La izquierda ganó en el centro

LBNL

Ganó el PSOE y gobernará Sánchez, investido por mayoría simple en segunda vuelta, sin el apoyo de los independentistas que sin duda se abstendrán – al menos Esquerra – antes que forzar unas segundas elecciones. Pedro Sánchez lo dejó claro en los debates: el PSOE es la mejor garantía para la España constitucional en la que cabemos todos. Y la ciudadanía ha apoyado la moción. La irrupción de Vox, que entra con fuerza pero con mucho menos de la que se temía, ha sido clave para que el PSOE duplique en escaños al PP, que está en caída libre. Vox ha movilizado al abstencionista de izquierda y ha destrozado al PP con la fragmentación del voto de derechas. PSOE + Podemos = 160 escaños; PP + Ciudadanos + Vox = 147. Veremos que pasa en las elecciones locales-autonómicas y en las europeas, en las que la circunscripción única puede ayudar a Vox a robarle todavía más escaños al PP. La izquierda ganó claramente ayer pero en votos España sigue dividida en dos bloques a partes iguales: PSOE + Podemos: 11,2 millones de votos; PP + Ciudadanos + Vox: 11,16 millones. Y si sumamos a ERC y Bildu a la izquierda y a PNV y PdCAT a la derecha: 12,6 millones para la izquierda, 12,3 para la derecha. Ciudadanos se queda al borde del sorpasso pero más por el desastre Casado que por su propia subida. Los mismos que hasta hace unos días entendían perfectamente el veto de Rivera al PSOE de Sánchez claman ahora por el entendimiento PSOE-Ciudadanos. Que se lo digan a Rivera que ayer dejó claro que estará en la oposición. Sánchez también dejó claro que el PSOE no le va a poder un cordón sanitario a Ciudadanos, pero desde luego no va a renunciar a su idea de España: pluri nacional, inclusiva y diversa. Tan patriota como la de la banderita rojigualda en el cuello de la camisa y el himno cantado con lágrimas de Marta Sánchez, o la del novio de la muerte. Mi abuelo decía que el pueblo español no se nunca se equivocaba. Ayer tampoco lo hizo: rechazó de plano el guerra-civilismo de los que llevan meses llenándose la boca denunciándolo mientras lo recrean.

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