La segunda caída de los dioses

 Guridi

En las pasadas elecciones municipales y autonómicas vimos cómo se le demudaba el semblante al PP de la Comunidad Valenciana. Sus casos de corrupción eran tan escandalosos, tan evidentes y tan terribles, que sacar un sólo voto menos que la oposición ya era garantía segura de que no iban a seguir en los gobiernos en los que llevaban décadas. Paco Camps, Rita Barberá, Carlos Fabra… todos asistían incrédulos a cómo la Guardia Civil acudía a por ellos y veían con horror cómo su arrogante omnipotencia del pasado se desvanecía. De ser aclamados pasaron a ser abucheados. De ocupar las primeras filas en los actos de su partido, a ser repentinos desconocidos de las élites que antes les cortejaban.   Sigue leyendo