: su aversión a los cambios y lo mucho que le divierte ver cómo la gente trata de adivinar lo que piensa, cuando no lo sabe ni él.

La política crea muchos mitos de esa clase. Por ejemplo, de Rajoy se dice que es “buen parlamentario”, cuando produce sonrojo en sus intervenciones. De Pedro Sánchez se dice que tiene “ideas”, cuando es una fotocopiadora humana”. De Pablo Iglesias, que es producto espontáneo de la indignación ciudadana, cuando es un producto de laboratorio; hecho para aprovecharse de la indignación, que no para representarla. Se dice que Albert Rivera es un joven preparado, cuando sólo es ambicioso a secas y bien mandado. Por quien manda, que manda mucho. Se dice que en IU no hay una estrategia, cuando cada uno de los cargos y militantes tiene una en la cabeza. Y no se la dice a nadie más.

Tuvimos el mito de la infalibilidad de Guerra, del cuaderno azul de Aznar, de la humanidad de Gallardón, de la inteligencia de Aguirre, del olfato de Pepe Blanco… Hemos tenido tantos mitos que es mejor no creerse ninguno.

Decían de Napoleón III que era “la Esfinge de las Tullerías”, porque se quedaba mirando al infinito, con la mirada perdida, enigmático y hermético. En realidad era porque el hombre no tuvo demasiadas luces y se quedaba embobado a la primera. Pues algo parecido pasa con la actual Esfinge de la Moncloa.

Pero decíamos… Adelanto electoral. ¿Apuestas? Hagamos porra en los comentarios, en lugar de tanto “off-topic”.