4 de marzo

Lluis Camprubí

El día 4 de marzo será un día relevante. En Italia celebran elecciones a la cámara de diputados y al senado. Y en Alemania se conocerán los resultados de la votación interna en el SPD sobre el apoyo a una coalición con la CDU. Una votación que se abre hoy [martes] y que durará hasta el 2 de marzo.Ambos elementos suscitan un interés fruto de la europeización de los debates nacionales y una relevancia fruto de la europeización de las consecuencias. La interdependencia también es esto. En este contexto, también aquellas personas que no podemos votar en estos procesos, deberíamos intentar distinguir las simpatías y la tradicional aproximación por filias en clave doméstica de las derivadas para el barco común europeo. Y si en algún momento entran en contradicción, asumirlo con naturalidad e intentar pensar y pesar que es más necesario o tiene un balance más positivo. Eso también son elecciones, entre intereses opuestos.

En Italia el panorama para las izquierdas no es muy alentador. Si uno va siguiendo las encuestas por ejemplo en https://twitter.com/EuropeElects puede ver como la suma de la derecha berlusconiana más la extrema derecha de la Lega puede rondar el 35-40%. El M5S está alrededor del 25-28%. Mientras que El PD está un poco por encima del 20%. Y Liberi e Uguali sobre el 6-7%. Con estos números se hace difícil dibujar mayorías naturales, a no ser que pasen por una posterior “lista del presidente”. En clave integración democrática europea es significativo la reducción de la retórica “italexit” (sea de la UE y/o de la UEM) de las fuerzas de la extrema derecha y del M5S. Aunque pueda considerarse un movimiento táctico-electoral, o de adaptación al cambio de coyuntura macro, lo cierto es que el riesgo parece haber evolucionado de un debate sobre su salida a convertirse en freno/lastre en el debate de los cambios institucionales en el seno de la UE/UEM. En el polo opuesto, aún en construcción, resulta interesante la propuesta de Liberi e Uguali. Una candidatura de izquierdas, ecologista, de un europeísmo democratizador que asume Europa también como campo de batalla político. Un experimento confluyente entre fuerzas de la izquierda transformadora, sectores de la socialdemocracia descontentos con el renzismo, y candidatos con un fuerte regeneracionismo reconocido. Un proyecto que pretende dar la batalla en las instituciones (seguramente ahora desde la oposición), que asume la diversidad de ejes de conflicto político, con voluntad mayoritaria y de conexión con la sociedad italiana y consciente de la inmensa tarea de reconstruir una perdida hegemonía de izquierdas, también cultural, en Italia. Bajo el clásico lema “Per I Molti Non Per I Pochi”, les invito a consultar su propuesta, su programa y sus listas en: http://liberieuguali.it/

La importancia del acuerdo (o no) de gobierno entre CDU y SPD no se le escapa a nadie, sea en Alemania o fuera. No hace falta decir que algunos desearíamos una mayoría progresista de gobierno y un programa acorde, pero esto ahora ni numéricamente ni (seguramente) políticamente es posible. Dicho esto, se desprende de algunos análisis comparativos, el pre-acuerdo incorpora bastantes de las propuestas del SPD, lo que desde el punto de vista del programa no es menor. Dudas razonables sobre la conveniencia del acuerdo aparecen al pensar en las derivadas de ir cristalizando la gran coalición como opción estándar y en el recorrido de futuro que supone para la extrema derecha. Sin restar preocupación por estos futuribles conviene señalar que en el aquí y ahora los riesgos del no acuerdo parecen mayores incluso, también en clave doméstica alemana y para las izquierdas. Sin embargo, el argumento más fuerte que me lleva a preferir el acuerdo (al no acuerdo) CDU-SPD es la dimensión europea. El acuerdo puede permitir (facilitar o servir para la batalla, el final del proceso para el conjunto UE/UEM no está cerrado ni pre-determinado) un impulso democratizador y comunitario de la UE. Y a su vez dotar de cierta capacidad fiscal, herramientas para la convergencia, y dispositivos para abordar shocks simétricos y asimétricos la UEM, contribuyendo a completarla funcionalmente. Todo ello con la asunción de la necesidad de la legitimación democrática más allá de su estado-miembro. Puede pues contribuir a dotar de democraticidad comunitaria lo que es una realidad interdependiente, pero que aún está capturada por las soberanías nacionales. En este sentido les invito a leer la parte del acuerdo (en castellano) referida a Europa, disponible en: http://www.realinstitutoelcano.org/wps/wcm/connect/bbe1c7ef-5959-4dbc-b9ce-f31f674de7f8/Acuerdo-nueva-Gran-Coalicion-en-Alemania.pdf?MOD=AJPERES&CACHEID=bbe1c7ef-5959-4dbc-b9ce-f31f674de7f8

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