Moción de fogueo

LBNL

Da cierto hastío tener que escribir sobre la moción de censura anunciada por Podemos. Pablo, pablito, pablete (los más veteranos recordarán el tratamiento habitual que García le reservaba al perenne Pablo Porta) pretende jugar con nosotros como si fuéramos un juguete. No hay mejor desprecio que no hacer aprecio pero lo cierto es que una moción de censura es un instrumento bastante extraordinario cuya utilización obviamente marca la agenda política, aunque estemos en macro puente, especialmente en Madrid. Baste recordar que solo se han presentado tres desde 1978: dos por Felipe González contra Suárez y la tercera por Hernández Mancha. ¿Hay motivos para presentarla ahora? Seguramente, si bien el escándalo de la operación Lezo no aporta nada nuevo salvo confirmar en sede judicial lo que todos sabíamos. No se trata tampoco de un caso de macro corrupción reciente sino de hechos de hace años, investigados a partir de la denuncia de Cifuentes cuando sucedió a Ignacio González. ¿Es por tanto una iniciativa seria que merece apoyo? En absoluto. Es evidente.

Sigue leyendo