Acción-reacción-observación

Guridi 

Hoy el heroico presidente cesado Carles Puigdemont estará contento. Con su “fuga” a Bruselas ha dado a los jueces motivos suficientes para aducir eso del riesgo de fuga y dictar la prisión preventiva. A lo largo del día de hoy veremos si tenemos algún otro gesto espectacular, como que Trapero huya del país vestido de monja o algo así.  

Mientras, las CUP y el ex-President están tranquilamente en la calle. Las CUP felices, porque en el fondo todo ha seguido su estrategia de presionar y de saltarse las leyes, mientras sus aliados, los moderados, son los que van a tener que chupar trullo. Y el “President cesant” está estupendamente, seguro que preparando alguna rueda de prensa para hoy y decidiendo cómo hacer mejor su propia versión de Richard Kimball, “El Fugitivo”. Por otro lado, se ha quitado de en medio durante una temporada a Junqueras, que ya le estaba agobiando demasiado. 

Está por ver si Santi Vila, que quiere ocupar la silla de Puigdemont, se sale con la suya. Me temo que no va a ser así. Vila ha sido inteligente al apearse en el último minuto de la lista de ilegalidades del gobierno al que pertenecía, pero sus potenciales aliados y votantes están tan radicalizados que su sueño de ser el independentista que haga de puente entre Barcelona y Madrid se va a ir a pique antes de ponerse en marcha.  

Además, no olvidemos que el PDCat, la antigua CiU, está prácticamente extinto en las encuestas y que seguramente sea barrido por ERC, que los ha terminado devorando y por las CUP, que pretende devorar a los otros dos.  

¿Es buena idea meter a medio gobierno cesante de Cataluña en la cárcel? Yo creo que no, pero no soy juez. Sí que está claro que se lo han ganado a pulso. Y el argumento de los votos que hay detrás no me vale. Sólo por los delitos de malversación merecen ir a la cárcel. Y recordemos que Ignacio González, que fue presidente de 8 millones de madrileños y madrileñas está en chirona por malversación.  

Los votos eran la garantía de inmunidad que se arrogaron en su día Jesús Gil, Carlos Fabra, Ricardo “Richi” Costa o Paco Camps. Y me alegro de que no les sirviese de nada, igual que creo que no les ha de servir de nada a los intrépidos “consellers” que pensaron que sus votos, su conocimientos de idiomas, sus MBA y sus buenas familias les ponían por encima de la ley.  

Mientras, en Podemos buscan agrandar la brecha. Colau, cual buitre, quiere nadar entre dos aguas y carroñear en todos los votos que pueda, queriendo nadar y guardar la ropa para quedar como única pieza en pie cuando el huracán haya terminado de arrasar el tablero.  

Pablo Iglesias no ha tardado en cargarse a Dante Fachín, pero tampoco ceja en deslegitimar a todas las instituciones del Estado y en lanzarse a decir que sólo es democracia lo que diga él y solamente él.  

¿Cómo lo veis vosotros? ¿Creéis que esto puede acabar bien?