26J… Reflexiones de un militante socialista

Manuel Lobo

Ya ha pasado más de una semana desde las pasadas elecciones y tras digerir los resultados, escuchar a algunos tertulianos y opinadores profesionales de TV y radio y otros tantos, ya amateurs, en las redes sociales, me apetece escribir unas líneas para expresar mi opinión.

Sé que es políticamente incorrecto expresar satisfacción por los resultados, pero como nunca lo he sido, lo voy a hacer.

Como he dicho, soy militante del PSOE y sí, el resultado me ha generado alegría, aunque lamentablemente sólo haya sido por seguir siendo la segunda fuerza política del país y no quedar relegados a una posición de irrelevancia política también en el Congreso de haber quedado terceros.

Evidentemente lamento profundamente y no puedo estar contento con el resultado del 22,6% y 85 diputados, cuando nuestro rival político a batir siempre, el PP, ha conseguido más del 30% y 137, lo cual le coloca en disposición de volver a gobernar. Atrás queda este primer trimestre del año, cuando la falta de voluntad de algunos, impidieron que hoy el Presidente de Gobierno fuese otro.

Pero no quiero mirar al pasado, al menos no al reciente.

Creo firmemente que el PSOE tiene una oportunidad con este resultado, con el susto incluido en los militantes de sorpasso de la izquierda que finalmente no fue.

Si, oportunidad… Se presenta por delante, tras superar los calores veraniegos que conduzcan a resolver el tema de la formación de gobierno por parte del PP, un espero interesante proceso congresual, donde además de formar nueva ejecutiva, espero haya un gran debate de ideas que nos pueda situar de nuevo como referente de gobierno frente al PP.

Ahora mismo, más de una persona, en el PSOE, necesitamos definir adecuadamente un proyecto progresista que pueda generar ilusión entre los militantes y sobre todo en los ciudadanos, recuperando el terreno perdido entre los jóvenes y las ciudades.

La proxima resolucion congresual no debe ser un mero recopilatorio de medidas que podrian estar en un programa electoral; debería ser una propuesta a los ciudadanos progresistas de este pais dónde se defina sin ambigüedades qué España queremos en los próximos 20 años.

Determinar un modelo productivo más intensivo en capital donde el conocimiento sea la piedra angular del mismo, un sistema fiscal progresivo y que no castigue el ahorro que tanto necesita el país, un sistema redistributivo de rentas vía gasto y no vía ingresos que tantas ineficiencias genera, un modelo energético viable a largo plazo, un sistema de garantías sociales que logre que nadie se quede fuera del sistema, una reforma del sistema democrático que permita abrir los partidos políticos a la Sociedad Civil…

Pero no debemos olvidarnos que también se elegirán los líderes que deben hacer las políticas, ya sea desde el gobierno como desde una oposición eficaz y responsable de lograrlo.

Ahora mismo no tengo ninguna apuesta clara y con los problemas  internos de liderazgo que ya tenemos , solo tengo una propuesta que creo que sería justa para que el líder que salga del congreso lo sea de verdad y pueda llevar a cabo un proyecto de la importancia que debe tener.

El próximo Congreso no debe ser organizado por la actual ejecutiva. Esto implica que Pedro Sánchez dimitiera de su cargo y sea una gestora, lo más neutral posible, la que lidere el proceso de renovación del partido.

Pedro debería dimitir por varios motivos.

El primero, los pobres resultados de las pasadas elecciones. No ha cumplido su objetivo, a pesar de que, como dije anteriormente, sí ha superado las negativas expectativas previas.

El segundo, él asumió la secretaría general en un congreso extraordinario, donde no hubo debate sobre el proyecto de partido y tuvo que asumir el generado en el anterior Congreso ganado por Rubalcaba.

Con esta dimisión y su presentación de nuevo, si de verdad es el líder que a todos los socialistas nos gustaría tener, reforzaría su liderazgo de forma clara y contundente.

Ahora solo falta esperar que se dé el pistoletazo de salida para el inicio del proceso. Espero impaciente para ver cómo se desarrollará.