El tiempo de los cacasenos

Frans van den Broek

Hace una semana sucedió lo que tenía que haber sucedido tiempo atrás, o mejor dicho, no debiera haber sucedido nunca: la caída de un gobierno cuya razón de ser era espuria y vana. No se puede tener un gobierno por el solo hecho de tenerlo, sino porque va a gobernar, o al menos eso es lo que estipulan la constitución y el sentido común. Pero el gobierno holandés del anodino Mark Rutte estaba destinado, en el mejor de los casos, a medio gobernar y a entregarse al ejercicio de banalidad política en que se ha convertido la tradición consensualista de los holandeses. Un consenso en el que se han diluido los antagonismos naturales que deben jalonar las opciones políticas de cualquier país que se respete. Pero no, con tal de gobernar, aceptaron estar en las manos del veleidoso Wilders de la extrema derecha y al hacerlo le concedieron un espacio que debiera estar en manos de fuerzas polí­ticas con ideas claras sobre lo que significa hacer oposición si es necesario o equilibrar el espectro polí­tico guiadas por opciones éticas sobre las que no cabe hacer concesiones. Tal como fueron las cosas, era cuestión de tiempo la llegada del momento en que Wilders decidiera tentar acciones políticas más decididas y desestabilizadoras, para el pasmo de sus co-gobernantes, o quizá debiera decir, gobernados (por él y su partido).

Sigue leyendo

Despedida

Gracias

Millán Gómez

Hoy solo me dirijo a vosotros para anunciaros que no continuaré escribiendo cada semana en este portal. He estado aqí­ desde el principio. Ha sido para mí­ un orgullo tremendo escribir cada sábado durante más de un lustro, es decir, desde el nacimiento de este proyecto sin haber faltado nunca a mi reto de todos los sábados. Calculo que abandono después de unos 300 artí­culos. Siempre he intentado ser lo más honesto y responsable posible desde mi independencia, así como trasladaros mi visión de la realidad. Mi único compromiso es con la libertad y la tolerancia.

Muchas gracias a todos por el seguimiento. Mantendremos el contacto.

Un saludo afectuoso y mi recuerdo especial, como no podí­a ser de otro modo, a mi maestro José Marí­a Calleja.

El populismo y la ortodoxia

Lobisón

Las propuestas económicas de Marine Le Pen (proteccionismo y volver al franco) no pueden ser tomadas en serio por ningún economista o persona con conocimientos de economí­a. Eso puede querer decir que entre el 20% de franceses que la han votado no hay nadie así­, pero es un consuelo bastante tonto. La cosa tampoco mejora si pensamos que no se sostiene la idea de que la culpa de la crisis la tienen los inmigrantes, los otros europeos, etc. Vale, un 20% de los electores franceses se aferran a ideas disparatadas para expresar su descontento, o en busca de una salida (ilusoria) a la crisis de nunca acabar.

¿Puede llevar a un cambio de políticas el peligro para la convivencia social que supone el ascenso del populismo? Me temo que no, que lo único que puede cambiar las cosas es que las polí­ticas actuales dejen de tener respaldo en los parlamentos. Es más significativo que Geert Wilders se haya negado a respaldar nuevos recortes en Holanda, provocando la caí­da del gobierno, que el crecimiento del Frente Nacional en Francia. Ahora existe la incógnita de lo que sucederá en Holanda: ¿apoyará la izquierda los recortes alegando la situación de grave emergencia, antes o después de las elecciones? ¿Perderá Alemania a su fiel aliado holandés en la imposición de la ortodoxia?

Sigue leyendo

El populismo que no cesa

Barañain

Aunque la primera vuelta de las elecciones presidenciales francesas ha confirmado la previsión de la victoria de los socialistas de Hollande, el subidón del Frente Nacional de Marine Le Pen por encima de lo que se temía, unido al auge en otros países (Austria, Hungrí­a, Suecia, Dinamarca, Finlandia, etc.) de las más variadas formas de populismo, pero todas con la xenofobia (además del antieuropeísmo) como distintivo-, ha colocado ese fenómeno en el centro de las preocupaciones, de las élites políticas y de los medios de comunicación (una redundancia, lo sé, ya que estos forman parte de esas élites).

¿Debería haber escrito “en el centro de las preocupaciones de los ciudadanos” en vez de referirme a las “élites”? Pues no, porque no es cierto, aunque se empeñen en fingir lo contrario polí­ticos y periodistas. Me parece obligado distinguir lo que son las preocupaciones de la mayoría de los mortales de las que dicen, los que están “en la pomada”, que lo son.

Sigue leyendo

Depresión, desánimo, hastí­o

LBNL

Ayer me desayuné con el Decreto Ley sobre RTVE y conocí­ con algo más de detalle los recortes en sanidad y farmacia. Para quienes no lo sepan, un Real Decreto Ley es una figura juí­dica reservada para los casos de extrema urgencia en los que la situación no permite esperar a que el Congreso refrende la iniciativa legislativa del Gobierno. ¿Dónde está la urgencia para nombrar al nuevo jefe del ente público? Y si la hay,  ¿cómo es que el PP no pactó desde la oposición un nombramiento antes de las elecciones del 20-N? Es un fraude de ley como previsiblemente confirmará el Tribunal Constitucional al que recurrirá el PSOE. Ahora bien, no pasará nada porque para cuando falle el TC, el Congreso habrá validado constitucionalmente el Decreto Ley (en el plazo constitucional de un mes) y por tanto el nuevo jefe de la “tele” y las radios públicas nombrado al amparo exclusivo de la mayoría absoluta del PP seguirá tranquilamente en su cargo.

