El estilo Rufián

Senyor_J

Vestir con traje o lucir una corbata son convenciones creadas alrededor del lenguaje no verbal. La gente espera que las usemos para transmitir una imagen de seriedad en lo laboral y de día especial en las bodas, por citar un par de ejemplos. Las convenciones dan fe de nuestra capacidad de generar códigos compartidos y de generar cultura, pero también de sucumbir ante las representaciones que nos formamos alrededor de lo que llevamos puesto. Como recordaba Marvin Harris, las prácticas culturales tienen una razón material de ser, pero es evidente que se declinan en una diversidad de acciones que ajenas a dicha razón. Así, un aspecto trajeado puede ser clave en la seducción de un cliente de cierto estrato social, pero es una práctica absurda y gratuita el que en algunos trabajos se vuelva del todo inadmisible el no ir trajeado, aunque solo tengan que verte tus compañeros de trabajo, o el que no se admitan otras formas de expresar elegancia y seriedad que podrían ser igualmente eficaces. Sigue leyendo