¿A santo de qué?

Guridi 

Antes de seguir explicando cómo perder las siguientes municipales con dignidad, creo necesario hacer un punto y seguido y hablar de otra cosa.

 Ayer, alguien llamado Mari Luz Rodríguez ha hecho unas declaraciones, preguntándose “a santo de qué” José Luis Rodríguez Zapatero se reúne con quien le salga de las narices. La tal Mari Luz Rodríguez es la secretaria federal de empleo del PSOE y se supone que debería haber dado titulares sobre la EPA, no sobre una oscura “apparatchik” a la que nadie conoce, echando la bronca a un ex-presidente que se caracteriza por no meterse con nadie y no tener una mala palabra para nadie.

 ¿A santo de qué vienen estos titulares? me pregunto yo. En Ferraz, como con la Ejecutiva anterior, se respira histeria. Ha bastado con que Susana Díez empiece a agitar suavemente el árbol, para que queden en evidencia las tristes carencias de una Ejecutiva que no está a la altura ni de organizar sus propios cumpleaños. Si a alguien le quedaba alguna duda de que Sánchez obtuvo la Secretaría General merced al “aparatazo” de los barones regionales encabezados por Susana Díaz, espero que esto les despeje las dudas. Lo que ocurre es que Mari Luz Rodríguez prefiere atacar a Zapatero, sabiendo que no se va a defender, antes que a Susana Díaz, a la que todos tienen un miedo cerval.

 El desembarco de los andaluces en Ferraz, o lo que algunos denominan “Operación 2015”, se da tan por seguro, que los sospechosos habituales se debaten entre montar una resistencia numantina con Pedro Sánchez, o vender la cabeza del actual secretario general a los conquistadores. En el caso de Carme Chacón, por ejemplo, todos sabemos que no hay ninguna duda. De hecho, en el PSOE se utiliza con mucha frecuencia el verbo “chaconear”, para definir la conspiración permanente en la que se mueve la antaño prometedora Carme.

 Pero no sólo se chaconea en la sede federal; en las diferentes federaciones regionales han descubierto, no sólo que a Pedro Sánchez se le ve el cartón antes de tiempo, sino que el que había sido puesto ahí como hombre de paja, realmente cree haber sido elegido secretario general por méritos propios.

 Pedro Sánchez está tan nervioso por todo esto, que emprende una huída hacia adelante sin ningún sentido, cargando contra el patrimonio político del partido. Que Zapatero y el melifluo Bono se reúnan con Iglesias y Errejón no es ni bueno, ni malo en sí mismo. Que alguien (yo sospecho de Bono) la filtre a Esther Palomera para dejar a Sánchez como un “mindundi”, tampoco es raro. Lo raro es la reacción exagerada, que ha confirmado a todo el mundo que, efectivamente, Sánchez se ve aislado y acosado por todos los frentes. 

Sánchez ha mandado a la tal Luz a cargar contra Zapatero porque sabe que Zapatero no le castigará vía grupo Prisa, como Felipe González. Que Zapatero no responderá en los medios, ridiculizándole, como haría Alfonso Guerra. Y que Zapatero no responderá a la agresión a través de la utilización implacable del aparato del partido, como haría igualmente Susana Díaz. 

A Susana Díaz, por cierto, tampoco parece importarle prolongar peligrosamente la crisis del PSOE, ni jugarse el gobierno de Andalucía, mientras todo eso sirva para elevarla al poder. 

Mientras tanto, el gobierno ha anunciado los datos de la EPA como si en España no existieran problemas con el paro y manase leche de las piedras. Pero el titular de Mari Luz -¡ay, Mari Luz!- nos tiene hablando de otras cosas.