Tirando un viaje a la Constitución

Barañaín

Una acepción de “viaje” que me gusta es la que alude a una  “acometida inesperada, y por lo común a traición, con arma blanca y corta”, según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua. Aún prescindiendo del detalle del arma blanca, nada mejor define la decisión conjunta de Zapatero y Rajoy de cambiar  la Constitución Española para que acoja la limitación legal al gasto público. Decisión firme que han tenido a bien comunicar a los ciudadanos (y a los parlamentarios).

Hay una primera y obvia razón para la perplejidad: una de las frustraciones del proyecto político encabezado por Zapatero ha sido la de la reforma constitucional. Las razonables propuestas de cambio para dar un sentido al senado como cámara territorial y para actualizar el protocolo sucesorio de la monarquía se han estrellado contra el encastillamiento del PP que haciendo valer su papel imprescindible para dicha reforma ha preferido evitar que Zapatero se apuntara ese tanto de racionalidad. Más recientemente, cuando al calor del 15M ha vuelto a emerger el debate sobre el necesario cambio en la ley electoral, enseguida se ha esgrimido la dificultad casi insuperable de que PSOE y PP se pusieran de acuerdo en el asunto.

Sigue leyendo

No habrá Desfile de la Victoria

Barañaín

Tras el éxito alcanzado en las elecciones municipales y las cotas de poder local y provincial conseguidas, los de Bildu están, si no exultantes, si lo suficientemente crecidos como para no mostrar ya ni rastro de aquellos signos de angustia existencial que han caracterizado a la izquierda abertzale durante su travesía del desierto, cuando estaba en juego su legalización y ponían velas para que ETA asumiera su necesario ostracismo. 

Lejos de mostrar su perfil más institucional y hacer gala de su capacidad de gestión, los representantes de Bildu –especialmente el alcalde de San Sebastián y el Diputado General de Guipúzcoa-,  siguen regodeándose en sus discursos habituales sobre los planes pendientes de ejecutar en sus territorios (en particular, sobre infraestructuras) y no escatiman gestos simbólicos en relación con los presos de ETA. Es verdad que reiteran también su distanciamiento respecto a la violencia y su respeto por las víctimas del terrorismo, pero esos pronunciamientos los hacen con sordina, sin la rotundidad y apariencia de sinceridad que muchos desearían. 

Sigue leyendo

Debateros de guardia

Estimados Callejeros Debatientes,
Como en años anteriores, durante el mes de agosto damos descanso a nuestros admirados, queridos y criticados articulistas (a partes iguales) pero el chiringuito queda abierto para la libre expresión y comunicación de los lectores, siempre respetando las normas del club.
Disfrutemos todos del verano lo más posible que el otoño amenaza movidito