A la caza del elector integrista

Lobisón

La cosa había empezado con la abolición de la educación para la ciudadanía y el paso de la religión a asignatura computable a efectos de curriculum y becas, lo que en estos tiempos de becas evanescentes no deja de tener su inri. Pero la gran campanada ha sido el proyecto de ley de Gallardón sobre el aborto. Un proyecto tan absurdo y reaccionario sólo tiene dos posibles explicaciones, una demencia precoz del ministro —incluso en la variante egótica de creer que así podía ser aceptable como sustituto de Rajoy— o la apuesta para movilizar a los electores integristas del PP ante sus malas perspectivas en las elecciones europeas.

Ahora se ha dado un nuevo paso, o una serie de ellos, para devolver a Rajoy el apoyo —que no la confianza— de los sectores integristas en la lucha contra ETA, cuyos portavoces son la AVT y Esperanza Aguirre, inspirada por el gran líder, José María Aznar, al que se le ha ido ya de la cabeza su desliz cuando intentó negociar con el MVLN de las narices. El problema es muy fácil de entender: los jueces (europeos) se han cargado la doctrina Parot, y los españoles se han visto obligados a dejar salir de la cárcel a terroristas con delitos de sangre muy serios.

Peor aún: los terroristas encarcelados han anunciado públicamente su intención de acogerse a la legislación penitenciaria en busca de vías individuales para obtener el acercamiento al País Vasco y la libertad, y los excarcelados se hicieron una foto colectiva apoyando la decisión de los presos. El juez correspondiente no vio razones para prohibir dicho acto, y el resultado es que el sector integrista del PP acusa a Rajoy de haber cambiado la política antiterrorista o de estar dando esa impresión. Y como Rajoy no quiere ofrecer esa imagen, el ministro Fernández Díaz ha hecho una redada de la gente que coordinaba o imponía sus opiniones a los presos.

El problema es que se les acusa de haber impedido que los presos se acogieran a la reinserción individual, precisamente lo que acaban de anunciar que van a hacer. Y en la foto del (antiguo) Matadero están algunos de los ahora detenidos. Una de dos, o han cambiado de opinión o, habiendo fracasado en su intento de cerrar a los presos la vía Nanclares, han decidido ahora unirse a la nueva posición oficial de la banda. En todo caso había razones para detenerlos antes, no precisamente ahora.

Los argumentos oficiales no son muy convincentes. Que era una operación largamente planeada, tan largamente que se ha producido cuando ya no tenía sentido. O que los presos son unos perfectos cabrones, que no se han arrepentido ni han reconocido el daño causado. Pero cabe suponer que estarán obligados a hacerlo para optar por la reinserción, así que todo llegará. La debilidad de estos argumentos, y la ansiedad y precipitación del propio ministerio por anunciar la operación sugieren sin embargo que se trataba de dar una imagen de dureza para salvarle la cara a Rajoy.

Todo esto es lamentable y penoso. La AVT es el Golem de Aznar y Rajoy siguió dándole cuerda cuando estaba en la oposición. No es nada raro que ahora entre el Golem y el rabino que le creó le estén matando a disgustos. Pero tratar de recuperar votos con una imagen de dureza e integrismo tampoco es seguro que sea una buena estrategia. La intransigencia en el tema de los presos ha llevado a una gigantesca manifestación del PNV y Sortu —de la que se beneficia sobre todo Sortu—, y la encuesta de Metroscopia publicada el domingo parece indicar que el proyecto de Gallardón está pasando factura al PP.

PS. Vayan a la página http://www.avaaz.org/es/ley_del_aborto_en_espaaa_fb/?slideshow y voten contra la ley Gallardón. Avaaz.org es la versión local del MoveOn.org norteamericano y está muy bien.