Sigue leyendo

Algunos datos sobre la neutralidad de TVE

Alberto Penadés

Si debe o no existir televisión pública es debatible. Que si existe es mucho mejor para todos que no esté controlada por el gobierno, no se lo parece a nadie. Especialmente en un país con tan pocas garantías como este. Como ahora se ha podido leer a algún besugo diciendo que eso de la televisión pblica es de paises totalitarios, me parece conveniente comenzar por esta perogrullada.

A RTVE le queda(ba) sin duda mucho camino por andar, pero iba bien. Incluso bastante bien. En mayo de 2010, preguntados los ciudadanos por el canal de televisión más neutral a la hora de informar, el grupo más numeroso, un 28%, respondió que TVE. Un 25% no contesta a esa pregunta. El dato no parece espectacular, pero debe tenerse en cuenta que el  segundo canal con más menciones no llegaba a la mitad (12% para Antena3)  Es una pena que esa pregunta no se haya hecho nunca antes, aunque no es difícil explicarse por qué el CIS no la hizo nunca antes.

Sigue leyendo

¿Arrebatándolo todo?

José D. Roselló

300, pelí­cula basada en el cómic de Frank Miller que recrea con una provocadora estética hiperviolenta la batalla de las Termópilas, es la que aporta el título a este post. En una de las escenas, el rey Leónidas exhorta a sus tropas momentos antes del primer choque con los persas con estas palabras: “No les deis nada, arrebatádselo todo”.

Igualmente barbado pero con menos abdominales, y también con una mayor reticencia a encabezar las tropas, este parece ser el espí­ritu que marca los primeros meses del Gobierno Rajoy.

Si la dureza de las medidas de recorte en servicios esenciales, inversión pública, investigación y becas puede ampararse en la necesidad de reducir a toda costa el desfase presupuestario, no pude decirse lo mismo de otras medidas igualmente espectaculares adoptadas en los últimos meses. Entre el polvo, o por debajo de la superficie, se han ido sumando, una tras otra, decisiones de un calado no tanto ya ideológico, sino más similares a un deseo de atender las reclamaciones del sector más radicalizado de la derecha española.

Sigue leyendo

Memoria y sosiego

Millán Gómez

En esta sociedad que vivimos, tan ensimismada y corta de miras, pedir disculpas es una excepción. Un caso extraordinario cuando realmente debería ser algo ordinario. Deberíamos, en muchas ocasiones, recordar que es fundamental normalizar lo anormal. El Rey Juan Carlos, en un caso sin precedentes, demandó perdón público. Con gesto sentido y transmitiendo bonhomía, se dirigió a los medios a la salida del hospital donde le intervinieron quirúrgicamente tras romperse la cadera en una cacerí­a de elefantes en Botswana.

Santiago Carrillo se autodefine como “republicano juancarlista”. Como tantos otros españoles. La Monarquía como institución es algo arcaico y añejo. No rezuma futuro. Durante los últimos meses, diferentes actuaciones de la Casa Real y su entorno han provocado honda preocupación en la opinión pública. Su imagen se está deteriorando. Juan Carlos, en su discurso de Navidad, fue contundente con la actuación de su yerno. Se había ganado aún más respeto del que ya tiene por su papel histórico y su carácter enternecedor. Entiendo el gesto del miércoles como algo que le honra, le humaniza y demuestra una mayor humildad que muchos otros políticos que son incapaces de pedir disculpas. Deberí­an muchos dirigentes públicos aprender de su gesto. Si bien otras actuaciones polémicas fueron protagonizadas por dos sujetos que son conocidos por sus relaciones de pareja con dos infantas, en este caso sí­ vincula directamente a la Casa Real.

Sigue leyendo

La fiesta del monstruo

Frans van den Broek

Fecha que de seguro recuerdan muchos grupúsculos radicales por aquí y por allá, pero que nosotros, los decentes, preferimos no recordar, el día de hoy Hitler, de haber sobrevivido la catástrofe a la que arrastró a Europa y a tantos otros países, cumpliría 123 años. Lo que representa, sin embargo, lo que encarnó su particular periplo por este mundo es quizá intemporal y nos pertenece a todos. Así como es en vano preguntar por quién doblan las campanas, pues doblan por uno mismo, por lo que de humano tenemos y compartimos, es menester recordar que no es solo Hitler el que cumple años cada 20 de abril, sino somos todos nosotros, prestos siempre a emularle, en circunstancias correctas y bajo las presiones sociales pertinentes.

Sigue leyendo

Educación: paro y tijeras

José Saturnino Martínez García (@mandarrian)

La tasa de abandono educativo temprano, es decir, el porcentaje de jóvenes entre 18 y 24 años que no tienen estudios post-obligatorios o no están estudiando, está en el nivel más bajo de nuestra historia, en el 26% (año 2011, según CCOO). Todavía alejada de los países de nuestro entorno, pero ha disminuido 5 puntos en 2 años. ¿Ha mejorado mucho nuestro sistema educativo en dos años? Algo puede haberlo hecho, pues se desarrollaron políticas de refuerzo a los estudiantes con problemas (programas PROA) y la Ley de Economía Sostenible ha flexibilizado la FP. Pero tiendo a pensar que se debe sobre todo a la crisis: a más paro, más rentable estudiar. Conviene tener esto en cuenta, pues quienes diagnostican nuestro sistema educativo sin mirar a nuestra historia reciente y a nuestro mercado de trabajo no son capaces de proponer políticas educativas realistas.

Sigue leyendo