El infierno del trabajo

Carlos Hidalgo 

Adoro trabajar. También tengo la suerte de poder trabajar en algo que me gusta y de tener una jefa decente. Pero no siempre he tenido esa suerte. Durante la carrera tenía que estudiar para pagarme los estudios y sostenerme por mí mismo en Madrid. Y recuerdo lo que me costó aprobar Derecho del Trabajo. Simplemente no me podía creer que aquello que estudiaba fueran leyes, porque la realidad no se correspondía para nada con las leyes que tenía que memorizar. Hasta que no logré abstraerme lo suficiente para distinguir entre ley y realidad, no pude aprobar esa asignatura.  Sigue leyendo