Los sumisos

Julio Embid

Los que crecimos en una educación cristiana católica recordamos que, en la catequesis, o en las muy insulsas y descafeinadas clases de religión en EGB, se enseñaba la leyenda del “sacrificio de Isaac”. Quisiera recordársela a ustedes para hablar del tema que hoy querría tratar. En ella, el patriarca judío Abraham, de una tribu nómada de Oriente Medio, de la Edad Antigua, recibe una visión de Dios que le indica que debe acudir al Monte Sión (donde presuntamente siglos después se edificaría el Templo de Jerusalén) y allí sacrificar a su único hijo Isaac. Abraham temeroso de la voluntad de Dios, decide llevar a su hijo, construye un altar con leña y cuando va a asesinar a su hijo, se le aparece un ángel que le dice: Sigue leyendo